domingo, 23 de octubre de 2016

Drama en el Estrecho


No, no es una errata el título, es un pequeño baile de letras para preservar un poco al protagonista de hoy.

En el supuesto sosiego que da el trabajo nocturno a veces hay tiempo para escuchar historias que te hacen pensar en lo poco que conocemos a las personas que, por un motivo u otro, tenemos cerca. Esas historias, que  por cotidianas y repetitivas,  vistas desde la tranquilidad de tu casa a la hora de las noticias, parecen como si fuera información meteorológica o de deportes y pasan a ser un par de minutos de “relleno” en los telediarios. Pero cuando te lo cuenta uno de ellos, un protagonista que lo ha sufrido, la cosa cambia.

Hace años, salió de su país  natal y atravesó el  desierto camino de un mundo mejor. En un coche destartalado y abarrotado de gente, como pudo llegó hasta un pueblo cerca de Tánger, en el norte de Marruecos. Todas las noches veía las luces de lo que le habían dicho era Europa, el continente soñado. Nada más que tuvo ocasión, junto con cuatro compañeros, consiguieron una barca hinchable. Si, una barca pequeña como las que les compras a tus hijos  por las buenas notas y te los llevas a la piscina de tu cuñao para pasar un dominguito. Con esta barca pensaban atravesar los escasos quince kilómetros que los separaba de una vida mejor.

Con lo puesto se hicieron a la mar. Enfrente las luces, teniéndolas como faro y remando con las manos, llegarían en dos o tres horas, no les hacía falta nada más. En la soledad de la noche vieron como aquellas luces, poco a poco se alejaban y se situaban a su izquierda. Pero ellos seguían remando enfilando la barca en dirección a las lejanas bombillas. Con el nuevo día su referencia visual se esfumó. Solo veían barcos a lo lejos que iban en todas direcciones por lo que no sabían a quién seguir. Agazapados para que no los descubriera alguna patrullera, esperaban con ansia la caída de la noche. Y la noche llegó pero no llegaron las luces de la costa que les había servido de referencia. Sin saber hacia dónde remar, se dejaron llevar por las corrientes. Las olas llegan a la paya, y estas olas nos llevaran a nuestro destino, pensaron. Se turnaban para remar sin saber muy bien en la dirección que iban, solo buscando en el horizonte algo que les guiara.

Y amaneció el segundo día. Y empezaron los problemas de verdad. Ya no había luces que los guiaran, la poca comida y agua que llevaban hacía horas que se agotó, los minúsculos remos perdidos, las manos ya no las sentían de tanto remar y estaban cuarteadas de tanto salitre. Y empezaron a sentirse mal,  el Sol estaba en lo más alto, apiñados los cinco en un espacio pensado para un par de críos, agotados y con el miedo en el cuerpo. Pocas esperanza les quedaban, al menos a cuatro de ellos. El quinto hacia horas que no se movía, no le notaban el pulso y se pusieron en lo peor. No sabían que hacer pero la cosa era bien sencilla, el espacio era vital y tenían que tomar una decisión. Con lágrimas en los ojos se abrazaron a su compañero y, quizá por el calor humano o por las ganas de vivir, este reaccionó y abrió los ojos. Las lágrimas de pena se tornaron en alegría, los cinco juntos lo conseguirían. Pero la cosa se seguía complicando. Mar por todos lados, desorientados, agotados, sin nada que beber y mucho menos que comer. Antes de que empezara a caer la noche escucharon un ruido esperanzador, el motor de un pesquero acercándose.

Estaban salvados, pensaron. Pero había un problema, el pesquero se dirigía a los caladeros de Marruecos, si los subían a bordo tendrían que avisar a las autoridades alauitas con lo que regresarían al punto de partida. Ellos no estaban dispuestos a fracasar, no regresarían a la vida que querían dejar atrás. Los pescadores les facilitaron comida, agua y curaron como pudieron las heridas que tenían.  Les indicaron la dirección que debían tomar y después de facilitarles más alimentos y ropas, así como algo con que remar, les desearon buena suerte.

La tercera noche de travesía empezó con más de lo mismo, muchas estrellas en el cielo pero sin una luz que les sirviera de faro. Esta vez lo conseguirían, los alimentos, el agua y las pocas cosas que le facilitó el pesquero, les ayudó a mantener la esperanza en conseguir su objetivo. Pero la noche es muy larga, las fuerzas muy pocas y el desánimo muy grande. Y las luces no aparecían por ningún lado.

Y amaneció el tercer día. Y siguieron los problemas, o mejor comenzaron otros problemas. El levante. Nadie les había dicho que en el estrecho de Gibraltar, las antiguas columnas de Hércules, cuando no sopla el viento de Levante, sopla el viento de Poniente. Y la mar empezaba a ponerse aborregada, y cuando la mar se aborrega solo significa una cosa: problemas. La barca empezaba a subir y bajar por las olas y los estómagos ya no tenían nada que arrojar por la borda. Ahora sí que empezaban los problemas de verdad, esto sería el final, hasta aquí hemos llegado. Pero esta vez la suerte se puso de su lado. La suerte o las artes menores.

Multitud de pesqueros faenan en las aguas del estrecho y son de artes menores. Pequeños y muy marineros pero cuando el viento sopla fuerte y hay mala mar, tienen que regresar a puerto. Y de regreso a puerto se encontraron con los cinco a la deriva. Abarloaron a la “minizodiac” por la amura de estribor, los abrigaron, les dieron agua, les dieron de comer y, lo que es más importante, les dieron ese abrazo amigo que les devolvió la sonrisa a los rostros de los subsaharianos. Estamos salvados, lo hemos conseguido, pensaron. Pero ahora comienza la travesía del primer mundo.

Las leyes marítimas son muy estrictas en algunas cuestiones, sobre todo en materia de inmigración ilegal y en el tráfico de personas. Otra cosa es el tema de naufragios, pero a ver como lo explicas a las autoridades. Se pusieron en contacto por radio con las autoridades portuarias. Después de horas de espera, recibieron la autorización para subirlos a bordo. Un yate de lujo les pareció a los cinco el pequeño barco de poco más de diez metros. Y el barco enfiló su proa hacia puerto. Y el puerto era Almería. Habían recorrido ciento sesenta millas náuticas desde su salida desde una playa cercana a Tánger.  Trescientos kilómetros en una mar que todos los días se cobra el tributo de seres humanos en busca de un futuro.

Foto desde un satélite. Pensad donde está Tánger y donde Almería.

Pero la historia no termina con el barco llegando a puerto. En Almería los estaban esperando. Después de atenderlos y comprobar su estado comienza otra aventura. Tratados internacionales, inmigración, oenegeses, acuerdos con otros países, ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?, todo lo que dicen que disponemos para hacer un mundo mucho mejor.

De Almería a Málaga. En Málaga los tramites de expatriación, Si, tal como suena, expatriación. Entraron en el país ilegalmente. Los tres mayores de edad fueron expulsados, incluido la pobre criatura que estuvo a punto de ser arrojado por la borda por sus compañeros. Los dos menores se quedaban en España, de momento. Dijeron que eran  de Sierra Leona, país en permanente guerra, y un menor de edad no puede ser extraditado a un país en conflicto. Después de tres días y tres noches a la deriva por el Estrecho a punto de morir, una mentirijilla sobre tu país de origen no es nada.

Pero el primer mundo tiene algo bueno, poquito, pero buena gente queda.  La Cruz Roja se hizo cargo de ellos. Pasaron a un centro de acogida de un pueblecito cordobés  solidario como el que más. Después, mi protagonista, fue acogido por los Salesianos donde pasó más de cuatro años. Les enseñaron el idioma, le dieron educación, lo trataron como a un hijo. Él dice que “mis padres en España son los Salesianos”. Curiosas palabras viniendo de un musulmán, pero dice que siempre respetaron sus creencias y él respetó y respeta las creencias de los demás, incluidas las de un mamarracho que en pleno Ramadán se empeña en explicarle los beneficios y el sabor espectacular de un buen plato de jamón acompañado de una copita de manzanilla, o le pregunta eso de que si el negro del wasap es familia suya.  Bueno, entre compañeros nos permitimos ciertas licencias.


Lo último ha sido invitarme a visitar su país, presentarme a su familia y enseñarme la sabana africana. No sé, me lo estoy pensando, es que le dije que le iba a mostrar esta entrada antes de darle al botón de publicar y no lo he hecho. Lo mismo se venga de mí y me deja en un descampao africano lleno de leones, culebras, alacranes y otros bichos por el estilo.  



sábado, 15 de octubre de 2016

Referéndum ferial


Es fácil hablar a toro pasao, pero ahora que tengo un ratito me pongo a contarlo.  Antes de que sigáis leyendo os advierto que esto puede ser muy largo, pero para una vez que estoy un dominguito tranquilo en casa me aprovecharé. Además, mi parienta se ha caído plácidamente en el sofá aprovechando un peliculón de sobremesa dominical en Antena 3 y disfruta de un merecido sueño reparador.

Como de todos es sabido, porque de eso se han encargado las cadenas de televisión nacionales y de otros países del mundo, días atrás  hemos tenido en Sevilla un referéndum digital como si fuéramos un cantón suizo que, por otra parte, saben decidir sobre las cosas importantes que les atañen.

Bueno, que se trata de saber la opinión de los sevillanos y sevillanas, sobre la conveniencia de ampliar la Feria de Abril en un fin de semana más. Consulta que han dejado muy claro que no es vinculante, lo que significan que van a hacer lo que les dé la gana  pero que si la cosa sale mal nos echaran la culpa a nosotros.  Y antes de seguir explicaré para los foráneos unos cuantos  detalles sobre nuestra Feria.

 Esta otra semana grande sevillana comienza el lunes del pescaito y termina el domingo con los fuegos artificiales. ¿Qué es el lunes del pescaito? os preguntareis habidos de conocimientos. Muy simple, las casetas de la Feria es una prolongación de nuestras casas pero en unas calles de albero alcalareño. Durante ese día se ultima la decoración y se ponen los últimos detalles y abalorios. Como participan todos los socios y amigos, al final, ya que el casetero o encargado del ambigú todavía no tiene el chiringuito preparado,  siempre se ponen de acuerdo para acercarse a una de las muchas freidurías que tenemos en la capital del Guadalquivir y se traen cartuchos y cartuchos de ese manjar tan sevillano como es el adobo, las asedias, los calamares, la pescada, las puntillitas, acompañados de sus picos y regañás. Una vez aplacado el apetito tras horas haciendo flores de papel y otros adornos por el estilo, salen a la calle a ver la prueba del alumbrao. Esta prueba consiste simplemente en ver como los señores de la antigua Compañía Sevillana de Electricidad prueban que todas las luces, las de la efímera portada y las de los farolillos de las calles, funcionan a la perfección. ¿Está todo bien? Po venga, pa casita que ya vendremos mañana a pegarnos unos bailecitos.

Unas sevillanas "anónimas" disfrutando de la preferia hace unos añitos.


Bueno la verdad que eso era hace unos años, hoy en día para el lunes del pescaito tienes que ir con el ultimo traje que haya sacado el Álvaro Moreno y las señoras con vestido largo como si fueran a una recepción en el Palacios de la Dueñas, pero eso es otra historia que contaré a su debido momento. Se me olvidaba, ahora tienes que reservar mesa en tu caseta y te sirven camareros vestidos como si estuvieran en el hotel Rizt. Y otra cosa, la “prueba del alumbrao” se ha convertido en un chupinazo sanferminero pero al estilo hispalense.

También tenemos o teníamos, el fin de semana preferia, es decir el fin de semana antes al famoso lunes inaugurar. Estos días  los dedican las familias para visitar el Real aprovechando que todo está funcionando pero es mucho más asequible económicamente, las casetas abiertas a todo el mundo, los cacharritos de la calle del infierno baratitos, sin problema para aparcar, etc. Y digo que las familias aprovechaban estos días porque todo es más asequible, y la economía de los sevillanos no es muy boyante. Y encima se está tranquilito sin tanto paparazzi pululando y cortijeros/as de pro posando para los medios y gorroneando a diestro y siniestro. 

Y ahora al grano. ¿Qué pretende nuestro ayuntamiento con la ampliación? Pues entre otras cosas que haya dos fines de semanas de Feria. Con eso se consigue que nos visiten más turistas, no en vano prevén un impacto económico de 821 millones de euros. Ahí es ná.  

Para no enrollarme más de la cuenta, los resultados de la consulta:

De los 588.334 sevillanos llamados a participar, lo han hecho 40.659, es decir un 6,9 %, bien, vamos bien, una participación chachi. De todos lo que han participado, 25.133 han respaldado la propuesta de los munícipes, es decir seis de cada diez, tela marinera. Y ahora por barrios, Los Remedios han dicho que nanai de la China, que de ampliación ná de ná.  Que en este barrio  esté ubicado el Real de la Feria lo mismo tiene algo que ver. Otro distrito sevillano, Este-Alcosa-Torreblanca, aquí ha sido mayoritario el sí a la propuesta. Un inciso, Torreblanca está pegaita a Alcalá de Guadaira, lejos; Alcosa está al final de la pista de despegue del aeropuerto de San Pablo, lejos; Sevilla Este, bueno Sevilla Este es Córdoba Sur.

Pero como los datos estadísticos son mu aburrios, vamos a ir aclarando cosas. Según dice nuestro querido ayuntamiento, cito textualmente, “que la celebración se extienda a lo largo de dos fines de semana tiene el consiguiente beneficio económico para el sector turístico y para la economía de la ciudad”. Bien, muy bien, vamos a vé.

Que esta puñetera ciudad es un destino turístico mundial es innegable. Que tenemos un centro histórico de los más bonitos del mundo, a ver quién es el guapo o la guapa que se atreve a discutírmelo.  Que nuestra forma de ser o de vivir la vida posiblemente sea única, es de todos sabida. Pero la mayoría de los sevillanos y sevillanas no viven del turismo ni de la hostelería, que sí, que tenemos que fomentar y cuidar, pero no vivimos de eso.  Darse  cuenta, queridos gobernantes, que tenemos los mejores camareros y camareras del mundo, si no pásense por cualquier macdonals, burllerkin o cienmontaitos y verán a muchos bioquímicos moleculares sirviéndote un pepito, una de caracoles o media de langostinos. Vale, que vengan muchos visitantes siempre es bueno pero vamos a recordar una cosa, ¿quienes visitan y disfrutan de la Feria? Aquellos que pueden. Y ¿quiénes son los que pueden? Los que tienen un trabajo estable y con futuro. ¿Y para eso que hace falta? Pues entre otras cosa industrias que doten a la ciudad con recursos para su gente. ¿O es que ya no nos acordamos de que aquí estaba Astilleros,  Guillette, Roca, Panrico, Danone, Hytasa y una larga lista de industrias que se han ido al traste? Porque digo yo que de hacer barcos, maquinillas de afeitar, saneamientos, pasteles, tejidos, también vive Sevilla ¿no? Po eso, señores del ayuntamiento, fomentemos las industrias y las empresas, que cuando la cosa funciona y la gente tiene euros suficientes, iremos a la Feria seis, siete u ocho días; o nos iremos a la playa para dejarle la Feria a nuestros queridos visitantes.

Y ahora que mi mujer se ha despertado de su merecido descanso, una consideración final. Según ustedes “esta herramienta de participación telemática denominada Decide Sevilla se seguirá empleando para otras cuestiones de la ciudad”, pues unas cuantas de propuestas para el próximo referéndum:

-¿Está usted de acuerdo que casi todas las calles principales sean zona azul y te cobremos otro impuesto más para aparcar?
-¿Está usted de acuerdo con que el metro de Sevilla no se construya nunca?
-¿Está usted de acuerdo con que haya tantos veladores por las calles del centro y no se pueda ni pasar por las aceras?
-¿Está usted de acuerdo con que no se les facilite a nuestros jóvenes los desplazamientos para ir a formarse pero a otros colectivos que no tiene otra cosa que hacer que ir al corteingles a estar fresquito se le dé bonobús gratis?
-¿Está usted de acuerdo que quitemos de una vez el asentamiento de El Vácie con dinero europeo y realojemos en el barrio más cercano  a sus habitantes porque necesitamos ese terreno?
-¿Está usted de acuerdo con que a los sevillanos siempre nos conozcan por las fiestas, las procesiones, los farolillos, las castañuelas, el cachondeo y el arsa miarma?

 Ya está, ya termino, lo último dedicado a nuestro ínclito John Sword (como tenemos que fomentar el turismo me he permitido poner el nombre de nuestro insigne alcalde en el idioma del Chespi) ¿sabes una cosa?:

Yo no suelo pisar la Feria porque siempre me toca trabajar esa semana en el turno de noche, caiga la Feria como caiga, pero mi familia si puede ir. Y pueden ir porque yo trabajo en una Industria sevillana que lleva sus productos por toda Europa con la marca Sevilla como insignia.


Quillo alcalde, no nos quites el finde preféria, ese es nuestro, de los sevillanos. Además es cuando yo piso la Feria un ratito y me junto con mis compañeros de curro que descansan como yo, porque, aunque nadie se lo crea en Sevilla tenemos Industrias que trabajan 24 horas al día durante los 7 días de la semana, incluido Feria, Semana Santa, Corpus, Inmaculada, Rocío y otras fiestas de guardar ¡y no nos dedicamos al turismo!  



miércoles, 12 de octubre de 2016

12 de Octubre, fiesta.



Pues resulta que a lo tonto a lo tonto ya estamos otra vez a 12 de Octubre, Día Nacional de España. Creo que ahora se llama así el día en que se supone que todos los españoles y españolas celebramos nuestra fiesta en común. Antes era el día de la Hispanidad y también el día de la Virgen del Pilar, bueno esto último sigue siendo. Los tiempos cambian pero un día de fiesta en común es un día de fiesta, y hay que aprovecharlo.

¿Por qué se eligió este día? Ni idea, pero por lo visto tal día como hoy, hace más de quinientos años, llegaron los españoles por primera vez al continente americano. Nótese que digo “llegaron por primera vez” y no digo descubrieron porque resulta que ese continente ya estaba allí y llenito de gente. ¿Quién descubrió a quién? Dicen que el primero que divisó el nuevo mundo fue Rodrigo de Triana. Craso error y que no se me enfaden mis amigos trianeros, Rodrigo no era del Altozano ni de la calle San Jacinto, era natural de Lepe, en la costa de Huelva, el pueblo de los chistes, pueblo marinero donde los halla, de nombre Rodrigo Pérez de Acevedo y después …

Que esto no viene a cuento, que ya me estoy enrollando y me despisto. A lo que iba.

Que jartito estoy de tanta tontería y política de la mala. Parece que buscamos un pretexto para enfrascarnos en discusiones absurdas que no llevan a ningún lado. Que si un alcalde dice que en su pueblo no es festivo y la gente del ayuntamiento a currar. Que yo no voy a los actos porque no me siento español y me quedo en mis dominios. Que si  se celebra el primer día de la invasión de un territorio indígena en ultramar y que como es un acto de genocidio yo no lo comparto. Y paro de contar porque de escuchar tonterías ya estoy hasta el gorro. Que conste que yo celebro el día de España y el día de Andalucía, ¡faltaría más!

Pero ¿Por qué hay que celebrar este día 12 de Octubre? Lejos de consideraciones patriotas, de identidad nacional, de chuminás políticas y de banderas indígenas, hay que celebrar el 12 de Octubre porque tal día como hoy, hace unos cuantos años (pocos), en la calle Presbítero Forcada número 1 de la localidad sevillana de El Pedroso, mi madre me trajo al mundo.

Sí, tal como suena, hoy es mi cumpleaños. Así que dejaros de tonterías a ver si van a quitar este día de fiesta y tendré que trabajar el día de mi cumpleaños y encima de noche.


En esta entrada no hay foto. Como ya es tradicional en mi familia, tampoco en esta ocasión ha caído la réflex, pero que bien me sienta el pijama del carrefú.  



sábado, 8 de octubre de 2016

Educar en valores y ...


De todos es sabido la guasa y el cachondeito que tenemos los sevillanos, y lo ombliguistas que somos. Es un tópico que tenemos asignado por la gracia de unos malajes que suelen habitar de Despeñaperros parriba. Pero la verdad es que no nos conocen lo suficiente.  Piensan que siempre estamos de jarana y de siesta, sagrada siesta, por cierto. Vamos a puntualizar unas cuantas cosillas al respecto.  La primera es sobre tema futbolero.

Resulta que en la vieja Serba la Bari tenemos la suerte de tener dos equipos históricos, el Betis y el Sevilla. Una mitad de los sevillanos y sevillanas son del Betis y la otra mitad del otro equipo. Si ponéis las televisiones nacionales o la nuestra, el Canal Sur,  veréis como nos tratan en materia de rivalidad deportiva. Parece como si por aquí siempre estamos a la gresca con los contrarios y no podemos vernos entre nosotros. Claro que eso “vende” mucho. ¿Chistes sobre Béticos y sevillistas? Para aburrir y para cansar al personal. Desde fuera nos pueden ver raros y fanáticos, pero de ná. Bueno, la verdad, cuando te hechas novio o novia quieres que sea de tu equipo, sobre todo para que los Domingos sean más placenteros sin tener en cuenta del resultado. ¿Y tu suegro? Como sea del otro equipo lo llevas claro. ¿Y tus compañeros de curro? Otro problema añadido si son del equipo de Nervión y tú de Heliópolis.  ¡Que jartura con tanta güefa! Nada, a aguantarse y pensar en el futuro.

Y ahora sobre los hijos.

Te has casado, tu suegro también piensa en verdiblanco y a por el churumbel. Y el churumbel viene y tú,  orgulloso empiezas a educarlo en valores, sentimientos, pasión, esfuerzo, sufrimiento, ilusión. Te lo llevas al estadio para que vea el ambiente y se enganche poco a poco. Lo sientas delante de la tele y empiezas a enseñarle. “-Mira hijo ese es el  portero, se llama Adán, el negrito de la cresta amarilla es  Musonda, el que tiene el número 17 es  Joaquín, el entrenador, el entrenador veremos si se come los mantecaos”  Vamos, lo que se dice educar en valores desde chiquitito.

Y ahora, ahora va el niño y



-Quillo, Naranjito, yo pensaba que había sido la seño de la guarde, pero no le gusta el futbol. En mi familia somos todos Béticos, por ahí tampoco. A mis amigos palanganas no les dejo que se acerquen mucho a mi hijo. Solo me queda una cosa, pero no creo. No creo porque mi mujer trabaja conmigo y la pobre no tiene tiempo de echarse un amante. Eso nunca se lo perdonaría, ¡un amante sevillista! ¡Por ahí no!


¿Qué? ¿nos tomamos la vida con filosofía y humor?  Por cierto, tengo autorización expresa del padre de la criatura para publicar el vídeo, aunque su señora esposa no sepa que grabando en horizontal queda más chulo.



viernes, 23 de septiembre de 2016

Post eventum vani sunt questus



Entró por el vestibulum del domus dispuesto a degustar la cena que su dómina le había preparado. En el triclinio le esperaba ésta con cara circunspecta. Antes de que la madre de sus hijos pronunciara palabra alguna, él decidió excusarse de la tardanza de su llegada ya que era la terta vigilia de aquel martis dies de un cálido september. 

-No te enojes, querida esposa, luz de mi vida y soporte de mi existencia. Soy consciente de que te dije que regresaría pronto, que no aguantaría todo el torneo, a lo sumo la primera mitad. Pero veras, como bien sabrás, nuestro Imperator Caesar Nerva Traianus Divi Nervae filius Augustus, ha regresado por una temporada a esta bendita provincia Baetica. Se aloja en su villa a las afuera de su Itálica natal. En esta ocasión se ha hecho acompañar por la decimotercera Legión.  Recordaras, llama de mi hogar, que antes de nuestro confarreatio, en los tiempos en que mis brazos podían blandir el gladius con fuerza y destreza, tuve el honor de ser praefecti castrorun de la XIII. Pues bien, aliento que mueve mi corazón, desde esos suaves montes que rodean nuestra amada Híspalis, han bajado mis antiguos compañeros de contubernio. Después de meses sometiendo a dacios, getas y tracios, mil batallas y escaramuzas tenían que contarme. Sabes, suave brisa que me acaricia, que, de vez en cuando, nos gusta reunirnos en las tabernae que están en esta misma insulae. Si, sé que casi siempre lo hacemos el día dedicado a Saturno o incluso el día del Sol, pero un triunvirato maligno ha decidido que sea hoy, jornada de Martis. Ya sabes, ojos de limpia mirada, que desde la época de Titus Flavius Vespasiano, en esta tierra bañada por el Baetis, nos gusta ingerir esa bebida mezcla de lúpulo y cebada, con moderación, como es nuestra costumbre. También es nuestra costumbre discutir, sin que la sangre llegue al Rio Grande, sobre resultados, formas, arbiter…


-¿Todo este rollo para decirme que te has quedado en la Peña Los Trastornaos viendo el Sevilla-Betis? Si yo sabía que eso de solo el primer tiempo no te lo creías ni tú. Menos mal que habéis perdido, que si llegáis a ganar te veo con el Russell Crowe en el Coliseo Romano haciendo la segunda parte de Gladiator. Anda, ahí tienes pulpo aliñao, que no te conviene cenar mucho. Te recuerdo que el despertador te suena a la hora prima y mañana, te pongas como te pongas, tienes que cumplir con tus obligaciones laborales, Naranjito de mis entretelas.

 Sede de Los Trastornarum sobre el siglo I

D.E.E.: Por si estáis en unos de esos días espesos, "Post eventum vani sunt questus" traducido al idioma de los hermanos Machado, sería "Después del resultado, vanas son las quejas"




martes, 20 de septiembre de 2016

La Bodeguita 2.0



Como habréis observado, porque para eso sois inteligentes y detallistas, desde hace unos días ha aparecido en la columna de al lado un cuadrito que si pincháis sobre él, os lleva directamente a La Bodeguita, pero en formato Facebook. ¿Y esto por qué? Pues veréis.

Hace unas semanas, mi asesor informático me dijo: -Papá, ahora que te has puesto otra vez a publicar tonterías en el blog, ¿porque no consigues más visitas y comentarios? Tendrías que conseguir un posicionamiento privilegiado en la red, utilizar títulos que sean palabras claves en las búsquedas, utilizar metadatos y llenar de algoritmos las entradas.

Más o menos fue eso lo que me dijo. Bueno,  más bien menos. Lo que si me dijo es “ya te haré el enlace cuando tenga un ratito, no seas pesao”. Y al final lo hizo.

Yo no soy mucho del feisbú. En principio fue por la insistencia de mis compañeros de curro y, como deferencia a ellos, me dejé caer en la tentación.

Uno de estos compañeros me dijo en una ocasión que él publicaba muchas fotos porque tenía vida social. Y tiene toda la razón, sale a tomarse una copa y antes que el camarero se dé la vuelta, ya se ha enterado todo el mundo que está en una terraza con vistas a la Giralda. Yo no es que tenga poca vida social, que la tengo muy cortita, pero veréis. Si paso un día en Gibraltar y me hecho una foto dándole de comer a un  mono de los que habitan por el Peñón, ¿Qué hago? ¿Se lo digo a todo el mundo mundial?  Primero que no soy nada fotogénico y segundo que él mamón del simio, que de pasada diré que tienen un taco de malaleche, es capaz de denunciarme por utilizar su imagen sin previa autorización. ¿Y mis fotos de la playa? ¡lamentables!

¿A que mi hijo es un artista haciendo dibujitos cuando tiene ganas?


Mi hijo, perdón, mi asesor informático, también me ha comentado que me hará un tuiter y un instagrán de esos. Por ahí creo que no voy a entrar. Del tuiter me han dicho que como máximo 140 caracteres, con lo que yo me enrollo seguro que bloqueo algo. Y lo del instagrán, ¿eso no es lo de las fotos? Eso sí que es hacerme la puñeta. A estas alturas todavía estoy sin réflex. Mucha Bodeguita modernizándose y yo si poder hacer las fotos que quiero.


Pues nada que poquito a poco iré lavándole la cara a este blog, pero seguiré con mis historias que tengo pendiente, entre otras, la receta de las papas guisás, los azucarillos reflexivos, las tabernae, el turno de noche,…



jueves, 15 de septiembre de 2016

La motivación del ultramaratoniano



Hace unos días que leí en la presa una noticia de esas que te motivan y te ayudan a vencer las adversidades con las que te golpea la vida y te preparan para superar tus limitaciones.

Es la historia de Ramón León, un visueño afincado en Mairena del Alcor. Esto último ya es una superación en sí misma, pero ya contaré la supuesta rivalidad entre visueños y maireneros.  Resulta que el bueno de Ramón es informático y por su trabajo sedentario, sentía las molestias normales que sufrimos los que no hacemos ningún tipo de ejercicio. Hoy en día, este joven de 38 tacos es uno de los mejores ultramaratonianos que tenemos en España.

Si no sabéis lo que es una ultramaraton os pondré un ejemplo, la Ultra Trail Mont Blanc. Consiste simplemente en correr 166 kilómetros, a 10.000 metros de altura, entre las montañas alpinas que comparten Francia, Italia y Suiza. Se apuntan 7.000 corredores, luego escogen a unos 2.300 y de estos  al final abandonan sobre el 40 % de los inscritos. Se me olvidaba, hay un tope de 46 horas para terminar la carrera.  Es fácil ¿verdad? De día de noche, con frio con calor, con rayos y truenos, con agotamiento, con alucinaciones. Dos días corriendo para superarte y llegar a la meta medio vivo o medio muerto, depende solo de ti mismo y de tu preparación.

Pero lo que me llamó la atención de Ramón no es la dureza de estas pruebas de trail y ultratrail, sino como empezó a participar en este deportes de “locos”.

 Foto del nota rebuscada en interné. 


Para vencer la inactividad que tenía en el trabajo, un buen día decidió empezar a practicar deportes. Lo más socorrido y lo que tenemos más a mano son las carreras populares. Estas carreras, aparte de servir para ejercitar el deporte del atletismo, también son una fiesta para pasar un buen rato con tus amigos. Raro es la semana que no tenemos una. La Panadera en Alcalá, la de Facinas en Cádiz, la del parque Miraflores, la mediamaratón de Los Palacios, la maratón entera, la de cualquier barrio, la Nocturna del Guadalquivir, y un largo etcétera.

Y fue en esta última donde empezó la afición de Ramón por lanzarse al monte y llevarse horas y horas corriendo.

Pues resulta que participando en la Nocturna, cuando le faltaba poco para llegar a la meta, le adelantó un nota vestido de flamenca. Esto le motivó para plantearse otro medio de entrenamiento y proyectar otras actividades. Por lo visto practicó triatlón, una prueba de natación, carrera y bicicleta. Y del triatlón paso a este deporte de montaña en el que es uno de los mejores.   

Y ¿por qué admiro a este visueño/mairenero? Amo a vé. Yo me pongo en su situación.  Me apunto a una carrera nocturna con mis compadres. Estreno las carzonas y la camiseta verde recién comprada en el carrefú con mi dorsal  pagado según me dice el ayuntamiento. Me queda ná pa llegar a la meta más contento que unas pascuas. Entonces me adelanta un gachó vestido de flamenca con su clavel prendío al pelo y los labios pintaos. ¿Qué quieres que te diga Ramón? Lo primero que hago es echarme a llorar,  pirarme a mi casa por calles oscuras para que no me vea nadie o sentarme a la orillita del Guadalquivir y esperar un taxi para ocultar mi vergüenza, o directamente tirarme al rio grande, el Betis de los romanos.


Pero bueno, afortunadamente Ramón no es el Naranjito, él supo sobreponerse y motivarse y sigue corriendo por estos montes de Dios. Yo seguiré haciendo mis ejercicios de barra hasta que el camarero de turno me tire un beso y me guiñe un ojo. A ver si es posible que estrene los botines supinador, pronador o como se le diga a las zapatillas de deporte que me compré en el mercaillo del charcolapava. 



viernes, 9 de septiembre de 2016

25 de Diciembre, ¡a votar!


Comento mucho sobre mi barrio entre otras cosas porque es lo que tengo más cercano. No es el mejor ni tampoco el peor, simplemente un barrio más. Pero tiene un nosequé que lo hace único y está científicamente demostrado. Becarios de las dos universidades que tenemos en Sevilla, la UPO y la US, realizaron hace tiempo un estudio sobre la influencia de fenómenos paranormales sobre la población que reside cerca de “ciertos lugares”. Cuando digo  “ciertos lugares” me refiero al edificio del antiguo Hospital Psiquiátrico de Miraflores. Lleva muchos años en desuso afortunadamente, pero parte de sus construcciones  siguen en pie abandonadas a  su suerte. Y algo queda, algo hay en el ambiente que, de vez en cuando, ilumina e inspira las  mentes de los habitantes de esta zona.

¿Tú dónde vives? En Pinoloco. / PinolokoFM, 95.1, la emisora del barrio, sintonízala. / Niño ¿Dónde vas a estas horas? A cazar pokemones. Perdón, esto no es exclusivo nuestro. / En Pinoloco el más tonto hace relojes y funcionan. / Niño ¿Dónde vas a estas horas? A cazar gamusinos. Esto último sí que es de aquí, no exclusivo, pero muy de aquí.

No seguiré detallando ejemplos para no herir la sensibilidad de aquellas personas que le tiene un gran respeto a las cosas de la parasicología, pero los estudios de los becarios reflejaron, con todo lujo de detalles, un caso muy concreto y conocido por todos: el de la bruja Lola.

Esta pitonisa conocida mundialmente por sus velas negras, hasta hace unos años era vecina nuestra. Los distintos estudios demuestran la influencia que ejerció las salas vacías y grandes espacios del antiguo manicomio sobre las mentes privilegiadas de los ilustres moradores de este barrio y concretamente sobre la buena de Lola. ¿Dotes adivinatorias? Ella lo demostró en infinidad de ocasiones, pero, como he dicho antes, ya no es vecina nuestra, se mudó.

Ahora, que yo sepa, no tenemos ningún nigromante ni clarividente influenciado por los aires que soplan desde el otro lado de la calle Cortijo de las Casillas. ¿Y qué tiene que ver todo este rollo con el título de la entrada? Siéntense vuestras mercedes y lean atentamente esta declaración.

Foto del ABC


Yo, El Naranjito, hoy día 9 de Septiembre de 2016, festividad de las Arantxas, digo:

Si como parece porque tenemos todas las papeletas más  las que nos echarán en los buzones, el próximo día 25 de Diciembre tendremos elecciones (otra vez) al Congreso de los Diputados y al Senado, a un servidor le tocará estar en una mesa electoral como presidente primero. Que conste que lo estoy diciendo con mucho tiempo de antelación para demostrar que el estudio de los becarios es totalmente cierto y porque me ha venido un siroco mu raro que me ha erizado la espalda. De todas formas pondré dos velas verdes para que el cartero no me localice el día que le toque  traerme la citación.


 Ya sabéis, si pasáis por el C.P. Félix Rodríguez de la Fuente el día de Navidad,  localizad una mesa donde haya una caja de mantecados de Estepa y una botellita de Anís del Mono, uno de los “afortunados” es vuestro amigo El Naranjito. Por favor, no me deis mucho la vara y votad rapidito, os lo agradeceré enormemente. Además, lo más seguro es que para el lunes del pescaito  nos toque votar otra vez, pero como a mi siempre me toca trabajar de noche en Feria… 


martes, 6 de septiembre de 2016

Un merecido homenaje


La cosa va de reconocimientos, homenajes y, sobre todo, de monumentos. Y en Sevilla monumentos tenemos una jartá, pero falta uno. Con monumento me refiero a esas estatuas que colocan en sitios más o menos estratégicos para reconocer los logros de prohombres y grandes damas que han hecho algo importante por los sevillanos. Con todo lo ombliguistas que somos, de vez en cuando, agradecemos lo que han hecho otras personas por el bien de esta bendita ciudad. Pero si te das una vueltecita por nuestras calles notarás que falta uno muy importante. Vamos a entrar en materia.

Tenemos una estatua dedicada a Simón Bolívar montado a caballo. Vale que El Libertador hiciera mucho por los países de América Latina con eso de la independencia, pero ¿alguien me podría decir que hizo este buen señor por Sevilla?
Tenemos otra dedicada a Cayetana Fitz-James Stuart. Aparte que todo lo que hizo por la Hermandad de los Gitanos, poquito más con todo lo que tenía.
Otra estatua dedicada a Curro Romero.  Y los que no somos taurinos ¿Qué?
Una figura representando al papa Juan Pablo I. Vale, los sevillanos de otras confesiones religiosas ¿Qué opinan?
Una estatua de un indio también montado a caballo. Bueno, espera, es verdad, como Sevilla es ciudad hermana de Kansas City, nos la regalaron después de la Expo 92.

 Y así podría seguir poniendo ejemplos pero nunca nos pondríamos de acuerdo sobre si es conveniente y merecedor de homenaje muchas de las personas que con sus bustos en bronce adornan nuestras  calles y plazas. Pero hay un personaje histórico que pone de acuerdo a bolivarianos, españoles, plebeyos, nobles, taurinos, antitaurinos, cristianos, musulmanes, judíos, agnósticos, parroquianos y foráneos. Un personaje que ha hecho más por Sevilla que cualquier otro. ¿De quién se trata? os preguntareis ávidos de conocimientos, pues, nada más y nada menos que de Willis Haviland Carrier. ¿Cómo os habéis quedado? Tranquilos que me explico.


 Foto rebuscada en la red


Este ingeniero eléctrico  estadounidense  inventó nada más y nada menos que el ¡aire acondicionado!

 Ahora ¿qué? ¿Se merece una estatua o no se merece una estatua? Y en plena calle Sierpes. ¿A que en esto estamos de acuerdo los bolivarianos, españoles, plebeyos, nobles, taurinos, antitaurinos, cristianos, musulmanes, judíos, agnósticos, parroquianos, foráneos, béticos y sevillistas?

Pues nada, D. John Sword, ínclito alcalde de la vieja Híspalis, dígale a algunos de sus personal assistance que preparen una asignación presupuestaria para que, antes de que llegue de nuevo la caló  (hoy estamos solo a 40º) tenga este buen señor el reconocimiento que se merece. Y si le parece bien, hágalo hijo predilecto de Sevilla aunque sea a titulo póstumo. Los sevillanos estamos muy agradecido.



sábado, 3 de septiembre de 2016

El arte de procrastinar


Bueno, ¿que iba a contar yo? Ya me acuerdo, que tengo menos palabra que los notas y las notas que pululan por  el Congreso de los Diputados. Digo esto porque en la entrada anterior podía prometer y prometí que retomaría el Blog con ganas y con la asiduidad que mis abandonados seguidores se merecen. De esto hace más de tres meses. Una vez quitadas las telarañas a La Bodeguita, airear un poco este bujio, limpiar las mesas, sillas y cajones, esperando que se me quite el empanamiento mental en el que tengo mi neurona, procedo a seguir dado la brasa con mis historias.

Antes que se me olvide, la familia, bien. Mi parienta bien, los churumbeles bien y el Quillo, el gato de la casa, bien. La verdad es que demasiado bien está el cabroncete con dieciséis años que tiene. Y digo demasiado bien porque sigue dándome porculito. Se ve que no me perdona que un día lo llevases a ver a señor doctor de animales y volviese a casa sin sus atributos masculinos. Lógicamente me refiero al gato. Ya me estoy enrollando, enga, al grano.

¿Qué os parece el título de la entrada? ¿A qué es chulo? ¿No sabéis lo que significa? ¡Po haber estudiao! Yo lo hice en colegios públicos y con la EGB. De esa etapa me quedan las ganas de seguir aprendiendo. Mira por donde hace poco descubrir este bonito palabro que me viene de perlas para retomar esto de seguir aporreando teclas.

Procrastinar, según mi extensa biblioteca, proviene del latín. “Pro”, adelante y “crastinus” referente al futuro. Ahora ya lo tenéis claro. ¿Qué no?  Vale, sigo. Por lo visto es un trastorno del comportamiento, un trastorno psicológico o un trastorno por déficit de atención con hiperactividad conocido vulgarmente como TDHA. ¿Todavía no está claro? Ofú, ¿y el síndrome del estudiante? ¿Sabéis lo que es? Fácil, el examen lo tengo el lunes a primera hora y empiezo a estudiar el domingo a las doce de la noche. Más o menos eso es procrastinar. 

Y ahora para la gente normal, al estilo Naranjito. Que la parada del 3 ya la han cambiado de sitio y ahora por fin está visible, luego me pongo y lo cuento. Que los bomberos de mi barrio siguen colocando peluches en el árbol, luego me pongo y lo cuento. Que no ha hecho mucha caló  sino malaleche, luego me pongo y lo cuento. Que la gente ya ha regresado de su veraneo  y a mí me da mucha pena porque no tengo donde aparcar, luego me pongo y lo cuento. Que se me terminaron las vacaciones y comienzo a trabajar ¡en el turno de noche! luego me pongo y lo cuento.

 Foto prestada de interné. La reflex sí que está procrastinada

¿A que ahora está claro? El arte de procrastinar es el desastre de dejar las cosas para luego, más tarde, mañana, a ver si tengo un ratito, nada más que pueda, cuando me quede solo y un largo etcétera. ¿Tiene cura? Por supuesto, yo mismo me he curado. Atención a la mejor terapia.

Sales a la calle y te encuentras con Don Juan el Maestro: -Quillo, Naranjito hay que ver que no escribes nada.    –Luego me pongo, Juan. Vas a hacer los mandaos  y  te  encuentras  con  Don  Juan. -Que mamón eres, sigues sin escribir. -Luego me pongo, Juan. Vas a tomarte una tapita de boquerones en vinagre y te encuentras con Don Juan. –Qué poca palabra tienes, me dijiste la semana pasada que ibas a escribir algo. -Luego me pongo, Juan. En la panadería -¡Carlitos! ¡Cuándo puñetas vas a escribir algo! –Luego me pongo Juan. Así cada vez que coincides con él. Hasta que llega un día, que lo ves venir de lejos, y dices eso de “Luego no, ahora, se acabó tanto procrastineo”.

En mi caso la procrastinación ha sido debida a la flojera más perra que uno puede tener. Nada de trastorno, ni hiperactividad, ni síndromes raros. Flojera dura y pura. Pero como estoy curao, aquí está el tío, con un montón de historias que contar, dispuesto a disfrutar.

Una consideración final para terminar, el término procrastinar ¿se puede aplicar a esos Maestros que posponen su merecida jubilación por su amor a la docencia? Luego me pongo a pensarlo, Juan.



jueves, 26 de mayo de 2016

La parada del 3

Puedo prometer y prometo que voy a retomar el blog con ganas y jartarme  de contar historias de las mías. Lo de “puedo prometer y prometo” no se me ha ocurrido a mí, lo he escuchado hace poco y me he dicho ¡qué original!

¿Y cómo retomo La Bodeguita? Pues saliendo a la calle a ver que me encuentro, porque las otras historias que tengo pendiente requieren un tratamiento más tranquilito. Y tranquilito he salido esta mañana no a ver que me encuentro, sino a hacer los mandaos. Hoy los recados han sido poquitos, solamente recargar el bonobus de mi hija que es la que más utiliza los servicios de los autobuses urbanos.

Po resulta que una de las líneas que conectas este barrio con los otros de la ese30 pa dentro, ha cambiado su recorrido para “optimizar los recursos de la empresa y prestar un mejor servicio a los usuarios”. Cambia su recorrido y la ubicación de algunas paradas. El cambio lo hicieron sobre la semana de Feria, en plena primavera sevillana. Bueno, eso de primavera sevillana este año lo vamos a dejar en vaya tiempo raro.

Nada, que pusieron los postes, las señales informativas y poco más. Los vecinos a estas alturas ya se han enterado de los cambios, aunque su trabajito les ha costado. ¿Por qué? Amo a vé.

Pusieron las señales en la acera, junto a los arboles esos que cuando florecen y echan sus bolitas te pone el coche que da pena y te gastas una pasta en lavarlo, en que lo lave, claro. Pero la madre naturaleza se abre camino. Y aunque la primavera sigue estando tela de rara, por el cambio climático, dicen, las cosas vuelven a su sitio normal. O sea, que los arbolitos de las narices crecen y hechas sus hojitas verde. Y nos encontramos con esto:

Foto hecha por un servidor.


¿Dónde está la parada del 3? En plena jungla. Como para ponerte a ver el recorrido. Y de sombra ná de ná. Ahora bien, me apuesto una tapita de ensaladilla rusa a que los de Tussam, los nota de los autobuses, a final terminan poniendo una parada definitiva y quitan los árboles.


Otra cosa para terminar, el de la foto no soy yo, es un señor que no sé si estaba esperando el autobús o estaba en la cola del cajero automático que hay enfrente. Lo que sí es seguro que estaba pensando eso de “será tonto este, mira que hacer una foto con un teléfono con las buenas réflex que venden en el  carrefú”


viernes, 29 de abril de 2016

Gusanos de seda


Prácticamente estamos en Mayo y desde la Feria no tengo abierta la Bodeguita. ,  unos diillas  perdío pero aquí estoy, dispuesto a dar la brasa de nuevo. ¿Y de que toca hablar hoy? Pues de una de las tradiciones más tradicionales que tenemos por estos lares: la cría de los conocidos mundialmente por Bombyx mori. ¿Qué no sabéis lo que son los Bombyx esos? Pues los gusanos de seda de toda la vida. Enga que os pongo en antecedentes.

Resulta que estos bichos son originarios de la antigua China de los emperadores y los tenían como uno de sus máximos secretos de estado,  pero un cuñao de Marco Polo se trajo un puñado de huevos escondidos en la mochila cuando regresó de un largo viaje por Oriente en siglo XIII. Ya está bien de antecedentes históricos que después la gente se aburre, ahora la realidad.

En esta bendita ciudad tenemos una jartá de tradiciones y costumbres según la época del año. ¿Ahora que toca? Pues las Cruces de Mayo, las tapitas de caracoles y cabrillas, las “primeras comuniones”, las escapadas a las payas de Sevilla (Matalascañas y Chipiona principalmente) para coger bronce y lucir bodyguapo en las “primeras comuniones” y, como es lógico los gusanos de seda. La primera foto:

 Foto de mi amigo David M.


 Ahí están los tíos trapiñandose su majar favorito y único, las hojas de morera. ¿De dónde cogemos las hojas de morera? Pues del árbol de la mora, ese que da esos frutos tan curiosos y que mancha que da gloria. Un pequeño inciso que parece que no viene a cuento: ¡me encanta que la gente se manche! ¡y tenga que lavar la ropa!

Está claro que no habéis tenido infancia si en vuestras casas no aperecía por estas fechas una caja de zapatos con gusanos de seda. Tampoco sois buenos padres o madres si todos los días no andáis buscando hojas de morera. En mi barrio tenemos la suerte de contar, al otro lado de la ese30, con el parque Miraflores y en este parque hay muchos árboles de estos. Pero hay que tener en cuenta varias cosas, la primera: aligera en buscar las hojas que no eres el único padre necesitado de echar de comer a los bichos a diario. Te puedes encontrar que las mejores hojas están a una altura considerable, y como te caigas… Una semana me estuvo doliendo el pompis. Otra: procura coger las hojas bonitas, verdes y limpitas. Desecha las que tengan rastro de excrementos de gorriones, jilgueros, cotorras (en el parque Miraflores hay bandadas) y, sobre todo, mirlos. ¿No sabéis como son las cacas de los mirlos? Mejor, la pintura gris perla metalizada de mi coche sí que lo sabe.

Nada, que les echamos de comer a diario y al cabo de diez días están gorditos y lustrosos y empiezan a hacer el cascabullo.  Por cierto, cascabullo, aparte de ser la “cúpula” de la bellota, también sirve como sinónimo de capullo, pero como vamos a tener elecciones dentro de , prefiero dejar eso de capullo para… Bueno, venga, sigo.

 Esta también es de David M.


Que tenemos los gusanos bien lustrosos y haciendo el cascabullo, amarillo o blanco, da igual. En una buena caja de zapatos de marca, nada de las babuchas que compramos en el mercaillo  del charcolapava. Al cabo de una semana y media sale la mariposa. Pero vaya mariposa fea, tela de fea. Se empiezan a juntar por el culete, dos a dos y a la de , empiezan a poner unos huevos diminutos. La palman, es decir la espichan, retiramos todos los restos y a guardar los minúsculos huevos para el año que viene. Tradición es también que tu madre o, posteriormente, tu esposa guarde con primor esa caja llena de huevos de gusanos. Y tradición es también, que cuando llega la época de la cría y reproducción de los gusanos de seda, nadie se acuerda de donde está “la caja llena de huevos de gusanos”. Tu madre o, posteriormente,  tu esposa, se acuerdan, si si, se acuerdan cuando la tiraron. Pero también es tradicional, en esta época del año, el amigo cascabullo que te dice

--Toma compadre, que tengo una jartá de gusanos de seda. ¿Te vienes a coger moreras? Después nos paramos a tomarnos una tapita de caracoles. Anda, no seas saborío

Nada, que me piro con mi compadre al parque para ayudarle en la búsqueda y recolección de hojas de Morus alba y si eso, el lunes comento algo sobre el día del trabajo o sobre el secreto de las tapitas de caracoles.



lunes, 11 de abril de 2016

Consejos para una buena Feria de Abril


Pues nada, que estoy otra vez por La Bodeguita. Y ahora resulta que estamos a las puertas de la Feria de Abril. Y como soy sevillano, de adopción pero sevillano, toca hablar de este evento conocido en casi todo el mundo mundial. Empezamos con las novedades.

Resulta que nuestro ínclito alcalde, el señor D. John Sword (los sevillanos somos chulos hasta para nombres de alcaldes; si no sabes el idioma del Chaquespeare te traduzco: Juan Espada) está estudiando la posibilidad de abrir las casetas para la gente de fuera. ¿Y esto por qué? Pues muy fácil. Amo a vé. ¿Qué es una caseta?, me preguntaras, clavando tu pupila en mi pupila color marroncito claro. Pues una caseta de feria es la prolongación de nuestra casa pero en los terrenos del Real de la Feria. Está compuesta principalmente por una estructura de tubos de acero cubierta por lonas de colores verdiblanco y rojiblanco. Consta de una barandilla a la entrada; un guardia en la puerta que según las horas, las ganas y lo que le diga el nota del ambigú, deja entrar a la gente; una zona noble donde está el tablao, las mesas y las sillas; la barra o ambigú donde pedir las viandas (rebujito, fino, manzanilla, cervecita, platito de aceitunas, montadito de filetes, gambitas, jamoncito, pescaito frito, y paro porque se me está haciendo la boca agua); la cocina, lugar exclusivo de los currantes de la feria; los servicios (esto se merece una entrada aparte: ¿Cómo se las apañan las féminas para hacer sus necesidades en ese minúsculo espacio y con esos trajes llenos de volantes?;  y poco más. Más o menos las casetas son así (foto rebuscada en la red):



Enga, ya sabemos cómo son nuestras casas en esta ciudad efímera al laito del Guadalquivir, antiguo rio Betis de los romanos, ahora vamos con los consejos para disfrutar y pasarlo bien. Antes de que se me olvide ¿saben vuestras mercedes que la feria la inventó un vasco y un catalán? No, si es que los sevillanos somos como somos… Bueno, los consejos y recomendaciones.

¿Dónde quedamos?

Ni se os ocurra quedar en la portada. La portada es una estructura muy alta y efímera que cada año tiene un aspecto distinto. Siempre hace referencia a edificios singulares de la ciudad. Este año toca hacer un homenaje al antiguo pabellón de Argentina de la Expo del 29, actualmente sede del Conservatorio de Danza. Allí es donde queda todo el mundo. Hay una leyenda urbana que dice que unos vecinos de Murcia quedaron en la portada el lunes del pescaito, y el domingo de los fuegos aún estaban buscando a los amigos sevillanos.

¿Cómo accedemos al recinto?

En Tussam. Esto es en los autobuses urbanos. La única línea de metro que tenemos se colapsa. ¿Los coches? Bien, aparcamientos en el Charco la Pava hay una jartá, pero ¿Quién coge el coche bajo los efectos de tres o cuatro copas del Tío Pepe? Yo por lo menos no, porque te pueden para los señores agentes de la autoridad, que velan por nuestra seguridad y la de los demás, y a ver como le explicas tu eso de llevar el radio del coche a to volumen con lo de “tócala, tócala, tócala, tócala las palmaaaas” y los ojitos un poquito chisposos. Nada, que en autobús, y encimas te ríes cuando las señoras de la tercera edad (las viejas, como dice mi hija) se cuelan por toa la cara.

¿Cómo nos vestimos?

Principalmente arreglaitos. A mí me gusta ir con zapatos cómodos, chaqueta sport y camisa nueva pero sin corbata. Eso sí, un clavel en el ojal de la solapa. Lo del pelo engominao  sobra, es postureo más que nada. Ahora las señoras. El traje de flamenca es un traje no un disfraz. Ni se os ocurra decir traje de faralaes, nada que traje de flamenca de toda la vida. Acompañado de peina, mantoncillo, pendientes a juego, flores en el pelo, labios pintados, lunar en la mejilla y zapatos… mejor unas alpargatas de rafia que  son tela de cómodas.

¿Dónde vamos?

A disfrutar del espectáculo. ¿Cómo? Lo primero, entabla conversación con un sevillano de verdad. Te cogerá después del pescaito (esto es el lunes del alumbrao, cuando se encienden oficialmente las bombillas de bajo consumo) y te soltará el domingo de los fuegos. Seguro que te invitan a muchas casetas pero ten cuidaito  con una cosa, a saber. Las calles del Real tienen nombre de toreros sevillanos, así que si te dicen “ven a mi caseta que está en la calle Jesulín de Ubrique, 14” ná de ná que el Jesulín nació en Ubrique y se están quedando contigo.

¿De qué nos olvidamos?

Del móvil. Primero porque se colapsan las conexiones y segundo ¿pa qué? Si no te vas a enterar de las llamadas y del Guassa. También te tienes que olvidar del reloj. Las horas en la feria no sirven pa ná. Tú quedas a las tres en la caseta de Manolín el de las niñas y son las cinco y tú no estás en la caseta de Manolín ni este y las niñas están esperándote. Bueno, esperándote sí que están, pero en la  calle del Infierno que es donde están los cacharritos.

¿Qué pedimos en las casetas?

Pues depende de tu jurdeles, es decir, de tu disposición económica. Pero tienes que saber una cosa, si pides un plato de tortilla de patatas con catorce tenedores, tienes toda la pinta de andar cortito.

¿Y de bailar?

Aquí no puedo decir nada. Soy un negao. Cuando intento hacer el zapateao de la tercera, mi acompañante está haciendo las vueltas de la cuarta. Yo en cuestión de baile por sevillanas me acuerdo de Manolete: si no sabes torear pa que te metes.

¿Y ahora qué? ¿Me invitas?

Pues claro que sí. No os voy a invitar, faltaría más. Yo tengo caseta, bueno, la de mi empresa. Está en la calle Juan Belmonte número… Espera, espera. ¿Sabéis que a pesar de que tenemos una semana de fiesta por delante, la mayoría de los sevillanos trabajan en estos días? Del trabajo a la feria y de la feria al trabajo, perjudicados pero cumpliendo. Y a mí, ¿qué turno me toca esta semana de jolgorio? ¡¡¡De noche¡¡¡ ¿Cuándo voy yo a la feria? ¿El fin de semana? El fin de semana, por si no lo sabéis, los sevillanos se las piran a la playa y se queda la feria para que los foráneos la disfrutéis. Somos tela de buena gente y mis compañeros que no han podido cambiarme el turno por lo menos el viernes “más buena gente” todavía.

Nada, que os paséis por Sevilla, que disfrutéis y recordad en esta Feria solo faltas tú.


Foto de mi parada de bus.




lunes, 21 de marzo de 2016

La primera luna llena de Primavera

 Foto buscada en la red

Como estamos en Semana Santa paso a explicar una curiosidad que ocurre años tras años en la madrugada del Jueves al Viernes Santo, o sea, en la Madrugá.  

La gente de Sevilla seguro que lo sabe, pero los foráneos que nos visitan se quedan boquiabiertos con tan mágico espectáculo. No me refiero a las seis hermandades que hacen su estación de penitencia a la Magna Catedral Hispalense. Cada una desde sus respectivos templos, por un recorrido planificado y estudiado de antemano, con un estricto horario según el tamaño del cortejo. Llegan unas tras otras al inicio de la Carrera Oficial por “riguroso” orden de antigüedad. Una vez pedida la venia en el palquillo de la Campana, comienza su viaje común por la calle Sierpes, la Plaza de San Francisco, la Avenida de la Constitución y entran en la Catedral por la Puerta de San Miguel. Una vez realizados los actos religiosos, salen del templo por la conocida como puerta de Palos para encaminarse por trayectos distintos a sus barrios para la recogía.

De organizar todo este maremágnum de gente, procesiones, desplazamientos, servicios sanitarios, de bomberos, de policía, de hostelería, de transporte público, de emergencias, de sillitas portátiles, de sillas oficiales, de cortes de calles, desvíos de tráfico etc., se encarga el Cecop (Centro de Coordinación Operativa de Sevilla) Aunque nadie se lo crea, los gobiernos de los países más avanzados del mundo se fijan en la capacidad y organización de estos señores, para copiar y optimizar sus gabinetes de crisis gubernamentales. ¿Qué no os lo creéis? Bueno, vale, es que como sevillano  algo  exagerao soy, pero lo del Cecop es verdad y de la buena.

¿Y con qué se quedan boquiabiertos nuestros ilustres visitantes? Pues con el embrujo de la Luna llena acariciando a la Giralda. ¿Y porque ocurre este mágico fenómeno en Semana Santa? Está todo pensado y estudiado, en este caso no por el Cecop, presten atención:

En estos días los cristianos celebran la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, que, según parece, coincidió con la celebración de la Pascua judía. Los judíos de la época celebraban su liberación de la esclavitud del faraón egipcio el decimoquinto día del mes de Nissan, si, Nissan, como el Patrol, con la primera Luna llena de primavera, la Luna de Parasceve.  Escogieron esta noche tan luminosa para que la gente del campo y los pastores, pudieran viajar a la capital con la fresquita. Así que tenemos la Pascua Judía y la coincidencia de la muerte de Jesús el viernes anterior a la fiesta hebrea.

Ahora nos vamos al Concilio de Nicea en el año 325. Tras ponerse de acuerdo los obispos, se decidió que el Domingo de Resurrección se celebraría a partir de entonces el domingo inmediatamente posterior a la primera Luna llena después del equinoccio de primavera. Una pequeña puntualización, en aquella época “no existía” el hemisferio sur, recordad que la tierra “era plana” hasta la época de Colón.

Po ya tenemos más o menos claro porqué siempre hay Luna llena en Semana Santa y porqué nunca cae en la misma fecha, es decir, cada año en una semana distinta.

Y después de todo este rollo ¿dónde está la curiosidad? enga, otro rollo pero este más cortito.

Actualmente nos regimos por el calendario gregoriano que es heredero del juliano, impuesto por Julio Cesar. El origen de este calendario es… qué más da, si todo el mundo lo conoce, ¿no? Entonces al grano. Yo soy de los privilegiados de la empresa donde trabajo que estoy a turno. Es decir, una semana de tarde, otra de mañana y otra de noche. Y así todos los meses y todos los años. Está muy bien porque, por ejemplo, sé que turno tendré  la  semana del 10 al 16 de Abril de 2017, por ejemplo. ¿Hasta ahora claro?

Entonces, ¿dónde está la curiosidad de la Madrugá?  Bueno, de la Madrugá y de toda la Semana Santa. Pues a pesar que el primer plenilunio de la Primavera nunca caiga en el mismo día; a pesar que los del Concilio de Nicea decidieran poner una fecha movible para celebrar la Muerte y Resurrección de Jesucristo; a pesar que en Sevilla es festivo el Jueves y el Viernes Santo,   siempre, siempre me toca trabajar en Semana Santa en el turno de noche, me ponga como me ponga. Creo que son siete años los que llevo así, pero el año que viene, a ver tarde, mañana, noche, tarde, mañana,…. ¡Lo sabía! La primera Luna llena después del equinoccio es el 11 de Abril, en plena Semana Santa. ¡Y a mí me toca de noche! Otro año más.


Otra cosa para terminar, ¿y la Feria? Pues si la Feria de Abril es dos semanas después que la semana de las procesiones, hacer la cuenta ustedes mismos.


jueves, 17 de marzo de 2016

Viernes de Dolores, Vísperas en el barrio


Cuantas veces habré dicho eso de que soy un sevillano raro, malaje, esaborío y to eso. Y encima tengo un blog del que presumo y donde, cuando puedo, cuento batallitas y tonterías. Prometo cambiar, pero más adelante. Para resarcirme de todo eso, como buen sevillano, hoy toca hablar de la semana más grande que tenemos en la Muy Noble, Muy Leal, Muy Heroica, Invicta y Mariana ciudad, antaño conocida por Ispal, Híspalis, Ishbiliya, Serva La Bari y ahora como  Sevilla.

¿Qué es la Semana Grande de Sevilla? po la Semana Santa. ¿Y cómo explico, si yo no soy capillita, lo que significa para un sevillano estos días? Amo a vé, que yo no sea capillita no significa que no sepa lo que es una revirá, una túnica de cola o de capa, un antifaz negro, el ruan, un cinturón de abacá o uno de esparto, una cruz de guía, una vara, un cirial, el incienso, una trabajadera, un capataz, un patero, de costero a costero, el aguaó,  un candelabro de cola, los hachones, una banda de cornetas y tambores o una agrupación musical, los que llevan varas o cirios, los que se abrazan a la cruz, los que regalan cera a los niños, las madre de los niños y las dichosas sillitas, la espera en una callejuela para ver aparecer un paso de misterio o un palio, el sonido del silencio en la madrugá, el repelús de un roce con los respiraderos de caoba, el olor a azahar hispalense, la medallita que te da un nazareno de ojos limpios tras un antifaz de terciopelo morado, una composición de López Farfán o la Saeta de Machado/Serrat adaptada para acompañar a un Nazareno, la mano de tu mujer agarrada fuerte a tu brazo cuando su hermandad gira para embocar la calle Dueñas, … Bueno, pues a pesar de todo esto, no soy capillita.

Entonces, ¿Qué hago hablando de Semana Santa?  Por mis amigos, por mis compañeros, por la gente de mi barrio en el Viernes de Dolores y por el gran teatro de la vida. Porque la Semana Santa es también eso, un teatro vital donde los gestos, la escenografía, la música, el sonido y el sentimiento están a flor de alma, que no de piel. Es un día grande a este lado de la esetreinta. Día donde nos visitan o mejor, nos acompañan, gente de todos los barrios de esta bendita ciudad.  Día de encuentros, día de estar en la calle con tus “hermanos”.

Mi particular Viernes de Dolores comienza sobre las siete de la tarde, cuando desde mi terraza, tengo la suerte de vivir en una de las calles del recorrido, escucho a la banda tocar la marcha “Costaleros”. A esa hora ya sé que mi compañero y amigo el Pibe, me está esperando en la esquina de los bomberos para ver la Hermandad acompañado de su señora y su hijo Gonzalete. Él, que es tela de capillita, después se marchará a ver la del Claret, la de Bellavista o la de Palmete. ¿He dicho que es tela de capillita? ¡Si hasta “sale” en la Madrugá con un cirio color tiniebla acompañando al “Señor de Sevilla”!.

Pero yo sigo en mi barrio, yo sigo viviendo este día grande, viviendo la Hermandad de Pino Montano. Una Hermandad que empezó en una clase de catequesis allá por el año  1981 y que gracias a la gente del barrio se ha convertido en lo que es hoy en día. El Viernes de Dolores es una fecha importante en el calendario de la Hermandad, hace su estación de penitencia por nuestras calles, pero casi nadie sabe la labor callada y altruista que realizan durante todo el año con obras caritativas y asistenciales. Y todo eso a pesar de las penurias económicas que padecen las hermandades de barrio. La del mío es una Hermandad de Vísperas, es decir, las que salen antes del Domingo de Ramos y ni siquieran hace la Carrera Oficial, pero que también ayudan, porque lo tienen escrito en sus Reglas, al prójimo más próximo. 

Lo dicho, día grande para disfrutar y para vivir. Para vivir porque de eso se trata, cada uno a su manera, con recogimiento  o con explosión de sentimientos. ¿Y cómo termina mi Viernes de Dolores? Pues recogiendo a mi sufridora esposa  que estará con sus amigas en una calle estrechita de Los Mares. Calle llena de primavera e iluminada con la luz de la Luna y con las llamas de los cirios de los nazarenos con túnicas con capas blancas y antifaz morado. Yo seré un sevillano raro y medio agnóstico, pero la madre de mis hijos que es tela de jartible en materia cofradiera, me enseñó hace años los misterios y los sentimientos de estos mágicos días.


Venga, ahora la foto de los dos pasos de la Hermandad de mi barrio. Un poco chungas porque no tengo réflex y el móvil está dando las boqueas. Pero si queréis verlos  de verdad, pasaros por Pino Montano.

 El paso de Misterio, Jesús de Nazaret


El Paso de Palio, Nuestra Señora del Amor 




miércoles, 9 de marzo de 2016

Prohibido tirar...



Ya lo conté hace tiempo (mismamente aquí), pero tengo que refrescar un poco la historia con objeto de que los numerosos lectores nuevos sepan de que va lo de la recogida automática de residuos sólidos urbanos. Vamos, la basura de toda la vida. Por cierto, antes de que se me olvide, gracias por leerme, aunque los comentarios brillen por su ausencia. Bueno, venga al grano.

Resulta que desde hace bastantes años,  disponemos en nuestro barrio  de un sistema de recogida de basuras automatizado y limpio. Consiste en una especie de buzones donde se depositan las correspondientes bolsas y a través de unos conductos subterráneos con aire a presión se desplazan a la planta de clasificación para su posterior tratamiento.

El mecanismo es muy fácil, abres el buzón, metes la bolsa, cierras el buzón y ya está. Normalmente hay tres tipos de cachivaches de estos. Los amarillos para latas y brics, el azul para el papel y cartón y el gris para la basura orgánica. Pero tenemos un cuarto tipo. Éste un poquito más grande y con una puerta más amplia con llave. Es el destinado a  los residuos de bares y comercios. El funcionamiento es el mismo, abres el buzón, en este caso  con la llave, metes la basura, cierras el buzón con la misma llave y ya está.

Vale, muy bonito y muy limpio todo. Pero ahora resulta que nuestros señores de Lipasam, la empresa municipal que se encarga de recoger nuestros desperdicios, ha puesto una serie de pegatinas informativas para concienciar y aclararles a los usuarios lo que no deben meter en los susodichos buzones. Ahora toca la foto:





Está claro ¿no? De todas formas vamos a puntualizarlo por si hay dudas. En primer lugar no podemos tirar patas de jamón. La verdad es que después de navidad he visto algún que otro hueso requeterrebañado, apoyado tristemente en un costado de los chismes estos. Lo segundo, palos de escoba/fregona. Vale, que sí, que no caben, que hay que llevarlos al Punto Limpio que está en la otra punta del barrio. Y lo tercero, ni se os ocurra meter en los buzones bolardos. Lo he escrito bien y en negrita, ¡un bolardo! ¿Qué no sabéis lo que es un bolardo? Pues según mi extensa biblioteca:

  “Un bolardo es un poste de pequeña altura, fabricado en piedra o metal, ya sea aluminio fundido, acero inoxidable o hierro, que se ancla al suelo para impedir el paso o el aparcamiento a los vehículos. Es parte del mobiliario urbano  y se usa principalmente para ..."

Todo el mundo sabe a estas alturas lo que es un bolardo, no hace falta más explicaciones técnicas. Además, seguro que más de uno se ha dado un cachiporrazo en las piernas mientras, ensimismado en mirar la pantalla del celular, camina tranquilamente por la acera.

Y ahora me pregunto yo: ¿quién tiene en su casa un bolardo y se quiere desprender de él? ¿Los bolardos tienen fecha de caducidad y hay que tirarlos? ¿O es que son coleccionables y los repetidos simplemente los tiramos? ¿las farolas se pueden tirar? ¿y los bancos de sentarse?

Dando vueltas al coco me encontré con mi amigo Quique,  le enseñé la foto y  me dio la solución:

--Ná, quillo, lo que pasa es que él nota que diseñó la pegatina, ese día le pegó un buen rosetón a su coche recién sacado del concesionario con un poste de estos.  Y como le faltaba un dibujito que poner en el cartel se acordó de la madre que parió al bolardo, del nota del ayuntamiento que lo puso en esa calle tan estrecha y de lo que se menea.


Venga, una foto ampliada para que os deis cuenta que es verdad lo que cuento. Por cierto, las fotos la he hecho con mi móvil, ¡qué le voy a hacer!