domingo, 11 de agosto de 2013

Ecología para torpes



Bueno, pues nada, que otra entrada sobre playitas, que para eso estamos en verano. En esta ocasión en una pequeña cala en la ciudad de Al Yazirat Tarif a tan solo quince kilómetros de África. Esa misma que estáis pensando, la de Guzmán el Bueno, la de los surfistas y donde sopla el levante que da gusto y te vuelve medio majara. Exactamente: Tarifa.

Que conste que yo no he estado recientemente por esta zona, de hecho, la última vez fue haciendo la mili. Me lleve una semana en la punta del espigón apuntando en un papel las variaciones de la marea para comprobar que el mareógrafo que habíamos instalado funcionaba correctamente y…

¡¡¡Papaaa!!!  

Vale, que no me enrollo, que esto podría ser más largo que las vacaciones de los hijos. Y hablando de hijos, resulta que el otro día mi hija y unas amigas estuvieron en esta ciudad que es la más meridional de Europa. Vamos, la que está más al sur, en la puntita del continente. Después de hacer lo que les llevó hasta allí, aprovecharon el día para disfrutar de sus playas y de su viento. Quemaita vino mi niña. Mira que se lo advertí.

-Hija, que el Sol no quema, lo que quema es el viento.

Bueno, pues nada, que mi hija me trajo de Tarifa un par de fotos. La primera:


Una playa abarrotadilla, como casi todas. Pero me parece que no tiene chiringuitos ni los necesarios servicios públicos sustentados con los impuestos nuestros de cada día. En esto se parece a la de Rompeculos, pero solo en esto.

Durante el día, sin problemas, pero cuando el Sol coge el camino hacia Huelva y la Luna se asoma por las montañas del Magreb, la cosa varía. La playa la ocupan otras tribus con otras necesidades. ¡Y vaya necesidades!

Bueno, pues nada, que los tarifeños han pintado un pequeño rótulo para intentar  educar y concienciar en materia de reciclaje, a los visitantes nocturnos.


La pintada puede ser un poquito escatológica, pero queda clara la intención.
¡¡ Llevátelo a papel !!

8 comentarios:

María Eugenia dijo...

A veces hay que ser muy gráficos.. y aún así.. no se enteran.. bss

Lourdes dijo...

Hombre, teniendo en cuenta que los que van a la zona "de visita" lo hacen por un día y los que viven ahí tienen que aguantar los "regalitos" que la gente les deja, qué menos que expongan las cosas tal cual en un cartelón llamativo, a ver si consiguen crear conciencia social, ¿no?
De todas formas, estoy convencida de que mucho caso no le harán a la pintada. ¿O me equivoco?
:)

Besos grandes, Naranjito!!!

Dyhego dijo...

Naranjito:
Hay gente cerda en todos sitios.
En sitios así debería haber un Tío La Vara que les midiera las costillas y los glúteos a todos los marranos y marranas.
Salu2.

Piruja dijo...

Hola Naranjito, desde el blog de Manolo he pasado a visitarte y me ha gustado tu blog, si no te molesta me quedo en un riconcito de tu bodeguita y te sigo:)

Sobre lo que expones aquí da igual que pongan carteles o no, ya que si les entra el apretón lo harán donde primero les venga en gana, lo hacen en las mismas puertas de las viviendas, allí sin tanta gente pues ya me dirás, en fin que guarr@s siempre existirán:)

Besos.

Naranjito dijo...

No se enteran o no se quieren enterar. Mas bien esto último.
Un besote.

Naranjito dijo...

Mi hija no pasó por la zona del grafiti, pero seguro que ni se molestan en leerlo.
Un abrazo.

Naranjito dijo...

A lo mejor de esa forma aprenderian un poquito de civismo y disfrutariamos de la playa.
Un abrazo.

Naranjito dijo...

Piruja, tienes todas las mesas a tu disposición, pasate por esta tu Bodeguita cuando le desees.
Lo de el apretón hasta cierto punto podría ser comprensible, pero hacerlo por norma si pensar en los demas es un problema.
Un abrazo y bienvenida.