Mira por donde, después de mi regreso a la vida anormal (la normal debe ser eso de estar tumbado a la sombrita sin hacer nada), me encuentro con que los señores del servicio de alquiler de bicicletas en mi ciudad, Sevici, (Sevivici, para los fisnos) han firmado un acuerdo de patrocinio con la insigne, ilustre, afamada empresa cervecera que tiene a bien llamarse como el templete que hay por la calle Oriente de Sevilla. Es decir, pa no enrollarme, la Cruzcampo.
Y en el puerto de amarre de las bicis (que me gusta eso de “puerto de amarre”, que aires marineros, Sevilla Puerto de Indias,… Papá ya te estas enrollando otra vez), perdón, sigo, descubro con satisfacción una fila de velocípedos perfectamente atracados. Pero hay una especial, muy especial.
Ya me lo había comentado mi hija: ¿has visto las bicis nuevas?, les han cambiado la cesta delantera por una caja de botellines. Claro, yo pensé que era una imitación o una cesta con los colores corporativos de la marca. Pero no, de eso nada, es una caja de botellines como Dios manda, con sus celditas y todo para colocar las botellas de la mágica medicina que un buen galeno me recetó hace tiempo.
Como dice la publicidad serigrafiada en el guardabarros trasero, “Tu lado sur solo emite buen rollo”. Y buen rollo es lo que tenemos por aquí, que hasta nos reímos de los señores que han denunciado este tipo de patrocinio porque argumentan que por ley no se puede hacer publicidad de bebidas alcohólicas en eventos deportivos. ¡Un mojón pá tó ustedes! Pasaros, si tenéis agallas, por cualquier campo de futbol, al poder ser en el glorioso estadio (a medio hacer) Benito Villamarín y contar las veces que aparece la palabra Cruzcampo. Tela de veces ¿verdad?
Anda, no seáis agrios, montaros en una de estas bicis, pedalear por la jartá de kilómetros que tiene el carril bici en Sevilla, o el “barrilbici” como dicen el blog Más claro agua al que tengo la suerte de seguir y que ha ilustrado este tema mejor que un servidor, que mientras ustedes pedaleáis yo os esperare en mi “farmacia de guardia” con unos cuantos botellines bien fresquitos para ir rellenado la “nueva cestita”.
¡Ah! ¡Otra cosa! A los señores de la Cruzcampo: ¿os habéis dado cuenta que os hago publicidad? ¿Sí? Pó no me seáis malos y no subirme el precio de los botellines, ¡que estamos en crisis!
P.D. Que dice mi hijo que si pinchais en las imágenes se ponen más grandes y se vé lo "buen fotógrafo" que soy.
P.D. Que dice mi hijo que si pinchais en las imágenes se ponen más grandes y se vé lo "buen fotógrafo" que soy.

