domingo, 12 de octubre de 2014

Una de bodas



Hace unos días tuve la suerte de asistir a la boda de la hija de una buena amiga de mi mujer (sigo diciendo eso de: ¡que daño nos hace a los tíos las amigas de nuestras mujeres!). Bueno, no es el caso, y que no se enfade la madre de la novia si llega a leer esto.  Vamos a empezar que sigo con el dolor de muelas y no quiero que esto se alargue. Lo primero la foto de la novia, hecha con el peaso móvil que tengo. ¿La réflex? Algún día, algún día caerá.


Muy guapa ¿verdad? Y elegante. Y las amigas de la novia todas guapas y elegantes. Esta foto está tomada en el coctel de bienvenida.  Hasta aquí todo normal. Unos piquislabis exquisitos, un jardín que ya lo quisiera para sí la Duquesa de Alba,  una temperatura primaveral, un montón de buena gente…

¿He dicho que las mujeres iban elegantes? Pues sí, todas elegantes. Y… espera, antes de que se me olvide, los hombres también íbamos elegantes. Hasta un servidor, al que los conocidos no están acostumbrados a verme con traje azulcasinegro, camisa blanca y corbata. Verde, la corbata era de color verde, el rojo no me sienta bien. Esto último es una pequeña puntualización para el padrino de la boda que, por pura casualidad, es un directivo de la Peña Bética de mi barrio.

No me enrollo, sigo. Las mujeres, ¡hay las mujeres! Horas buscando un traje, o arreglando uno que se pusieron en otra boda y que le queda muy bien, Arreglándolo con un fulá, un fajín, una flor convenientemente adornada, un tocado hecho con primor. Para esas cosas las mujeres son únicas. ¿Y el peinado? Algunas tenían la cita con la peluquería semanas antes y yo, bueno yo me pelé enáa el Murillo, mi peluquero de cabecera (él dice que es estilista, pero eso lo dejo para otra entrada). Como de maquillaje no entiendo, no sé las horas que se habrán pasado con el rímel, el pintalabios, los coloretes,… 

De los zapatos mejor no hablo. ¿Cómo pueden andar y moverse con esos zapatos tan fashion y con tanto tacón? Algunas, según me he enterado, han practicado varios días para que durante la noche del evento no le duelan los pies.

Los bolsos merecen un tratamiento especial. Minúsculos, a lo sumo cabe el móvil, un poquito de perfume, y poco más. Y el otro bolso. Más que un bolso, una bolsa de esas que te dan en las tiendas güenas del centro. Todas ellas, igual el pequeño bolso en una mano y “la bolsa” en manos de sus maridos, novios, o acompañantes masculinos.

Vale, me dejo de describir al personal. ¿La cena? Exquisita. ¿El postre? Muy bueno. ¿Después del postre? Lo normal, un vídeo de los novios, a estas horas marido y mujer. ¿Después del vídeo? Hombre, ya era hora, tenía ganas de tomarme… Y en esto suena el hijo del Julio Iglesias con eso de “¡vivir contigo, soñar contigo, una noche loooca!”. Vamos, que llegó la hora del bailoteo y la barra libre (y a mí me llevaron y me trajeron en un autobús, jejeje). 

Barra libre, bailoteo y llegó el momento de la bolsa de esas que te dan en… ¿Y que sacan de las bolsas? Pues que va a ser, las zapatillas, las manoletinas, las babuchas y toda clase de zapatitos bajos. Adiós el glamur, el estilismo y todo eso, ¡A bailar se ha dicho!  Tanto practicar con zapatos de tacon para después  danzar en babuchas.

Pero ahí no queda la cosa. Ahora toca el fotocol, o lo que es lo mismo, el fotomatón de toda la vida. Aquí ya no vale el traje, ni el tocado, ni el peinado, ¿el fulá? En el hombro del acompañante. ¿El maquillaje? De maquillaje nada, ahora se trata de hacerse una foto divertida para que los novios tengan un bonito recuerdo. Se echa mano de pelucas, gorros, gafas y otros artilugios y a posar, eso sí, con mucho glamour. Lógicamente, los tíos aguantando estoicamente con nuestros trajes y nuestros zapatos. A lo sumo, con el nudo de la corbata un pelín desabrochado. ¡Que les gusta a las mujeres una cámara de fotos!


Esta foto me la he bajado del interné. Es de una boda similar, un día similar, con unos novios similares. O a lo mejor no.   
¡¡ Llevátelo a papel !!

6 comentarios:

manolo dijo...

O a lo mejor SI.
Vamos que lo pasaste pero que muy bien.
Pues yo me alegro que así lo hicieras.
Y que bien te explicas.

Saludos, manolo

Dyhego dijo...

Pero ¿lo pasaste bien?
¡Eso es lo importante!
Como dice el clásico chiste: "¡Una boa! ¡Pos que vivan los novios, arsa!".
Salu2 bodorrieros, Naranjito.
¡Y feliz cumpleaños, peaso Naranjito!

Lourdes dijo...

Cierto, cierto... Cuando se acaba tó la cosa seria de la ceremonia y demás, se pasan a los zapatuelos bajos (incluso a veces, zapatillas) para poder saltar hasta altas horas... Vamos, lo normal.
:) jjejejejeej

Besos!!

Naranjito dijo...

A lo mejor las dos fotos son de la boda. Nos lo pasamos muy bien, pero con moderación.
Un abrazo.

Naranjito dijo...

Gracias Dyhego. Tardo en contestar porque el ordenador parece que tiene un motor "perquins" (lento lento y cuando quiere). Nos lo pasamos muy bien aunque perdí una apuesta con las féminas. Pero todavía no me he vengado.
Un abrazo.

Naranjito dijo...

Vale, lo normal, entoces los tios ¿nos podemos llevar los botines del furbo?
Un besote