martes, 26 de enero de 2016

Azucarillo reflexivo IV


¡Anda que no!

<<Todos somos genios pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar árboles vivirá toda su vida pensando que es inútil>>

(Albert Einstein)



Que voy a contar que no sepáis de Einstein. Si, el de E=mc2, que más o menos viene a decir que la energía es igual que si multiplicas la masa por la velocidad de la luz al cuadrado. Él nota era un genio, pero un genio de los buenos. Y para que nadie se aburra diré de pasada que nació en Alemania, que era mu listo, que escribió, entre otras cosas,  sobre el efecto fotoeléctrico, el movimiento browniano, la equivalencia entre la masa y energía, la teoría de campo unificada y como no, la teoría de la relatividad. Un genio, con todas las letras. Tan genio que cuando Hitler empezó a dar por saco, emigró a Suiza y se nacionalizo suizo, entre otras cosas porque era judío y empezó a mosquearse con la situación. Más tarde, de Suiza se piró a los Estados Unidos de norteamérica del norte y como no, se cambió de nacionalidad y se hizo estadounidense. Lo dicho, un genio y mu listo él nota. Un genio sí que debió de ser porque dicen los expertos que solo un diez por ciento de la gente comprende sus ideas y estudios. ,  a mí no me entiende nadie y genio lo que se dice genio como que no soy.

En principio admitamos que Albertito era un genio, ¿pero listo?. Me parece que de listo no tenía nada, en todo caso enteraillo, veréis.

Se casó dos veces. La segunda esposa fue su prima Elsa, pero esta no cuenta, vamos a la primera, Mileva, de soltera apellidada Mariç. Esta señora era un peaso de matemática, campo en el que su marido flaqueaba una mijilla. Fue de gran ayuda para el genio, incluso hay quien afirma que los trabajos científicos los tenían que haber firmado ambos.

¿Cuándo se le ocurrió la frasesita? Nunca. Si, nunca, la frase reflexiva de hoy se le ocurrió a Mileva. Y se le ocurrió antes del divorcio. ¿Qué porque se divorció del supuesto padre de la energía atómica? Pongámonos en situación. Estaba hasta el moño. Hasta el moño de cumplir con el contrato matrimonial que Albert le hizo firmar antes del bodorrio. Un pequeño resumen del mismo (fuente: historiasdelahistoria.com)
  1. Deberás asegurarte de:
    • mantener mi ropa y la del hogar en buen estado.
    • servirme tres comidas en mi habitación.
    • mantener mi dormitorio y el estudio limpios, y debe quedar claro que mi mesa de trabajo es para mi uso exclusivo.
  2. Renunciarás a cualquier tipo de relación personal conmigo en la medida en que no sean estrictamente necesarias por razones sociales. En concreto, renunciarás a:
    • sentarte en casa junto a mi.
    • pasear o viajar juntos.
  3. Tendrás en cuenta los siguiente puntos:
    • no mantendremos relaciones íntimas, ni me reprocharás nada.
    • dejarás de hablarme si yo te lo pido.
    • abandonarás mi dormitorio o estudio inmediatamente, y  sin protestar, si te lo pido.
  4. Te comprometerás a no menospreciarme delante de nuestros hijos, ya sea con palabras o hechos.
Hasta el moño de sentirse inútil como un pez subiéndose a los árboles, hasta el moño de las genialidades del genio, hasta el moño de que nadie la viese como una de las primeras mujeres que cursara una carrera de ciencias, hasta el moño de…


Por cierto, para finalizar, el importe económico del premio Nobel concedido a Einstein (120.000 moneas de las antiguas coronas suecas) se lo quedó ella con un escueto ¡anda y que te den! y ¡que te peines y te peles que falta te hace!



¡¡ Llevátelo a papel !!

12 comentarios:

manolo dijo...

¡¡ Jo !!
No sabía nada de esto.
Seguro Naranjito, que es así, como tu escribes.

Vaya, Vaya con el tío.

¿ Si ?

Saludos

manolo
.

Dyhego dijo...

¡No conocía yo estos detalles del Genio!
Desde luego, hay que diferenciar la esfera científica, de la personal, porque si no...

trianatrinidad dijo...

Naranjito: en relación al comentario de Dyhego, muchos veces de un genio mejor no conocer su esfera personal porque se te puede caer totalmente el mito, por citar solo dos ejemplos; Pablo Picasso y Charles Chaplin, que se las traian bien traida los dos.Un abrazo.

Naranjito dijo...

Que si, Manolo, que una nieta de la Mileva me lo contó.
Un abrazo.

Naranjito dijo...

Como científico mu bueno, pero como esposo el nota era un ...

Naranjito dijo...

Del Picasso y del Charlot mejor que no rebusquemos porque nos podemos encontrar con perlas que a mas de uno se nos caería el mito.
Un abrazo.

Airblue dijo...

Pues genio, no lo sé, pero práctico era un rato. Quizá conoces esta frase que de verdad es suya:
“Cuando era joven descubrí que el dedo gordo siempre acaba haciendo un agujero en el calcetín. Así que dejé de ponerme calcetines”.



Es verdad, Einstein odiaba los calcetines. Su secretaria, Helen Dukas, contaba: “El profesor nunca se pone calcetines. No se los puso ni cuando fue invitado por Roosevelt a la Casa Blanca”.
Eh? era práctico o no? teniendo en cuenta que entonces no existían los "ejecutivos" que se usan y si se rompen se tiran.

Un abrazo saleroso.

Inma_Luna dijo...

No se puede ser genio en todo..
Sabes suelo poner la fotos de mis cafes con azucarillos con frases jejejeje, en el face, al verlo dije andaaaa.
Besitos

Lourdes dijo...

Lo de "que te peines y te peles" sí que me lo creo. Creo que se lo hubiéramos dicho todos en algún momento... jaajajajajaajaj
Pero ya sabes lo que dicen por ahí, no? "Detrás de un gran hombre, hay una gran mujer" (si no, ¿de qué iba a ser él un gran hombre?). jajajajaajajaj
Besos!!!

Naranjito dijo...

Airblue, si llego a leer lo de los calcetines antes que lo del pez no veas la que le doy al genio.
Un abrazo.

Naranjito dijo...

Ahora las estoy coleccionando a ver si hago un recopilatorio. Algunas son como la vida misma. Y de camino cuento como se le ocurrieron, bueno, por lo menos a mi manera.
Un besote, paisana.

Naranjito dijo...

Pues lo del contrato también es real. El nota no veas como era y encima tuvo dos mujeres detrás, así cualquiera es un genio.
Abrazos.