viernes, 22 de abril de 2022

La ¿inteligencia? artificial

 

Hola ¿Qué tal? ¿Bien? Me alegro. Bueno que las cosas de informática, los ordenadores y los teléfonos modernos que también hace fotos como si fueran una réflex están muy logrados. Pero nos están controlando y más cuando el propio bloguer se vuelve un poco majareta y no veas la que te lía. Pero ahora no es el tema, ahora toca comentar lo de la inteligencia artificial.

A ver, que nos controlan lo sabemos todos. Recibimos un montón de propuestas para “visitar” páginas según gustos y necesidades. Tu pones en el buscador “como hacer espinacas con garbanzos” y antes de terminar de escribir espi… ya tienes una jartá de videos con recetas, recomendaciones, legumbres, verduras y bares donde te ponen unas tapitas de las buenas, grandes y baratitas. Nada, que nos controlan de muchas formas. 

Según mi churumbel el mayor, que es él que sabe de esto y de otras muchas cosas, los algoritmos que se utilizan saben más de nosotros que nosotros mismo. Bueno, todo bien hasta aquí. Antes de seguir, que conste que a mí lo de los algoritmos me suena a logaritmos neperianos, ¡qué trabajito me costó aprenderlos! Bueno, venga, sigo.

Resulta que yo soy un clásico, un vintage. Mi hija tiene otra palabra para definirme pero, de momento, lo voy a dejar pasar. Como soy un clásico tengo feisbu (Facebook para los o las que no sabéis leer las cosas antiguas). Me hice la cuenta por mis compañeros. Para saber de ellos, para comentar sus fotos, para cosas del trabajo y así un largo etcétera. Los puñeteros algoritmos esos del feisbu te estudian y te recomiendan “amigos” o “amigas” con gustos o inquietudes parecidas a las tuyas. Incluso te recomienda “unirte a grupos para ayudar a establecer comunidades en torno a TUS intereses”. Hasta aquí sigue la cosa bien, pero…

Yo soy como soy, ya no tengo remedio y no pienso cambiar aunque mi mujer diga eso de “llevas una temporadita que no veas”. Que mis gustos, sentimientos y aficiones son las de siempre. Que no busco cosas nuevas, en todo caso novedades de lo que manejo o recordar tiempos pasados y mejores, cosas de la edad.

A estas alturas todo el mundo debe saber que en cuestiones futboleras soy Bético. Sí, de ese equipo que porta una camiseta (o remera como dicen mis amigos argentinos) con trece barras verdiblancas. El equipo que juega, día sí y día no, al final de la Palmera, allí en Heliópolis, el equipo del manquepierda. Eso lo tenéis claro ¿verdad? Y no doy mucha vara con el tema, bueno, a lo mejor dentro de unos días una mijilla de caña pienso dar. Al lío que me lío.

Captura de pantalla


Señores, o señoras (según) del Facebook, feisbu o como se diga, ¿Dónde está la Inteligencia? ¿Dónde están los algoritmos? ¡¡Mentira!! ¡No existen! ¿A mí me vais a venir con eso de “grupos que a lo mejor te interesan? Ofú, la que te voy a dar.

¡¡Te quié i llá!! (Traducción: ¡te quieres ir ya!) ¿Yo palangana? (traducción: ¿yo del otro equipo de mi ciudad?) Ni mijita (traducción: ¡Enseguía!) 

Po eso (traducción: Pues eso) que de inteligentes nada de nada. Que yo no interactúo con los “otros”. Que sí, que tengo muchos amigos, compañeros, familiares y allegados que son del otro equipo. Que sí, que casi todos son buena gente, que los aprecios, los quiero y todo eso, pero de ahí a “sevillista hasta la muerte” nada de nada. Además, como dice una canción que os la pondré el próximo día: “hasta la muerte ni hablar, que es para la eternidad este amor en verdiblanco.”     


domingo, 10 de abril de 2022

El Tercer Tiempo

 

Pues sí, soy un sevillano atípico. Tendría que estar escribiendo sobre la hermandad de mi barrio y no, hoy no toca. Además tampoco se bailar sevillanas y mucho menos cantar. ¿Los chistes?, regular tirando a malos, eso dicen. Y ¿Qué cuento hoy? Pues que hay que creer en la gente buena y sobre todo si son niños. Empiezo:

Llaman a la puerta y cuando abro me encuentro con pequeñajos que, con mucha educación me dicen

—Hola vecino, somos del 6º B, venimos a ver si nos puedes comprar una papeleta.

— ¿Una papeleta para qué?

—Para ayudar al CAR, el Club de Amigos del Rugby.

Y allí estoy yo, hablando con ellos por primera vez porque ya casi ni conocemos a nuestros vecinos. Todo lo más un hola y un adiós y para de contar.

El grande y el pequeño. Entre nueve y seis años, creo. Con un desparpajo y una educación que ya quisiéramos algunos de los mayores. Como es tradicional en mí, aunque mi mujer diga que soy un esaborío, empiezo a bromear con ellos. Lo primero un pequeño examen: Que qué es una melé, un flanker, un hooker y cuatro cosillas de las que me acordaba de mis tiempos mozos. A todo respondían con una sonrisa y con conocimientos de este noble deporte. Se les veía ilusionados respondiendo y disfrutando, el más pequeño con un balón ovalado demostrando que la cosa iba en serio. También les pregunté cuál era el mejor equipo del mundo y, lógicamente, me dijeron que los All Blacks y me contaron lo de la Haka que hacen antes de comenzar los encuentros, que las Cocos es uno de los mejores equipos femeninos… Todo esto en la puerta de casa sin querer entrar. Bueno hasta que apareció Micaela y entonces mi mujer les invitó a que entrasen para verla. Ni que decir tiene que Micaela, nuestra gata, se quitó de en medio al poco tiempo. Otra cosa no será pero curiosa es bastante. Mira, observa y se marcha para dentro.

Mi mujer ya me dijo eso de no entretengas más a los niños que querrán seguir vendiendo papeletas, así que les compre una y con un que tengas suerte, vecino, siguieron su ruta por el bloque.

Pero lo bueno vino el día siguiente. Bajo a hacer mis quehaceres diarios y en el interior del portal me encuentro con este cartel pegado junto a los buzones

 


Dicen que es de biennacido ser agradecido y aquí están mis vecinillos. El grande y el pequeño con su balón, agradeciendo a todos, porque muchos vecinos les compraron papeletas, la ayuda prestada. Vale, se les olvidó el plural, pero no se lo tengáis en cuenta.

Seguro que los padres tienen que ver mucho en esta iniciativa del cartel, o a lo mejor ha salido de los niños, no sé, pero una cosa es segura, hay que tener esperanza en niños como estos.

Bueno, ¿y qué tiene que ver el título de la entrada con todo esto? Fácil, lo explico. Cuando termina un partido de rugby, que dura dos tiempos, los dos equipos contrincantes se juntan para compartir comidas, bebidas, cánticos, experiencias y de camino “suavizar los resentimientos que pudieran haber surgido durante la confrontación”.

En estas edades es fundamental este tercer tiempo, fomenta el deporte sano, la rivalidad bien entendida y muchos valores que le servirán para siempre.

Tenemos que ser como José Antonio y David que saben ser agradecidos, que practican un sano deporte supuestamente rudo y enciman disfrutan  y aprenden del Tercer Tiempo. Mucho de este “Tercer Tiempo” necesitamos los mayores.


miércoles, 6 de abril de 2022

La Hermandad de las Doncellas

 

Como todo el mundo sabe, en Sevilla tenemos muchas Hermandades y en las próxima semana ya se encargaran los medios de mostrar una pequeña parte de lo que hacen. Lo que enseñaran son las procesiones que harán desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección. Ya contaré las otras acciones que hacen estas hermandades que son las importantes.

Habréis oído hablar de la Hermandad de los Negritos, que apenas tiene miembros de color (entiéndase negros); de la  Hermandad de la Bofetá, que no tiene al Will Smith entre sus hermanos; de la Hermandad de los Panaderos, que tampoco hay panaderos; de la Hermandad de las Cigarreras, que ya no hay fábrica de tabacos en Sevilla; la Hermandad de los Gitanos, bueno, algún que otro si hay como hermano; la Hermandad de los Estudiantes, que poquitos de ellos salen el Martes Santo…. No hablaré de El Cachorro, Las Aguas, La O, El Cerro, La Paz, La del Polígono, la de Pinomontano... 

Y así cerca de sesenta, o más, que ya perdí la cuenta. Estos son los nombres como conocemos los sevillanos a algunas hermandades. Lo que no conocen la mayoría es la historia de la Hermandad de las Doncellas, pero para eso estoy yo, para contarlo. Todo es real y está convenientemente documentado.

Esta hermandad, que creo que ya no existe, se fundó en el año 1521 por Micer García de Gibraleón. Este buen señor era presbítero, protonotario, escribano apostólico y agente del Cabildo de Roma, o sea, que era un tío importante en la época. ¿Para qué se fundó? Vamos a verlo.

En este tiempo, cuando un matrimonio tenía una hija tenía un problema y más cuando crecían. Las mujeres eran una carga y solo tenían dos salidas: casamiento o convento. Bueno, había una tercera salida pero es mejor no comentar nada de ella, os la podéis imaginar. Ahora nos encontramos con el problema gordo. Para casarse tenían que aportar la correspondiente dote, en especie o en dinero. Para entrar a un convento ídem de lo mismo, dote o posesiones, al fin y al cabo se “casaban” con Dios y esta era una forma de financiación de los lugares de recogimiento y rezos. Vale, hasta aquí sin problemas, si la joven era de una familia pudiente, nada, a aportar la correspondiente dote y casamos a la niña o la metemos a monja. Pero ¿y cuando esa familia no disponía de medios? Ese era el problema, pero para solucionarlo estaba la Hermandad de las Doncellas.

Cono no os lo creéis apuntaré que todo está convenientemente documentado y se encuentra en los archivos de la Biblioteca Colombina y en el propio Archivo de la Catedral. Venga, Naranjito, no te enrolles.

Estos hermanos y hermanas, que también en las hermandades hay personas del genero femenino, se dedicaban a facilitar las dotes para los casamientos de las mozas que no disponían de ellos. Pero claro, tenían que cumplir unos requisitos, esto no se trataba de una subvención a fondo perdido sin más. Lo primero de todo pertenecer a una familia de cristianos viejos. O sea, que sus ascendientes tenían que ser cristianos de toda la vida, nada de moros arrepentidos ni de judíos conversos. Por supuesto tenían que ser pobres de verdad y, sobre todo, tener una honestidad demostrada y sin ningún atisbo de duda. La gente de la hermandad, tanto hombres como mujeres, se encargaban de hacer un estudio de la candidata para saber si era merecedora de los dineros que aportar al matrimonio. Todo esto lo documentaban convenientemente y lo anotaban en el Libro de Dotes.

En estos libros aparecen el nombre de la joven a la que se le concedía la dote, datos de sus progenitores y familia, cuando se bautizó, particulares físicas como altura, color de piel y de cabellos, aspecto, limpieza, fecha del casamiento, lugar del mismo, … Lo que hoy conocemos como condiciones técnicas para ser merecedora de una subvención a fondo perdido.

Creo que ya no existe esta hermandad, ha sido sustituida por la lista de boda, el número de cuenta corriente en las invitaciones, los bizun, los sobrecitos y todas esas cosas para ayudar a comenzar una vida en común. De una forma u otra resulta que, sin quererlo, somos miembros de una hermandad fundada en el siglo XVI.

Si visitáis la Catedral de Sevilla y entráis por la puerta de Palos que es la que está pegaita a la Giralda, la tercera capilla a mano derecha es la Capilla de la Hermandad de las Doncellas. La marco en el plano para que no tengáis perdida.

 



domingo, 3 de abril de 2022

Las tapas de Granada

 

Hoy me he levantado con una noticia que espero sea mentira. Me ha dolido mucho, pero mucho mucho. A saber: “El alcalde de Granada ha declarado la guerra a las tapas gratis. <<No vamos a promocionar más tapas gratis, nunca más. Las tapas hay que pagarlas porque son alta gastronomía como se ha demostrado>>”

Vamos a ver, empezamos. ¿Qué es una tapa? Según la Wikipedia: 

“una tapa en España es un aperitivo que se sirve en la mayoría de los bares o restaurantes acompañando a la bebida. A este consumo itinerante (local, consumición y nuevo local) se le llama tapeo, o ir de tapas. En muchas regiones de España es bastante habitual salir a  cenar o a  comer los fines de semana a base de tapeo, forma de comer referida habitualmente como picar o picoteo.

¿Origen de la tapa? Hay muchas versiones así que no me enrollo. Bueno, una que a lo mejor no es la correcta. En las posadas de los caminos donde paraban los arrieros a tomarse sus vinitos, se les ponía encima de los vasos (tapándolos) un detallito alimentario para que se lo comieran antes del vino y no salir por los caminos con la recua de mulas dando bandazos de costero a costero.

¿Cómo son las tapas? En resumen, la mínima expresión del arte culinario. Las hay de todo tipos, frías, calientes, de temporada, templadas, modernas, tradicionales. Todas tienen que tener un tamaño específico. Si te pasas con la cantidad es media ración, si te quedas corto es un pisquilabis.

En todos los sitios te las cobran pero en Granada no, en Granada son gratis. Tú estás subiendo por la Cuesta Gomérez para visitar la Alhambra, te paras en un bar, pides una cervecita y en seguida te ponen un platito con paella, por ejemplo. Estas en el mirador de San Nicolás en el Albaicín haciéndote un selfi con el móvil porque no tienes réflex, entras en otro bar, pides otra cervecita y en seguida te ponen un platito con boquerones en adobo, por ejemplo. Bueno y en la costa tropical granadina también ocurre lo mismo. Sales de la mar después de refrescarte por fuera, te acercas al chiringuito para refrescarte por dentro, pides otra cervecita y en seguida te ponen un platito con sardinas en espeto, por ejemplo. Tapas te ponen siempre y encima sin repetir que a la segunda cervecita, bueno, o vinito, te ponen otra distinta. Y no te ponen una loncha de mortadela, no, te ponen una tapa como Dios manda. Y repito y no me canso, gratis.

Foto de la red. Ejemplo de tapa.

Y ahora el alcalde quiere acabar con todo esto. Vamos a ver alcalde, y la gente del pueblo ¿Qué? ¿Tú no piensas en nosotros? ¿Tú no piensas en los miles de estudiantes, nacionales y Erasmus, que escogen esta ciudad para cursar sus estudios porque con pocos euros comen?. ¿Tu no piensas en los miles de visitante que tiene tu ciudad, que se toman dos cervecitas y ya han cenado baratito?.  

En vez de hacernos pagar las tapas lo que tienes que hacer es una campaña para que en todos lados sea igual que en Granada y su comarca.

Te lo dice un sevillano para el que Sevilla es su compañera de vida pero Granada es como esa amiga cómplice a la que le cuentas tus secretos más inconfesables. Deja las tapas como están, gratis. ¿Y encima eres socialista?, ¡Dónde vamos a parar! Además ¿a ti que te importa? Si los hosteleros, taberneros y otros ilustres por el estilo llevan años regalándonos sus tapitas ¡¡déjalos tranquilitos!! y las tapas ¡¡¡gratis!!!

Foto de la red. Granada desde el Albaicín



miércoles, 30 de marzo de 2022

El Cristo de las Mieles (II)

 

Ya tenemos el enterramiento de Antonio Susillo, en la calle principal y en una rotonda central. Un montículo lleno de plantas muy bien cuidadas y con un par de carteles informativos.  Uno, una lápida de piedra, señala que es la sepultura del autor de la estatua que corona este particular monte Calvario y en el otro pone, más o menos, que está prohibido depositar cenizas de difuntos. Esto último merece otra historia.

En el capítulo anterior comenté que enterraron al escultor aquí porque la calle no se consideraba tierra sagrada. Bueno, sin que sirva de precedente, contaré la verdad verdadera de la inhumación del finado en cuestión aunque el tema del romanticismo del XIX se nos estropee.  

El tiro, porque se pegó un tiro y está documentado, se lo pegó el 22 de Diciembre de 1896. En principio se enterró en una sepultura de las buenas, de las de calidad duradera. Había dejado un par de cartas y en una de ellas, dirigida al juez, dejaba claro que se suicidaba acuciado por su situación económica. Alguien, no se sabe quién, alteró el parte de defunción diciendo que la causa de la muerte fue debida a una hemorragia cerebral. Cosa cierta porque el tiro se lo pegó debajo de la mandíbula y los sesos se le desparramaron. Pues nada, ya no era suicida y lo podemos enterrar en condiciones cristianas.

No fue hasta el 22 de Abril de 1940 cuando sus restos se trasladaron al lugar donde descansan hoy en día.

Varios meses después de este nuevo entierro, durante la soledad del verano sevillano, ocurrió algo que descolocó a los visitantes del cementerio municipal. El Cristo de Susillo lloraba. De la comisura de los labios  y de sus ojos manaban lágrimas doradas.

Se formó un revuelo en toda la ciudad. De boca en boca corría la noticia y la gente se apresuró a decir que Cristo lloraba por la muerte del escultor y que por fin podría descansar bajo su cobijo y dentro del Gólgota.

El Arzobispado tomó cartas en el asunto y, para lavarse las manos, se puso en contacto con los señores del Vaticano. ¿Un milagro? Pues que sean los jefes los que lo digan. Y la máxima autoridad en esta materia, o sea, los de Roma, mandaron a un especialista en asuntos milagrosos.

 

Foto de la red.

Un viejo sacerdote, parecido al padre Karras de El Exorcista, con mucha experiencia en materias de este tipo, estaba plantado delante de la inmensa escultura. Sus viejos ojos y la altura de la estatua no le permitían definir los rasgos de la imagen. Lo que sí apreciaba era ese brillo dorado de las lágrimas sagradas. Como era también un entendido en Arte Sacro, supo ver la influencia de escultores como Rodín en la hechura de esta obra maestra pero poco más.

Cuando estaba ensimismado con el milagro que casi veían sus ojos, pasó un empleado del cementerio, Antoñito el sepulturero, camino de sus quehaceres.

—Buen hombre, ¿podría usted ser tan amable de hablarme de este milagro que ven mis ojos?

—Claro que sí, Páter —dijo quitándose la boina que protegía su cabeza— a mandar lo que usted quiera y Dios Nuestro Señor. Usted no es de aquí ¿verdad?

—No hijo mío, soy de Turín que está en el norte de Italia.

—Ya me parecía a mí por cómo está sudando con ésta caló. Mire usted Páter, Don Antonio hizo esta estatua en bronce. Bueno primero en barro y después la fundió en bronce. Como pesaba tanto la hizo hueca por dentro. Y resulta que a unas abejas no se les ha ocurrido otra cosa que hacer su colmena dentro de la estatua. Pero claro, esto es Sevilla, y en Sevilla hace calor todo el año, mucho calor como notará. ¿Qué pasa con la calor? Pues que derrite la miel que hacen las buenas de las abejas. Y la miel sale por los ojos y la boca de Nuestro Señor Jesucristo y parece que está llorando. Y así va a seguir hasta que me jubile porque con la altura que tiene yo no me subo a una escalera y menos para quitar una colmena.

Foto de la red.


Desde entonces, a este Cristo, se le conoces por El Cristo de las Mieles. Si tenéis la suerte de visitar el cementerio de San Fernando, por gusto ¿vale?, no dejéis de acercaros a este Cristo. Nada más entrar lo veréis desde lejos, fijaros en la particularidad de los pies y en la expresión del rostro. Entonces imaginaros que sigue brotando la miel aunque, con un poco de suerte, no tendréis que imaginarlo.

Otra cosa, algunos personajes como el padre Karras y Antoñito el sepulturero, son ficticios. Los he colocado para “adornar” una mijilla la historia. Bueno, a lo mejor no son tan ficticios como os imagináis.



martes, 29 de marzo de 2022

El Cristo de las Mieles (I)

 

Bueno, si visitáis el cementerio de San Fernando en Sevilla, en la avenida principal os encontrareis con el Cristo de la Mieles. A ver, cuando digo visitar el cementerio me refiero a visitar el cementerio por gusto, no por necesidad. Por ejemplo el día 1 de Noviembre, día de todos los santos. Hacen visitas guiadas y representaciones teatrales como el pasaje de Don Juan Tenorio donde los actores… vale, que me enrollo, al grano.

 


En esta calle principal se encuentra el Cristo de las Mieles obra del escultor Antonio Susillo. Ahora toca hablar de este sevillano. Era un genio en el siglo XIX, en pleno auge del Romanticismo, incluso desde chiquitito. Se formó en las principales escuelas escultóricas de Europa antes de que existieran las becas Erasmus que tenemos hoy en día. Obras suyas hay por toda Europa, también en la Rusia anterior al Putin ese que nos está dando la lata a base de bien. Ni que decir tiene que en Sevilla disfrutamos de su arte contemplando un montón de esculturas que adornan nuestras calles.

Vale, hasta aquí sin problemas, ahora empieza la historia o leyenda.

Como estaba canino, es decir, sin un duro, sin cuartos, sin dinero, aceptó un encargo para esculpir un Cristo crucificado con que adornar o decorar el camposanto hispalense.  Se puso manos a la obra y terminó una talla en bronce muy grande y muy bien hecha.

Pero mira por donde, cuando la terminó se dio cuenta que había esculpido los pies al revés. ¿Qué es eso de los pies al revés? Lo explico. En Sevilla tenemos tallas de Cristo Crucificado de todas las hechuras posibles. A saber: recién crucificado, hablando con el colega de al lado el buen ladrón, mirando al cielo, expirando, clavándole una lanza, muerto o casi casi,… Lo dicho, de todas las formas posibles. Pero una cosa tienen en común estas imagines, aquí y en todo el mundo, el pie derecho tiene que apoyar sobre el pie izquierdo. Es una norma no escrita pero el pie derecho debe descansar sobre el izquierdo, te pongas como te pongas.

El bueno de Antonio se dio cuenta de su error cuando terminó el trabajo. No podía ser, la angustia le vino de pronto y no se le ocurrió otra cosa que quitarse la vida, recordad que estamos en la época del romanticismo, por tan grave equivocación. Se decidió que fuese enterrado debajo de la estatua tan bien esculpida como homenaje póstumo. Y ahora empieza lo bueno.

Resulta que tenemos una imagen de Cristo con los pies al revés, Atención a la foto:

 


Yo soy muy torpe, lo sé, pero ¿equivocación? ¿Seguro? Creo que esto está hecho adrede. El izquierdo se apoya en el madero. Equivocarse, lo que se dice equivocarse me parece que ni mijita.  

Seguimos con los líos. ¿Se mató por el supuesto error? Vamos a ver. Según las crónicas de la época, este hombre estaba acuciado por las deudas que tenía. Deudas que eran debidas a su segunda esposa. Por lo visto la buena señora tenía un agujero en las manos por donde despilfarraba todos los dineritos que ganaba Susillo como escultor de pro. Aparte que se cachondeaba de él en privado y, sobre todo en público. Tan jartito estaba que no pudo más y decidió, en un arrebato romántico, quitarse la vida. (Hay otros rumores que dicen que también tenía una enfermedad de transmisión sexual contagiada por la parienta. Pero esto no lo he podido corroborar). Seguimos con los líos.

Resulta que un suicida no puede enterrarse en terreno sagrado, a ver como lo arreglamos. Venga, las distintas versiones según los investigadores de la época, los investigadores y el boca a boca.

La primera versión fue muerte por ahorcamiento en su estudio. Muy romántica esta versión. Otra, muerte por un disparo junto a las vías del tren. Aquí hay dos versiones, que fue él quien lo realizó o que fue su cochero él que le ayudo porque a él le daba miedo. Hay más versiones pero el caso es que, de una forma u otra se quitó la vida. Y, repito, los suicidas no pueden ser enterrados en suelo sagrado por normativa religiosa.

Pero nos topamos con eso de “haz lo que yo diga pero no hagas lo que yo hago”. ¿Qué hacemos? ¿Dónde enterramos a Don Antonio Susillo? ¿Dónde va a ser? ¡Debajo de su última obra! El Cristo de las Mieles.

Quién hizo la ley hizo la trampa. En suelo sagrado no pueden descansar los suicidas pero ¿las calles del cementerio son suelo sagrado? ¡Qué va! Y menos la avenida principal. Suelo sagrado es donde están los nichos, sepulturas, panteones, columbarios y otras cosas por el estilo. Pero una calle no es suelo sagrado y, en la avenida principal del cementerio sevillano, es donde está la tumba de Don Antonio Susillo. Por cierto, en todo el centro de una rotonda.

Al final se me ha olvidado contar porque se llama Cristo de las Mieles. ¿Lo sabéis? ¿Sí? Vale, me da igual, dentro de unos días lo cuento y terminamos con la historia.

Otra cosa, las fotos son de interne por dos motivos: en la puerta del cementerio hay un cartelito que dice que de fotos y videos nada de nada y el otro motivo es que aún no tengo réflex.





lunes, 21 de marzo de 2022

Los carteles de las fiestas de este año.

 


Bueno, que ya estamos en primavera y esta ciudad se prepara para sus semanas grandes. Y lo mejor que podemos hacer es anunciarlo a los cuatro vientos. ¿Cómo? Pues con carteles. Empezamos.

El primero sin problemas:

La Semana Santa. Para ello el Consejo de Hermandades y Cofradías ha escogido al artista Manolo Cuervo para que realice el cartel anunciador de todos estos días grandes para los sevillanos y visitantes. Manolo es un renombrado artista con un estilo muy particular. Yo siempre aprecio los mismos tonos en todas sus obras. Pero vamos, que es un artista. En esta ocasión se ha inspirado en la imagen del Cristo del Cachorro y ha quedado bastante bien. No todo va a ser echar una foto con una buena réflex y ya está, hay que currárselo una mijilla y Manolo lo ha conseguido. Y hasta a mí me gusta.

 


El segundo también sin problemas:

Las Fiestas de Primavera. El Ayuntamiento es quién se encarga de seleccionar el cartel anunciador de nuestras fiestas. Ha escogido una obra de la María Tapia. Una joven artista que ha creado con pintura sintética en spray sobre óleo de lino, un cartel lleno de colorido. Según el ayuntamiento “nos ofrece un anuncio con mayúsculas de lo que está por venir, lleno de color, de optimismo y de invitación a vivir intensamente todo lo que nuestra ciudad nos brinda cada primavera”. María también se lo ha currado y le ha quedado bastante original y elegante.

 


El tercero...

Los toros. De esto se encarga la Maestranza de Caballería que es la propietaria de la plaza de toros y junto con una empresa organiza la temporada taurina. Bueno, a ver, yo no soy taurino pero me atrevo  a adivinar como se escogió la obra pictórica. La obra pictórica o lo que sea.

Fue de la siguiente forma: —¿a qué no hay güevos de escoger el cuadro del chino? —¿Qué no? ¡Sujétame el cubata!

 


El artista es el danés de origen vietnamita Danh Vö. Y la obra, a ver como lo explico, bueno entre comillas que corto y pego. “No tiene referencias pictóricas sino que se trata de una caligrafía que lo refuerza todo. No es una caligrafía cualquiera: está llena de contenido. En estos rótulos se aprecian dos frases inspiradas en el ´Llanto por Ignacio Sánchez Mejías´ de Federico García Lorca: A  las cinco de la tarde.  

Vamos a ver artista, no te enfades conmigo ¿vale? Eso es un poster color rosa como los capotes de los toreros, con letras góticas. ¿Ya está? ¿Ya no pintas más cosas? No sé, una montera, un toro, un caballo, no sé, algo ¿no? Cúrratelo un poco, algo más, que hasta él que ha enmarcado los carteles ha trabajado más que tú. Y encima seguro que te han pagado por los dos posters. Bueno, vale cada uno con su dinero hace lo que quiera. Y otra cosa Danh Vö, también hay partidos de futbol a las cinco de la tarde. A ver si la gente se va a equivocar. 

Yo de arte entiendo poco pero aprobé la asignatura con buena nota. Hice un trabajo sobre Kandinsky cuando no existía la Wiquipedia. Y este también se lo curraba.

Bueno pues nada, aquí tenéis los tres carteles de este año. Ustedes sabréis más que yo, pero pienso que el de los toros… mejor no digo lo que pienso.





viernes, 18 de marzo de 2022

La rebelión de las cigarreras.

 

Esta historia la pensaba contar el pasado día 8, Día Internacional de la Mujer, pero como estaba mising y cualquier día es el Día de la mujer, la cuento hoy.

La Feria de Abril de Sevilla la inventaron un vasco y un catalán. Sí, tal como suena,  en 1847, reinando Isabel II pero la de España, que la de Inglaterra todavía no había nacido. O si, que también puede ser.

En principio era una feria ganadera donde se hacían compraventa de ganado y se mostraban los adelantos técnicos de la época. Bueno, de camino pusieron 19 casetas con ambigús  y con eso se aliviaban las gargantas y se echaban unos vailesitos. El lugar donde se hacía  era el Prado de San Sebastián. Allí estuvo hasta el año 73 del siglo pasado. La cambiaron de sitio porque no se cabía. Y ahora tampoco, pero nos apañamos.

Primera Feria de Abril


La Real Fábrica de Tabacos de Sevilla fue la primera fábrica para estos menesteres que hubo en Europa. A lado del Prado de San Sebastián, por cierto. Es un edificio muy grande, pero grande grande, solo el monasterio de El Escorial lo supera. Tenía foso, una capilla, un regimiento de artillería, un hospital, una prisión y muchas más cosas. Los soldados digo yo que eran para proteger el tabaco porque dependía directamente de la Hacienda Pública, y ya sabemos, los ingresos fiscales son ingresos fiscales. La confección de los cigarros y cigarrillos la realizaban mujeres. Por lo visto se dieron cuenta que eran menos exigente y más productivas. Trabajaban a destajo y se llevaban un sueldecito a sus casas. Tenían mucha flexibilidad de horario y cierta libertad dentro de la fábrica. Podían ausentarse por asuntos propios y las que tenían hijos pequeños se los podían llevar y cuidarlos ellas mismas. En las inmensas naves hacía mucho calor por lo que algunas, la mayoría, trabajaban con poca ropa por arriba y faldas remangadas por abajo. No quiero pensar en los pobrecitos soldados de artillería, todos queriendo hacer guardia en verano. Las crónicas de la época dicen que trabajaban unas cinco mil mujeres. Muchas me parecen pero si lo dicen las crónicas no voy a discutir.

Vista de la Fábrica de Tabacos, hoy sede de la US

Vámonos a la historia, que me enrollo.

Acaecía el mes de Abril de no sé qué año, y, como es lógico se celebraba la Feria. En el lugar dedicado a exponer la maquinaria agrícola había expuesta una que estaba pensada para trillar la mieses. Pero mira por donde a un gracioso de la época no se le ocurrió otra cosa que poner un cartel diciendo eso de “máquina para liar tabaco”. La noticia tardó nada en llegar al interior de la fábrica de tabacos y no veáis la que se formó.  Las cigarreras se enfadaron y con razón. ¿Qué nos van a sustituir? ¡De eso nada! ¡Con la faltita que nos hacen las pesetas que ganamos liando tabaco!

Empezaron los tumultos dentro del recinto. Destrozaron enseres y muebles y se lanzaron a la calle. Los soldados ni se les acercaron. En la calle los municipales de la época tampoco. Empezaron manifestaciones que duraron varios días recorriendo las principales calles de la ciudad. Todas con el clavel en la pechera y el mantón ceñido al talle como dice las sevillanas de El Pali.  Reclamaban que el alcalde o el gobernador civil les diesen una solución ante la supuesta falta de trabajo. Cinco mil mujeres en la calle manifestándose y  sin dar su brazo a torcer. Querían una explicación convincente y garantías. Hasta que no las convencieran seguirían sin trabajar y sin liar tabaco. Bueno, sin trabajar y sin “lo otro” porque muchas habían leído a Aristófanes y lo de la Lisístrata se lo aprendieron muy bien. ¿Qué pasa? ¿Qué pensáis que todas las cigarreras eran con la Carmen del Mérimée? Pues no, que no he contado, porque se me olvidó, que también tenían un servicio de lectura en el que una de ellas les leía libros y revistas. Y lo de la Lisístrata se ve que les llamó la atención, y seguramente, algún que otro panfleto revolucionario de la época también.

Cuando se terminó la feria, el gobernador las consiguió convencer que la máquina no era para el tabaco y logró que volvieran al tajo. Solo hubo algunas trabajadoras heridas leve durante las marchas por las calles hispalenses y los destrozos del interior de la fábrica que, por cierto, hoy es la sede del Rectorado de la Universidad de Sevilla. 

"Las Cigarreras". Gonzalo Bilbao


 


miércoles, 16 de marzo de 2022

Señales de que te haces mayor

 

Bueno, hay señales que te avisan y te previenen. Que no que no, que no eres lo que tú te crees que eres porque, aunque no te des cuenta, eres mayor. Ojo, no confundir viejo con mayor. Un pequeño matiz lo diferencia. A ver cómo me explico.

Llevas unos días, muchos, con el viejo, que no mayor PC, sin funcionar como debe o crees que debe funcionar. Papá, tienes el disco duro a reventar, además tienes unos cuantos virus. Tú ¿en qué páginas te metes? Vale hijo, vale, muy grasioso, no sé a quién sales.  Que listo me ha salido mi churumbel mayor, por lo menos la carrera le ha servido para algo aparte de trabajar de jefe en una empresa, para arreglarme el portátil. Otra vez.

Vale, solucionado el tema de tu supuesta falta de conocimientos informáticos actuales. Eres joven, o te sientes joven, y no tienes tiempo para liarte con códigos HDJ, IP, o como se llamen. Pero ahora viene el tema de tu hija.

La buena señora (uff, cómo lea esto me canea), la buena señorita, cuando termina su carrera y se convierte en profesora de educación especial, en paro de momento pero con sus estudios terminados, se le ocurre sacarse el carné de conducir. Que conste que yo la apremiaba a sacárselo y la madre más todavía. ¡Anda e iros las dos por ahí y dejarme tranquilito!

Pues nada, que se lo sacó. No voy a contar la de preguntas que me hizo mientras estudiaba para el teórico. Tampoco la de historias que contaba cuando venía de hacer las prácticas de circulación con el coche de la autoescuela, eso da para ponerte a escribir y no parar hasta el día de San Juan por lo menos.

Se lo sacó, puso la “L” en el cristal de atrás, ajustó los espejos, ajustó el asiento (es una chavala muy echada palante) y nos fuimos a dar una vuelta. Lógicamente el primer día nos dimos una vueltecita por el barrio y como colofón le dije que se metiera en el aparcamiento subterráneo del carrefú. No voy a contar la de veces que pisé el embrague y el freno virtual que yo creía que tenía en el lado del copiloto. Tampoco voy a contar lo cerquita que pasó por una columna, creo que la banda de estribor del coche se acercó unos milímetros o centímetros. Vale, aprobada, pero que conste que tenía agujetas en las piernas de tanto apretar.

Cuando coincidimos los dos en el coche la que conduce es ella pero un día era yo el que hacía de chofer y no veas la que me dio. Papá, tu coges las rotondas como te da la gana. ¿No sabes que si vas a salir por la segunda salida tienes que coger el carril segundo, sacar el intermitente… Algo así fue lo que me dijo, tampoco me quedé muy bien con la copla.

Y ahora, un día, a Dos Hermanas. Esta es una ciudad que está muy cerquita de Sevilla. Yo la conocía bien porque en mis tiempos de soltería, casi todos los sábados iba a centros culturales como la Cariban, la 2001 y otros templos musicales. Pero claro, eso era hace unos cuantos años. Ahora Dos Hermanas está muy cambiada. Y con muchas rotondas. Pero cuando digo muchas es muchas. La ciudad con más rotondas de toda Europa y parte del extranjero. Y sin parte, que no hay ciudad o pueblo que tenga más rotondas que Dos Hermanas.

Y mi hija conduciendo. Con el GPS que lo manejaba yo que eso si sé utilizarlo. Y yo callado. Y mi hija conduciendo. Y otra rotonda. Y mi hija conduciendo como dicen las normas. Y yo callado y pensando.

Ha llegado a su destino, dijo la voz femenina del GPS. Y mi hija aparcó a la primera como suelo hacer yo. Y yo callado. Y mi hija dijo eso de

¿Te has dado cuenta de cómo se circula por las rotondas?  

Y entonces me di cuenta que me estoy haciendo mayor. Solo se me ocurrió decirle una cosa

Cuando yo me saqué el carné de conducir no existían las rotondas.


Foto de ABC de Sevilla



miércoles, 23 de febrero de 2022

Una calle para quedarse de piedra

 

Otra vez historia de la vieja Ishbilia. Bueno historia lo que se dice historia a lo mejor no, pero salpimentada con una pizca de leyenda ya es otra cosa.

Resulta que, según reza en el escudo de Sevilla, esta es una ciudad Mariana. Católica, apostólica y romana añadiría yo. Además con normas de obligado cumplimiento. Bueno, ahora no son de obligado cumplimiento, pero en tiempos inmemoriales (sí, he colado una palabrita chula) quién no cumplía estas normas lo llevaba claro.

Para ponernos en antecedentes del meollo de la cuestión (otra palabrita), si subís por la calle Villegas camino de la Plaza de la Pescadería, para, por ejemplo, tomaros una cervecita con un montadito de chorizo picante en la Bodega La Mina, en la esquina de la Iglesia del Salvador hay una hornacina con la Cruz de Las Culebras y, debajo de esta, un azulejo con una Ley que dictó el Rey Don Juan II. Lo de la Cruz de Las Culebras ya lo cuento otro día ¿vale?

 

Foto de la red. Desconozco autor. La cruz y debajo la Ley 11

En este azulejo pone, en castellano del siglo XV, lo siguiente, traduzco y transcribo (jeje, otra palabrita):

ELREYD.JVAN.LEY11.ELREY.I.TODAPERSONA.QVE.TOPARE.ELSANTISIMO.SSACRAMENTO

………….

Bueno, venga, ahora en cristiano que si no, no hay quién lo entienda:

El propio Rey y cualquier hijo de vecino de esta ciudad que se cruce con el Santísimo Sacramento, se tiene que poner de rodillas aunque el suelo esté lleno de mierda y barro. Si no lo hace, se le embarga el caballo y encima se le pone una multa de 600 maravedíes. Y si encima es moro o musulmán de catorce años para arriba que se ponga también de rodillas porque si no se le quitará toda la ropa y se quedará en pelota picada. Ley 11/siglo XV.

Bueno, ya tenemos los antecedentes, ahora vamos al lío.

Resulta que en el barrio de San Lorenzo había una taberna de esas de vino peleón, pucheros aguados y juegos de naipes. En esta taberna estaban, ya en un estado chisposo y diciendo eso de “egues mi henmano, te quiero musho, un taco”, un grupo de habituales parroquianos, entre ellos Mateo el Rubio. Por cierto, no confundir con el Rubius que ese es un yutuber que vive en Andorra.

En un momento dado escucharon unas campanitas y un murmullo proveniente de la calle. Aunque el estado en que se encontraban no era para pasar un control de alcoholemia por los alguaciles y migueletes de la época, se asomaron prestos a la calle (presto, otra palabrita chula).

Dos monaguillos haciendo sonar campanitas chiquititas precedían a un sacerdote que portaba en alto un pequeño sagrario donde iba la Hostia Consagrada, o sea, el Santísimo Sacramento. Detrás del cura, unas mujeres enlutadas haciendo el honorable oficio de plañideras, portando velas y cirios.  Se dirigían a dar la última comunión a una persona que le quedaba menos de tres telediarios para pasar a otra vida más tranquilita.

Pues nada, que el grupo de bebedores empedernidos (hoy estoy que me salgo con las palabras), a pesar de su embriagadez pusieron rodillas en tierra. Todos menos el Rubio. Esté, que era más chulo que un ocho y más vacilón que un reguetonero, se quedó de pie y riéndose de sus compadres dijo

— ¡Pringaos! No tenéis nada entre las piernas. Ahora vais a ver un hombre de verdad, hecho y derecho. Que sepáis, pardillos, que yo me quedaré de pie.

En ese momento, un trueno retumbó por toda la calle y con un teravatio de potencia, un rayo cayó sobre la cabeza de El Rubio dejándolo petrificado y hundido hasta las rodillas por los siglos de los siglos y para mayor desahogo de los canes que pasan por su lado con la vejiga llena.


Foto de ABC de Sevilla. Estado actual de Mateo El Rubio


Desde aquél suceso, más o menos, lo mismo fue años posteriores que tampoco hay que ser muy tiquismiquis, a esa calle de la collación de San Lorenzo se le conoce como calle Hombre de Piedra, distrito postal 41002, Sevilla.

Bueno, vale, que a lo mejor ese no es Mateo El Rubio pero las crónicas de la ciudad y los cronistas dicen que sí. También, al Cesar lo que es del Cesar (sigo fino hoy), parece ser que es un busto romano que antes estaba en unos baños árabes que había por ese lugar. Pero la leyenda es más interesante que la realidad, así que  me quedo con la historia del vacilón de El Rubio y cómo sigue de piedra después de tantos años y tantos perritos que pasan por su vera. 

 




lunes, 21 de febrero de 2022

Un descampao y un rondador nocturno

 

—Ha llamado tu hijo y dice que el autobús llegará sobre las 12. Lo tienes que recoger en el mismo sitio que salió esta mañana, en el descampado que está detrás del instituto. Y el móvil lo tiene sin batería, así que vete prontito no sea que se adelante.


Después de escuchar estas instrucciones y media hora antes de la fijada, se calzó unas zapatillas de deportes y se puso un chaquetón sobre el chándal color verde que le habían traído los Reyes Magos. Aparcó el coche, puso la calefacción y se dedicó a escuchar un programa deportivo de esos que solo hablan de los equipos de la capital o de otro donde jugaba un tal Messi.


Había tres o cuatro coches donde, a través de los cristales empañados, medio vislumbraba las parejas de padres que como él esperaban a sus vástagos. Su señora no quiso acompañarlo, prefirió quedarse en casa preparando la cena de su retoño  que seguro llegaría cansado después de un día disfrutando de la nieve en Sierra Nevada.


De vez en cuando llegaban otros coches pero cuando llegaban a su altura no aparcaban y se marchaban de la zona. Empezó a pensar que este no era el sitio a donde llegaría el autobús del Instituto de su hijo lleno de adolescentes cansados y quemados por la nieve. Echó mano del teléfono y, o sorpresa, se lo había dejado en casa. Bien, las doce y cuarto y el autobús sin llegar, a ver qué hago, pensó mientras seguía mirando a los coches que ya tenían los cristales completamente empañados.


Pues nada, a preguntar, seguro que esos padres están informados.

Se bajó del coche y se dirigió a un Ford Focus RS de color rojo fosforito que era el que estaba más cerca. Pero para su sorpresa, cuando le quedaba poco para estar junto a la puerta del conductor, el coche salió como un rayo y se alejó del lugar. Bueno, hay otros tres. Y se encaminó hacia ellos con el mismo resultado, primera, acelerón y a salir corriendo.


—Qué cosa más rara. Si los padres salen corriendo es que el autobús de la excursión a Granada ha parado en otro sitio. Pero ¿dónde?

Sobre la marcha regresó a su casa para poder enterarse del sitio donde pararía el bus. Y allí se encontró con su hijo.

—Papá, es que no tenía batería en el móvil y no te podía llamar. Al final nos han dejado en la avenida que había más luz y estaba más llena de gente.

—No pasa nada, hijo, es que estaba preocupado porque es la una de la madrugada y me he quedado solo en el descampado porque los otros padres han salido corriendo. Seguro que sus hijos si tenían batería y les han podido avisar.  Venga, cena, descansa y ya me cuentas mañana.


Al día siguiente, sábado, tocaba lavar el coche. En la gasolinera donde, una vez cada varias, muchas, semanas, le echaba un manguerazo por encima, escuché una conversación. Perdón, quiero decir escuchó una conversación.

Dando cera y puliendo cera a un Ford Focus RS de color rojo fosforito, había dos chavalones de unos veinte y pocos años.

Quillo, no veas anoche. Estaba con mi novia en el descampao de detrás del tuto y cuando estábamos en lo mejor se nos acercó un mirón. Estábamos los de siempre, tú sabes, después de las copitas en el Rancho, lo que toca es morreo y lo que puedas. Pero el mirón nos cortó el rollo. Y al cabesa, al kanijo y al pelopua, que estaban allí, les pasó lo mismo. ¡¡Que er nota se acercó para mirar!! La Yoli dice que no la lleve más al descampao.  Como esta noche aparezca le vamos a dar par pelo.


No volví al descampado hasta que dejó de ser descampado y lugar de pelar la pava y se convirtió en una manzana más de pisos.

Perdón, perdón, he querido decir no volvió. No sea que el del Ford Focus RS de color rojo fosforito lea La Bodeguita y me la tenga guardada.




La foto es de Google Maps. A la derecha el Tuto (instituto), a la izquierda lo que entonces era un descampao. Otra cosa, cuando era descampao yo no tenía réflex y el móvil me lo olvidé en casa, perdón, se le olvidó.



viernes, 18 de febrero de 2022

Las vacaciones del 0,80

 

Esto pasó el pasado año al final del verano, pero como yo tenía La Bodeguita cerrada o en standby, es hoy cuando me pongo a contarlo. Algunos ya la conocéis porque la habéis vivido casi en directo a través de feisbu. Sí, soy de los antiguos, tengo feisu. Bueno, venga, vamos.

Me voy a la calle a hacer los mandaos, entiéndase los encargos que mi querida esposa tiene a bien solicitarme para que no esté mucho tiempo en casa anquilosado, entiéndase estorbando. En mi ruta habitual, a la hora precisa, con la fresquita, paso justo enfrente del parque de bomberos y me encuentro con esto:

Foto 1. Fecha 30.08.2021, con el móvil, claro.



¿Y que pienso? A ver, varias cosas. Que con esto del COVID Enrique no sabe cuándo podrá abrir. Que abrirá cuando se le termine el dinero de las vacaciones y no sabe hasta donde lo puede estirar. Que según se lo pase de bien, regresa antes o después. Que abrirá cuando quiera. Bueno, como estaba cerrado sigo mi ruta con el carrito de la compra hacia mi próximo destino.


Pero mira por donde, al día siguiente, mi señora me vuelve a mandar a comprar lo que se me olvido el día anterior. Sí, vale, que sigo estorbando, también.

Foto 2. Fecha 31.08.2021, con el mismo móvil que la anterior.



¡¡Oh no!! ¡¡Obras!! ¡¡Y del ayuntamiento!! Ahora entiendo lo de los puntos suspensivos: problemas con las tuberías de saneamiento y abastecimiento. Ahora me explico que Enrique, el propietario del 0,80 y director de la banda de cc y tt Esencia (cornetas y tambores, ¿vale?), no sepa cuando podrá abrir. Con el Ayuntamiento hemos topado y en verano. Paciencia, si hemos aguantado los cierres por la pandemia, esto lo aguantamos también. O no, que también puede ser.


Me llevé tres días sin hacerle las oportunas gestiones de logística a la madre de mis hijos, pero estorbando seguía estorbando, y mucho. Al cuarto día otra vez a salir a la calle tirando del carrito de la compra y otra vez por el mismo camino. Si el trayecto lo conoces, para que cambiar ¿no? Vale, que al lado del 0,80 está El Mesón, la bodeguita de Diego, él bar de los Gallegos, él de David, pero eso es  casualidad, que conste.

Foto 3. Fecha 3.09.2021, sigo haciendo fotos con el móvil.



¡¡Ostras!! ¡Pero si está casi terminado! Han abierto el agujero, han metido las nuevas tuberías, han cerrado y están poniendo las losas de las aceras. ¡¡Y en cinco días!! Todo un record. Bueno, un momento, habrá que ver si le dan el visto bueno. Habrá que ver que no se queden sin losas y no lo terminan del todo. Habrá que ver si…


Al día siguiente, sin que mi parienta me ordenase o mandase nada, de mí salió la idea de ir  a por el pan, un manojo de tagarninas, cuatro o cinco plátanos, azúcar, salsa de tomate, un cuarto de calabaza y más cosas. Como siempre a las 13:00 PM que es una hora ideal de salir a por los mandaos un viernes. ¿Y por dónde paso? Por aquí:

Foto 4. Fecha 4.09.2021, aunque parezca mentira esta también con el móvil.



Todo terminado, todo recogido y con el visto bueno del capataz o quién certifique la terminación de obras. Y en una semana de lunes a viernes. Y el cartel quitado. Y Enrique sin abrir porque ni se lo creía. Ni él ni nadie. Otra cosa, que sepáis que en Sevilla, los albañiles SÍ trabajan en verano y a pleno sol.

Prometo no hablar más de la tardanza de las obras del Ayuntamiento. Bueno, esto último no lo prometo porque la línea 3 del metro ¿pa cuándo?; ¿y la 2?; los túneles de la SE40 bajo el Guadalquivir ¿pa cuándo?; el enlace ferroviario con el aeropuerto ¿pa cuándo?, el soterramiento de la Glorieta de San Lázaro ¿pa cuando?...