miércoles, 23 de enero de 2013

La grúa



-J5 para J Tango
-Adelante J5, te copio.
-Oye Central mándame a H5 a Luis de Morales, tenemos un vehículo aparcado en la acera.
-J5, el plan especial para el partido de esta tarde comienza a las 4 PM, ¿ya vas a empezar con la grúa? Quedan cuatro horas para montar el operativo.
-Enterado Central, pero es un carrito de golf que algún directivo se ha traído directamente del Pineda, a ver si se le quitan las ganas de presumir.
-OK, J5, te mandamos a la grúa, pero no lo entretengas mucho que esta tarde se espera una buena.
-Central, corto y cierro.

Que pejiguera se ponen los de la central cuando juega el Sevilla, que pasa ¿que son todos  palanganas? Po al nota este se le va a caer el pelo. Si fuera un niñato con un escúter  lo esperaba y solo lo multaba, pero a este lo multo y va a tener que ir a recoger el carrito de golf al depósito municipal. Mira que aparcarlo en la acera y en un sitio tan concurrido. Será presuntuoso. Lo dicho, que se le cae el pelo.


Foto de mi amigo "el Pico" hecha por las calles de Sevilla


Luisito El Cojo terminó pronto la venta de los cupones. Cuando había partido de futbol la gente le compraba más de lo habitual. Entre la hinchada local y los visitantes casi agotaba los décimos. Después de muchos años había conseguido un buen kiosco en una de las calles más comerciales de Sevilla. Él hubiera preferido tener su lugar de trabajo al final de La Palmera, pero la ONCE le asignó este en una de las calles con más tránsito de personas con centros comerciales, oficinas y el campo del Sevilla. Desearle suerte a los Biris era lo que peor llevaba.

Cerró su kiosco. Sorteando tenderetes de bolsos y mantas en el suelo con los últimos estrenos cinematográficos,  ayudado por sus muletas, se encaminó a los soportales de un cercano edificio. En días de lluvia como hoy, le gustaba aparcar su moto a buen reguardo. Estaba muy contento con ella y eso que solo la estaba disfrutando desde hacía dos días. Cuando llegó casi se cae al suelo. Las muletas que lo ayudaban para tenerse en pié estaban temblado como sus piernas.

-¡Me cago en to lo que se menea! ¡Que man birlao el carrito! ¡Sinvergüenzas! ¡A un pobre minusválido! ¿Cómo llego yo a mi casa ahora? Tenía que haberle hecho caso a mi hijo y ponerle las pegatinas de la ONCE y la de minusválido. Y ahora, encima, vete a la policía municipal y pon la denuncia.

domingo, 20 de enero de 2013

Por poquito



Amos a vé, Naranjito de los cataplines, tanta lata que das con la Bodeguita y tienes esto con más telarañas que el sótano de Drácula. Que, ¿todavía no se han terminado las fiestas esas que te dan tanto coraje? ¿Qué no te han traído los Reyes Béticos1  la cámara de echar afotos que tú quieres?, o es que tienes ganas de fastidiarme y me quieres seguir quitándome mi silla favorita. Anda, saborío, coge el peaso ordenador que tu hijo te ha apañao y dedícate a machacar el teclado con los dedos porrones que tienes.  Que ase mucho frio en esta bendita ciudad, que yo tengo que acurrucarme tapaito con la ropacamilla, o es que no tenteras larguiruchobarrigon.  Anda deja de fastidiar a mi ama que aunque le hayas regalado las sobras del Grey ese, nanai de la china. Tienes que ser más original que para eso presumes de inteligencia, que le debes un viajecillo aunque yo me quede solo con mi colega tu hijo y mi princesa, porque es mi princesa no la tuya. Yo apenas sé escribir solo entiendo de comer, fastidiarte, acurrucarme con tu hija y empaparme de los apuntes de piping de tu hijo cuando los deja encima de la cama, pero mamoncete, a ti te gusta contar batallitas, ¿a qué esperas? Enga esaborío asómate a la ventana y veras por qué me asusté ayer tarde. ¿Lo ves?


 Po tú por dormir la siesta que a mí me niegas te lo perdiste, pero tranqui gafas que el gato de tu mujer te lo cuenta. A la hora en que  ella aprovecha las peaso películas que echan por antena 3 para cerrar sus ojitos y descansar de la ardua mañana de sábado, se escuchó un ruido mu fuerte en la calle. To el día con una jartá de viento, pero esto fue más fuerte. Yo me metí debajo del sofá y me quedé tranquilito defendiendo el cortijo. Cuando mi Ama y Señora se asomó, solo dijo: ¡por los pelos! Con mi valentía gatuna, asomé mi cabesita entre los barrotes de la terraza y pensé: 78 pulgadas más a la derecha y se queda sin amoto. (¿has visto para que sirve acompañar a tu hijo durante sus “largas” horas de estudio) Por cierto torpe, 78 pulgadas son, ma o meno,  2 metros.

Espero que esta entrada te sirva para seguir contando batallitas, que a mí me salen casi todas las letras surrayá en colorao.  Vete poniendo una tapita de boquerones frescos que el gato de La Bodeguita se piensa quedar entre las mesas.

Garabateao por Er Quillo, el gato de tu mujer.


1.- Según Benedicto XVI, Razinger para los amigos, los Reyes Magos no eran de Oriente sino de Tartessos, primera civilización de Occidente que se encontraba en lo que hoy son las provincias de Cái, elva y Zevilla. Tierras bañadas por el río Tharsis. Posteriormente los fenicios lo bautizaron Baits que dio origen al nombre romano de BETIS, que entre otras cosas significa fértil. Este río, a su vez, dio nombre a la provincia romana de la BETICA, de donde salieron ilustres emperadores, Trajano, Adriano y Teodosio, nombres de tres colegios de Pino Montano (!niños a estudiar Historia!). Por lo tanto y para puntualizar y que no exista duda: Todo aquel que haya nacido en esta fértil región es BETICO, le pese a quién le pese.


lunes, 24 de diciembre de 2012

A los que .... (tambien a Las)



-A los que se pasan por esta  Bodeguita a pesar que el bodeguero los tenga abandonados.
-A los que piensan que estas fiestas tienen un puntito hipócrita.
-A los que a pesar que sus cabezas estén adornadas con unos toques de blanco canoso, siguen siendo niños.
-A los que a pesar de lo que diga su santísima Santidad Benedicto XVI, ponen en el Portal de Belén la mula, el buey, el panadero, el pescadero,  las chacinas, los pavos, los cochinos y el indispensable cagón.
-A los que prefieren una sopita de picadillo para la cena de esta noche.
-A los que intentan tener una sopita de picadillo esta noche, y mañana, y todos los días.
-A los que creen que para juntarse con la familia no hay excusa de la Nochebuena, que también es buena la noche del 3 de Abril o la del 15 de Mayo (por ejemplo).
- A los que en materia de Fe no creen en normas dictadas desde confortables sillones y creen en lo que les dicta sus corazones.
-A los que cogen el coche esta noche y no prueban el alcohol (Esposita: ¿cuándo te sacaras el carné?).
-A los tontolava que celebran el solsticio de invierno para quedar bien con los militantes de base y salir en los periódicos.
-A los que creen que a pesar de lo que digan los Maya a este mundo le queda mucho.
-Al amigo que después de muchos años trabajando, su empresa le da una patada.
-A los compañeros de curro que prefieren una reunión entre ellos que la comida de empresa.
-Al señor que duerme todas las noches en el cajero de Cajasol, perdón de la Caixa, y no le molesta que  podamos sacar dinero.
-A los padres que quieren un futuro para sus hijos (¡A Australia! ¿Pero para trabajar te tienes que ir donde los canguros?).
-Al chino del barrio que este año ha vendido menos adornos.
-A las vecinas del bloque que se ponen de acuerdo para hacer de comer todas a la misma hora con lo que le permite su pensión. (Como huele el bloque a guiso de toda la vida)
-A los que nos faltan seres queridos pero que todos los días los llevamos en el corazón (todos y cada uno de los días).
-A los que esta noche no aguantan  al cuñado porque  anda por los Pirineos.
-A los agnósticos que creen en el ser Humano.
-A los que pensamos que el mejor regalo es  un Beso, un Abrazo, un Estrechón de manos, una Sonrisa, una Mirada…

Para todos y cada uno os deseo Paz, Salud, Trabajo, Ilusión, Esperanza, Amistad, Amor y mucha Felicidad

lunes, 3 de diciembre de 2012

La navaja de Ockham






Es un tanto raro el título de la entrada, incluso un servidor, con mi inteligencia innata, lo confundía con El Péndulo de Foucault, pero  el franchute este no tenía navaja sino un péndulo que a saber para que lo utilizara el gabacho. Bueno, pues resulta que mi  asesor informático, es decir, mi querido hijo (que todavía me tiene el ordenador con las tripas fuera), me explicó el significado de la famosa frase:

-Papá, para que me entiendas, esto es un principio de economía que viene a decir que la solución a un problema, siempre es la más simple de entre varias opciones. 

 Y mira por donde este domingo comprendí el axioma aprendido días atrás. Gustosamente salí con mi esposa (ahora estoy en el turno de mañana y por lo tanto no me da mucho la lata) a comprar el pan. Como caballero que soy, y para hacerle un poquito la pelota, la invité gustosamente a una cervecita fresquita antes de subirnos a casa para “disfrutar de un Domingo acompañados de nuestros churumbeles”.Cuál fue mi sorpresa cuando llegamos a la farmacia de guardia (los que me conocéis ya sabréis lo que mi galeno me recomendó, para mis cólicos nefríticos) descubrí que las mesas taburetes donde hace pocos días apoyaba mi buen vaso de zumo de cebada, habían encogido como medio metro. Quillo ¿qué es lo que está pasando, que he crecido o que los recortes de nuestro querido gobierno han llegada a esta ilustre tasca? Mi ínclito tasquero me sacó de la duda dominguera:

-¿Te lo cuento?, po acércate a la estufa que te vas a quedar helado. Resulta, que después de unos cuantos años sacando a la calle estas mesas, llegó un técnico del ayuntamiento y me dijo que tenía que guardarlos porque no tengo licencia de ocupación de la vía pública. Me fui a solucionar el problema y me encuentro que no existe una normativa al respecto. ¡Pero si en Sevilla todos los bares, restaurantes, cervecerías, tascas y demás utilizan estos artilugios para que nuestros clientes disfruten!
 - Mire usted, caballero, solo hay tres licencia de entre los 4000 bares de la ciudad.
 - ¡Pero si  todos los barrios de la ciudad del Guadalquivir tienen estas mesa de 1,20 de altura.
 - Se lo repetiré de nuevo: Usted tiene autorización a poner 5 veladores de 0,80 metros de altura para que sus clientes se siente a tomar las viandas correspondientes. 
 -¡Venga hombre! Si apenas tengo tapas, a lo sumo algún que otro montadito frío,  aceitunas, chochitos, perdón altramuces, y pare de contar.
 – Nada, que no insista, que como siga de esta manera le meteremos mano por el toldo y la estufa con la que sus clientes se calientan durante las olas de frio siberiano. 
Así que se me ocurrió una solución; como para los veladores clásicos sí tengo licencia, es decir, que pago los impuestos correspondientes, decidí cortar por lo sano. Cortar significa reducir la altura de las mesas y dejarlas al mismo nivel que los veladores cuadrados de toda la vida. De esta forma, aunque sean de formas redondas no creo que me puedan multar. Tú, con tu 1,83  de altura, te tendrás que agachar un poquito, pero seguirás viniendo a esta tu casa.

A esa mi casa y a una jartá de bares que hay en Sevilla que no cumple con la supuesta legalidad vigente. Que nos tomamos las cervecitas, los vermuses, los vinitos o lo que sea; que ayudamos a que la crisis sea menos crisis; que salimos a la calle los que podemos; y nos gastamos unos poquitos de euros y fomentamos el pequeño consumo.  

La mesa de la izquierda es ilegal (o mejor, alegal), la  de la derecha es legal y en casi todos los bares de esta bendita ciudad, que la disfrutamos en la calle, existen estos taburetes-mesas.  
Lo que temo es que se metan con las estufas, los toldos (mi amigo Zamorano está muy contento por la ley antitabaco, ¡la de toldos que ha montado!), pero en los barrios. ¿Tendran cataplines para quitar los mesas-taburetes de los establecimientos del centro?

Lógicamente, por mi vena protestona, por mis reivindicaciones un tanto absurdas, por mis mosqueos, porque la vida es más simple de lo que creemos  y las soluciones ni os cuento, mi cervecita, siempre por prescripción facultativa, es la de la mesa larga, la de toda la vida.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Venganza



Resulta que durante esta semana me toca trabajar en el turno de noche. ¿Qué significa esto? Pues que ando obnubilado, que no descanso como me gustaría, que ni duermo por la mañana ni duermo por la tarde, a lo sumo cuatro o cinco horas. Por otro lado es un peaje que pago con gusto ya que soy un privilegiado que dispone de un trabajo estable y,  total, la semana que viene me toca de tarde y la siguiente de mañana, y uno se acostumbra y … eso, que ando estos días más atontado que de costumbre.

Bueno, aprovechando que mi familia “disfruta” de mi presencia, a mi querida esposa no se le ocurre otra cosa que mandarme trabajillos que un servidor va dejando pendiente para hacerlos…  ahora, ahora.

-Anda, ya que son las ocho de la mañana ¿por qué no te acercas y nos traes churritos?
-¿Por qué no arreglas el trastero de la terraza y ordenas las herramientas?
-¿Has visto que hay dos azulejos en la cocina que se pueden caer?
-¿Las macetas no hay que podarla en esta época?
-¿Por qué no buscas las cajas del portal de Belén?
-¿Por qué no dejas a los niños que vean lo que quieran en la tele del salón?
-¿As medido la pared  a ver si cabe la estantería que tú quieres?
-¿Vas  esta tarde al Mercadona, mientras yo me quedo charlando con mi niña?
-¿Por qué no te acercas a comprar comida para el Quillo?
- ….

Todo esto y más, y yo sin dormir, y yo si sueño, y yo diciendo esas palabras tan especiales que tenemos los hombres… ahora, ahora. Ofú, que pesaita se pone “algunos días”. No puede esperar a que este libre por las mañanas, o por las tardes, no, ella cuando estoy  cumpliendo mis obligaciones laborales en el turno de los vampiros y licántropos. Claro como  se hecha a dormir con el gato a sus pies y descansa toda la noche. Tú no duermes porque no quieres –me dice con cara de chincharme. 

Pero mira por donde, buscando una foto mía vestido de marinero para ilustrar una entrada, me topé con una reliquia que ella tenía guardada a buen recaudo.  Esto lo utilizaré en su contra, pensé, seguro que la utilizo, veras como me deja tranquilo al menos hasta el fin de semana.

-Anda, por qué no dejas de llorar leyendo el periódico deportivo ese, si lo de tu Betis ya no tiene remedio.

Ahí me ha dado, y eso que es medio bética porque se ha criado al ladito del glorioso Estadio Benito Villamarín. Yo era una niña muy linda y muy aplicada, me dice siempre. ¡Y mu canija! ¡Toma reliquia!

Lurdita en el Colegio Padre Manjón en el año (no me deja decirlo)


Que conste que con el tiempo ha nejorado mucho. Sigue siendo linda y aplicada, y muy pesada, y con una mijilla de carnes más, y me pondrá a pan y agua durante una temporada (lo de pan y agua lo entendéis ¿verdad?), y seguirá dándome la lata y yo diciendo eso de… ahora, ahora.

Pequeña aclaración: Mi queridísima esposa ha visto la entrada antes de que yo le diera al botón de publicar. Me ha mirado con ojos tiernos y me ha dado permiso a mostrarla por la red de redes. ¿Con ojos tiernos?, no sé,  de momento “se ha perdido” una foto mía bañándome en la Rivera del Hueznar cuando tenía 10 añitos. Menos mal que no tiene Facebook, ni Twitter, ni nada de eso, creo.