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martes, 18 de febrero de 2014

Noctis irae



Me propuse tener La Bodeguita abierta más a menudo y mira por donde hace una jartá de días que ni me asomo. Pero bueno, parece que las ganas han llegado de nuevo y aquí está el tío, dispuesto a salir de esta crisis bodeguil y reflotar otra vez el barco. Así que, sin más preámbulos a contar historias naranjiles.

El pasado día 13 estaba invitado a una presentación. En esta ocasión era un comic sobre, entre “otras cosas”, Semana Santa. ¿Y a quién le gusta un montón nuestra Semana Mayor? Pues a mí parienta, que desde el Viernes de Dolores hasta que se recoge la Virgen de la Aurora en la mañana del domingo de Resurrección, no veas la que me da. Pues nada, que tiramos de autobús y nos plantamos en la librería La Extra’Vagante, junto a la Casa de las Sirenas en plena Alameda de Hércules. Hombre, el local muy cofrade, lo que se dice cofrade no es, pero como se encontró con buenos amigos y amigas, bien, no protestó mucho. Otra cosa, el acto lo organizaba la Asociación Apolo y Baco (literatura, gastronomía y jazz, de momento, cofradías ná de ná), Vale, conoce a varios miembros de esta asociación y bien, seguía bien. Comienza el acto, Luis Miguel León, poeta y mejor amigo, empieza con la definición de Zombi y en la pantalla aparece (me dijo que no estaba previsto) la foto de nuestro ínclito alcalde el señor Zoido. Y ahora tengo yo que explicarle: Mira, es que el comic trata de zombis que aparecen en la madrugá.-Pues a tu hijo seguro que le gusta, habrá que comprárselo. 

 Foto hecha por un servidor post leerlos

Pues sí, se trataba de Noctis Iraes, una trilogía apocalíptica, llena de zombis, ambientada en una de las noches mágicas que tiene esta ciudad de mariasantisima. Y, digo yo: ¿puede convivir nuestras ancestrales tradiciones con historias de muertos vivientes? Pues claro que sí, sin ningún tipo de problemas. Si hasta mi mujer se lo ha comprado y eso que es de las que dicen que ¡cuidaito con meterte con Sevilla!  
Se me olvidaba, una jartá de gente, un vino estupendo, unas tapitas “terroríficas” y al final del acto la actuación de Cornelia Dúo. Para mí que el jazz solo era Nina Simone y su “my babe just cares for me”, fue todo un descubrimiento la voz de esta chica. 

A pesar de la que está cayendo en materia de ayudas culturales, existen valientes que se atreven a tener una librería; existe una asociación que fomenta libros, vinos y buena música; existe una editorial (Quilomba) que intenta apoyar a autores noveles;  y existimos un montón de anónimos que nos gustan los zombis y al mismo tiempo, si sus obligaciones laborales se lo permiten, nos gusta ver a la Hermandad de los Gitanos a su paso por la calle Dueñas.

Foto de Apolo y Baco. Y entre el público, un zombi

Post scriptum: (jejeje, ya he aprendido dos cosas en latín: después de escrito y la noche de la ira). Mi mujer compró los  ejemplares: I. La Bulla, II. Tos por igual y los valientes y III. Al infierno con ellos. Mi hijo se los leyó al día siguiente, un poco de humor entre tantos apuntes de transportes de energía siempre viene bien.

sábado, 11 de enero de 2014

Arte en croché



Pues resulta que el pasado Noviembre la artista polaca Agatha Oleksiak, Óle Ágata pa los sevillanos, no se le ocurrió otra cosa para fomentar el arte del bueno, que forrar la estatua del Caballo con croché. Antes de continuar: el Caballo es como conocemos por aquí a la estatua ecuestre de D. Rodrigo Díaz de Vivar,  vulgo el Cid. ¿Dónde has aparcao? En el Caballo. ¿Dónde está el Caballo? En el Prado, al laito del Rectorado de la US, vamo en la Fábrica de Tabacos, la de la Carmen del Merimé.

Sigo que el Babieca se me aburre.

La Ágata “considera que "la aguja de ganchillo es un lenguaje universal", ha querido con esta intervención en el espacio público plasmar su interés "por la cultura española y por una figura legendaria que triunfó después de muerta", una metáfora perfecta, según ella, de la aspiración del artista a alcanzar la inmortalidad a través de sus creaciones” (Diario de Sevilla, 1.11.2013)

Por lo visto la artista es referente mundial en eso de vestir de hilitos de colores elementos urbanos en medio mundo y aprovechando una exposición suya en una galería de arte sevillana, se promocionó con esta actuación. ¡Ah! Y el ayuntamiento colaboró prestándole un par de grúas de esas que arreglan las farolas y el alcalde aprovechó para hacerse unas cuantas instantáneas.

A continuación la muestra del evento. La foto la he tomado prestada del mencionado periódico Diario de Sevilla.


!Qúe buenas cámaras de fotos tienen los reporteros gráficos!


¿Y todo esto a que viene? Pues porque hoy hablamos de arte. Veréis, el Domingo pasado compré la prensa, bueno y el pan, y de camino me paré un ratito con los tertulianos habituales, un ratito na má, que mi parienta me esperaba para comer arroz, cosa rara un Domingo. Justo al lado del local de la prensa me encontré con esto.

Foto hecha con el móvil del Naranjito, en la calle Estrella Betelgeuse


¿Qué? Agatha, ¿Cómo te queas? Esto sí que es arte. Una tienda que lleva poco tiempo abierta y mira lo que hace. ¿Y qué me dices del nombre? MADEJAME. Original donde venden hilos, lanas y todas esas cosas. Bueno y acuérdate del logo de Sevilla, NO8DO (sustitúyase el 8 por madeja). Arte urbano, del bueno, de artistas anónimos. Con la de veces que he aparcado debajo de ese árbol y ahora se convierte en todo un icono.

El Zoido, perdón, nuestro ínclito alcalde, no se hará fotos debajo del arbolito, no han necesitado grúas para colocar las lanas, los operarios de Parques y Jardines seguro que ponen mala cara cuando hagan su visita laboral anual por esta calle, pero ¡esto también es ARTE!

domingo, 27 de octubre de 2013

Dualidad sevillana en otra época



 cartel de la exposición

Hace unos días hablaba de la dualidad sevillana y se me olvidó una que, al principio del pasado siglo, tenía a nuestros abuelos enfrascados en arduas discusiones. Yo no soy muy taurino, los toros me gusta verlos en las dehesas correteando, de lejos, y solo pendientes de sus yerbas y de sus vacas, pero mi compadre sí que es admirador del arte de D. Ignacio Sánchez Mejías (para quién no lo sepa: Ignacio Sánchez Mejías, gran  presidente del Real Betis Balompié, fue mecenas de artistas, amigo de García Lorca, miembro de la generación de 27, actor de cine, autor de obras de teatro, un montón de cosas más y… torero). Y de toreros va la cosa.

-Bueno compadre (¿por qué nos llamamos compadres si no somos padrinos de nuestros hijos?), anda, vente conmigo que te voy a llevar a un par de exposiciones.

Y el Naranjito de exposiciones culturales como buen sevillano, de adopción, pero buen sevillano. Y ¿dónde me llevó mi compadre? A dos sitios dos. Uno el Espacio Santa Clara, junto a la Alameda de Hércules sevillana, otro, el Castillo de San Jorge, junto al Altozano trianero. Dos espacios, una misma exposición, ¿Cuál? “Joselito y Belmonte, una revolución complementaria”.

¿Qué hace el Naranjito hablando de toros? De toros no, de toreros. De dualidad sevillana (que pesaito soy con la dualidad sevillana). Uno, de Sevilla, otro de Triana. Uno de la Macarena, otro de El Cachorro. Amigos fuera de la plaza, pero en cuestiones “laborales”, enemigos. La gente de la época se dividía en Gallistas o Belmontistas. Una época de rivalidades culturales y políticas.  Es lo que había. Mientras por las ventanas de las casas salía el olor al puchero aguao que duraba en la olla varios días, en la calle no se hablaba de otra cosa que de las faenas que hacían los diestros por las distintas plazas. En Sevilla existían dos, la Monumental y la Maestranza. Se luchaba por entrar en la modernidad, se preparaba la Exposición del 29, pero no se quería salir de las tradiciones y costumbres. Dos opciones dos, o eras de José Gómez Ortega “El Gallo” o de Juan Belmonte “El Pasmo de Triana”.

Y ¿qué muestra la exposición? Pues cosas cotidianas, cuadros, fotos, grabados, libros, carteles, pinturas, objetos, trajes. Me he enterado un poco de historia, ayudado por mi compadre que se compró el catalogo y es un apasionado de los toros.  Me he enterado de la relación de estos señores con Valle-Inclán, con Hemingway o con Chaves Nogales. También me he enterado (no soy capillita) que la Macarena se vistió de luto tras la muerte de Joselito o que la Esperanza de Triana tiene una saya realizada con el bordado de oro de un traje de luces de Juan Belmonte. Incluso he visto un capote de paseo que ha estado muchos años en la Scala de Milán, seguro que en Las Bodas de Fígaro se lo han puesto muchas veces.

¿Lo que más me ha llamado la atención? La pistola con la que Belmonte se quitó la vida. Cuenta la leyenda, que la seriedad del diestro trianero era debida a que su amigo murió en la plaza y el no, ¿sería por eso que apretó el gatillo?

A nuestras santas, sufridoras, pacientes y guapísimas esposas, les debemos una vista al evento (tenemos hasta el 15 de Diciembre). Tampoco son aficionadas al toreo, pero de camino las invitaremos a una de croquetas caseras en la antigua casa Ovidio, muy cerquita del Espacio Santa Clara, para después tomarnos una de pescaito frito en Casa Manolo, al otro lado del rio, en pleno Triana, duales que somos.

Y lo último que me he enterado: resulta que yo creía que el nombre del barrio donde vivo, Pino Montano, era por ocupar los terrenos del cortijo del mismo nombre, propiedad del mencionado D. Ignacio Sánchez Mejías. Pues no, según  nos hemos enterado durante la visita, el insigne torero se lo compró a su cuñado Joselito el Gallo; el mundo es un pañuelo.

Antes de dejarme en casa, mi compadre me preguntó:

 -Tú de quien eres ¿de Joselito o Belmonte?- Si, algunas veces sale con preguntas tan inteligentes y rebuscadas.
-Mira compadre, después de lo que he visto, el Gallo tenía pinta de dandy, sin embargo Belmonte tenía  cara de estibador portuario. Me dejas en un mar de dudas duales.

Por cierto, se me olvidaba, para una vez que salgo resulta que me dejo la cámara de fotos en casa, y el móvil escacharrao.

domingo, 26 de mayo de 2013

Dublinners



Imagen rebuscada en interné



No suelo salir mucho de noche por varios motivos. Al principio porque los niños eran pequeños y ahora que son grandes, porque son ellos los que salen. Aunque son muy “formalitos”  y regresan a casa pronto, tan pronto que alguna que otra vez son los primeros del día siguiente. Pero bueno, afortunadamente tienen los pies en el suelo y saben muy bien lo que hacen, incluso me atrevería a decir que son más maduros que su madre y un servidor.

De esta manera, aprovechamos cualquier ocasión, muy de tarde en tarde, para darnos un garbeo en compañía de parejas amigas. Y que mejor ocasión que visitar a unos amigos que hacía veinte años que no veíamos. La cena mereció la pena, la charla, los recuerdos, las vivencias,… Cuando la cosa se empezó a poner nostálgica, mi amigo tuvo una feliz idea.

-¿Por qué no dejamos a la féminas con las cosas de mujeres y nos piramos a tomarnos unas copas en un local que hay aquí al lado? ¡Como en los viejos tiempos!
-Viejos sois ustedes. Anda iros a dar una vuelta que nosotras nos quedamos, que tenemos mucho tiempo que recuperar.

Que “las parientas” nos dieran permiso  (en los viejos tiempos… ¡enseguía!) fue un regalo para mi amigo y para mí. Así que cogimos escaleras abajo y nos dirigimos a un local de copas de moda. 

Nada, que allí estábamos los dos, pegaitos a la barra, hablando de las cosas que pueden hablar dos puretas en medio de tanta juventud. Pero algo me llamó la atención. Entre tanta juventud observé que había mucha gente de mi quinta. Y también me llamó la atención que el local estaba a rebosar. ¿Qué pasa? ¿Qué no hay crisis en Alcalá? pensaba. Pero el caso que en el local, La Cubatería por más señas (vaya nombrecito para que dos carrozas salgan de marcha), esta noche tocaba concierto. Nada menos que un Tributo a U2. El grupo irlandés no es de mis favoritos, yo soy más de Freddy Mercury y compañía, por lo que cuando empezó a sonar lo de uno, dos tres, ¡catorce! no presté mucha atención. Pero tocó el turno a “With or without you”  fue cuando a mi compadre y a mí se nos llenaron los ojos de nostalgia. Entonces  prestamos atención al grupo. El cantante no se parecía mucho a Bono, ni el batería, ni el melenudo de los teclados, ni el  guitarrista, ni el del bajo, pero la música, la música era puro U2. Cogimos un panfleto y empezamos a interesarnos por lo interpretes. Habían escogido el nombre de Dublinners; sé que existe en el mundo otras bandas con este nombre, pero en Sevilla solo esta. Cinco amigos que cuando sus obligaciones laborales se lo permiten, se junta para ensayar las canciones que después nos regalan en los conciertos.

Van de garito en garito (garito en la mejor acepción de la palabra), de local en local, llevando su música y haciendo pasar un buen rato a la gente. Sin tanto escenario ni tantos efectos especiales como la mítica banda dublinesa, pero con buena música que une a gente de varias generaciones, de hecho, en La Cubatería había gente desde los veinte años hasta, incluso, mayores que yo.

Hacen un homenaje a U2, pero le dan su toque particular ya que no tratan de imitar a nadie. Merece la pena, si tenéis ocasión, asistir a un concierto de esta banda sevillana. Seguro en muchas ciudades existen grupos parecidos. Grupos que apenas tienen apoyos, ni mucho menos una discográfica que les promociones, pero que le ponen ganas, ilusión y profesionalidad.

Al día siguiente, ya tranquilito en casa, me arrepentí de no haber ido al concierto que dieron en el Estadio de La Cartuja los irlandeses, pero me sentí muy  a gusto de haber disfrutado de esta banda. Mi hijo dice que tengo que salir más, que me asombro con cualquier cosa, pero es que con la buena música en directo cualquier asombro es poco.

Bueno, ya tengo a los Dublinners, ahora solo me falta que alguien cree una banda para homenajear a Queen. Con eso y con una Harley sería un carroza con pedigrí.

Uno de los recuerdo que conseguí, pa presumir

martes, 14 de mayo de 2013

Fomento de la lectura



Con permiso de la madre, Rocío mi frutera de La Repera, que cuando habla de su hija se le abren de par en par los ojos y la sonrisa le ilumina el rostro. 

Nerea es una niña inquieta, menudilla pero con un gran corazón. Su inquietud le lleva a leer todo lo que le caiga en sus manos. Juanjo y Rocío son los culpables de esta afición. Aprovecha la menor oportunidad para, a sus 7 años, sentarse cómodamente y ponerse a devorar letras, relatos, cuentos, historias. Aunque cuando se le cambian los cables es una fiera indomable. ¡Como todas las mujeres desde chiquititas! Su madre me envió la foto:

 -Mira mi niña que relajadita está en el salón de la "república independiente de mi casa".

Nerea enfrascada en una amable lectura


Concentrada en su lectura se lleva las horas sin molestar a nadie y sin permitir que nadie le moleste. Se empapa de todo lo que lee y pregunta aquello que no entiende. Y se lo preguntó a su tío.

-Tito tironini, llevo una hora con este libro y no entiendo lo que pone. ¿Me lo puedes explicar?

El hermano de mi frutera cogió el libro. Con paciencia se sentó al lado de su sobrina y empezó a leer

-Och på våren, jag gillar att promenera genom dess gator. 

-Vale Nerea, ya he terminado de ver las estanterías Billy, los Trogenfun y los Akerfragen. Anda, vámonos que tu madre nos está esperando para darte las almondigas suecas.

Gracias queridos nórdicos por facilitarnos a los españolitos fomentar la lectura entre nuestra gente menuda. Los sofaces muy cómodos, la iluminación la adecuada. Pero

¿Podríais colocar en las decorativas estanterías libros de, por ejemplo Manolito Gafotas?

Es que Julio, el hermano de mi frutera, cuando lleva a su sobrina a este Centro de las Horas Perdidas, se queda muy tranquilo sabiendo donde encontrar a la querubina:

Sentada en el salón, disfrutando de un buen bok