martes, 23 de abril de 2013

Un Compañero




 Fotográfia de ABC de Sevilla



Por lo visto hoy es San Jorge, él de los libros y él del dragón que hecha fuego. Y de fuego hablamos hoy en La Bodeguita. De fuego y de compañeros de trabajo.

Veréis, resulta que el miércoles pasado, día 17, festivo en Sevilla, casi ecuador de la Feria; cuando miles de sevillanos, sevillanas, visitantes foráneos y televisiones cutres de medio mundo que retratan bajo su particular visión una de nuestras Semanas Grandes, disfrutaban de la fiesta y la alegría, se produjo un incendio en la fábrica donde “presto” mis servicios como currante. Si, festivo y una fábrica sevillana trabajando, que no me canso de decir que Sevilla no se detiene para irnos todos al Real a bailar sevillanas y tomarnos copitas de manzanilla. 

El fuego fortuito afectó a una de las plantas de fabricación, que gracias a los medios pasivos de seguridad, al plan de emergencia establecido ¡que funciona! y la rápida intervención de los bomberos fue atajado rápidamente. Yo tengo la suerte de pertenecer al Equipo de Emergencia y conozco los protocolos de actuación (jefe, que presto atención en los cursos, me leo los manuales y hago las prácticas ¿vale?) y dentro de estos protocolos está la localización de las personas responsables cuando ocurre un suceso de estas características.  Se localizó a los mencionados responsables, que seguramente (repito, día festivo en Sevilla) estaban disfrutando de nuestra Feria acompañados de familia y amigos, que rápidamente se personaron en las instalaciones. Y fue entonces cuando ocurrió el suceso. 

Acompañando a los bomberos en la inspección posterior al incendio ocurrió el accidente que  ocasionó heridas graves a los compañeros. Jesús, que no sé el cargo que tiene pero es uno de los jefes “gordos” fue el menos perjudicado. Javier, creo que es ingeniero de procesos, sufrió quemaduras y afortunadamente esta en planta en el hospital y, de pasada, diré que está bien porque me ha contestado a un mensaje de ánimo que le envié. Jorge, Ingeniero jefe de mantenimiento de fabricación, es el más perjudicado. Permanece en la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío, referente mundial en esta especialidad, aunque esta evolucionado favorablemente y espero verlo lo antes posible “dándonos la lata”.

A mí no me ha afectado mucho el accidente, de hecho trabajé normalmente ese día en mí querido turno de noche. Bueno, Rafael me ha llamado varias veces para cambiar mis horarios y mis merecidísimos días de descanso por causa de fuerza mayor, que yo comparto. De pasada diré que “me toca” trabajar el fin de semana, la programación hay que cumplirla y los desperfectos ya están arreglados a pesar de lo aparatoso del incendio. Los pedidos hay que servirlos y en Sevilla, los poquitos que trabajamos, TRABAJAMOS, que se entere la Merkel y la madre que los parió.

Y ahora otra cosa a mis compañeros que sé que se pasan por La Bodeguita, pero no tienen lo que hay que tener para hacer comentarios. ¿Os acordáis cuando quise hacer un homenaje a La Susi y todos los currantes que se ha jubilado últimamente? Personalmente me felicitasteis, cosa no merecida por cierto, pero ahora me pregunto:

Jesús, Javier y, sobre todo Jorge, ¿no son compañeros? No he visto en vuestros en vuestros Facebook ninguna reseña al respecto. Ni un solo comentario. Que pasa ¿qué porque sean ingenieros no los consideramos “uno de los nuestros”? Y de los “compañeros” del Comité ni hablo, enmarañados en las negociaciones del convenio no tienen tiempo para publicar un pequeño mensaje de ánimo, pero si para ofertar viajes al Caribe… solo para afiliados.

A lo mejor me señalo por el párrafo anterior, aunque los que me conocen saben lo que pienso. A lo mejor estoy un poco sensible porque mi hijo está a punto de terminar su carrera de Ingeniero y espero que encuentre trabajo pronto y lo comparo, salvando las distancias, con estos tres “compañeros”. A lo mejor, como hice el curso de bombero con Jorge, sé, salvando otra vez las distancias, lo que es capaz de hacer el fuego. A lo mejor, como soy un currante, como Jesús, Javier y Jorge,…

Bueno Jorge,  espero verte pronto por la fábrica, aprovecho para felicitarte en tu onomástica y desearte una pronta recuperación.

sábado, 20 de abril de 2013

Haiku vs. Seguidilla y II



No sé si será porque estamos en Feria o porque tengo la suerte de trabajar (en el turno de noche para más inri) y descansar poco en estos días, que veo situaciones que me llevan a reflexionar y a darme cuenta que hay mucha gente que piensa como este humilde tasquero. Creía que la cultura era solo para mentes cultivadas y eruditas, pero resulta que eso de “mentes cultivadas y eruditas”  la tenemos cualquier hijo de vecino, cosa que me alegra un montón.

Bueno, po resulta que mi parienta me encarga un mandao: ¿por qué no le traes a tu hija una tarrina de caracoles de la Peña Bética? Me han dicho que ya están buenos.

Yo por mi princesa lo que haga falta, una tarrina de caracoles y otra de cabrillas ¡faltaría más! Y encima de la Peña Bética, donde ponen unos caracoles que hasta los palanganas se olvidan por unos instantes de sus colores y degustan estos manjares.

Mira por donde, justo al lado de este foro futbolístico y gastronómico, se encuentra la farmacia de Cristóbal. Esta botica está abierta 24 horas al día y 365 días al año y tiene la costumbre de adornar uno de sus escaparates con motivos de la época del año que nos toque. Es decir: en Navidad, cosas del Portal de Belén y de los Reyes Magos de Tartessos; en Semana Santa, pasos de palios y capirotes de nazarenos; en Feria, trajes de flamenca, farolillos, cante por seguidillas… ¿seguidillas? ¡Gracias Cristóbal, muchas gracias!

En la entrada-informe anterior hablaba de la coincidencia de los haikus japoneses y las seguidillas andaluzas. Mostraba en dicha entrada, una serie de datos que me llevaban a la conclusión de que los japoneses nos copiaron hace muchos años nuestra  poesía adaptándola a la supuesta filosofía nipona. Pues ahora resulta que el escaparatista de la farmacia ha llegado más lejos en esto de la fusión hispano-japonesa.

 Foto un poco chunga por los reflejos (!quiero una reflex!)


Es fácil ¿no? La figura de la derecha representa una mujer sevillana vestida de flamenca dispuesta a ronear por el Real de la Feria y embaucarnos a todos con sus giros y requiebros.

La figura de la izquierda, la figura de la izquierda ¡es un ninja! ¡Un ninja chiquitito! ¡Pero un ninja! Vale, no tiene el traje típico de estos guerreros pero ¡es un ninja! Y encima con la bandera del Japón, el lunar rojo (¿los japos también nos copiaron los lunares de los trajes de flamenca? Ojú, ya estoy otra vez investigando al respecto).

¿Veis lo que digo? ¡Ah, pero todavía no sabéis lo que es un haiku?, venga unos  ejemplos:

Los del Guadalquivir
Y se oye el grillo,  grillo
Con su cri cri
Se ha puesto en mi ventana
Y no me deja dormir.

Otra (perdón, otro haiku) de Los del Guadalquivir.
Por eso dame el búcaro,
 dame el búcaro que me muero de sed,
apretújalo no se vaya a rompé.

Otro haiku del prolífero autor D. Anónimo
Por el puente Triana, ¡güis!
Pasa la Reina
Recógete la falda que te arrastra.

P.D. Dice mi esposa que no es un ninja, que es un albornoz para niños.  Con 30º de caló, ¿quién le pone un albornoz a un niño? ¡un ninja! ¡eso es un ninja!

lunes, 15 de abril de 2013

Haiku vs. Seguidilla

 Monumento a Hasekura Tsunenaga. Coria del Río (Sevilla)


En esta humilde Bodeguita no todo son historias, batallitas, cachondeito y mosqueos, también tenemos una mesa dedicada a la Cultura. Lo siento por los que entran pensando en tomarse una copita sin más, hoy toca acompañar a esa copita   con una pequeña lección de Poesía, Historia y Música.

Resulta que leyendo una entrevista a D. Fernando Rodríguez-Izquierdo, que aunque tenga pinta de Oficial de 1ª en carpintería, es jesuita, filosofo, profesor de la Universidad de Sevilla, traductor de japonés y un montón de cosas más, me dio por hacer una larga investigación que me llevó a la reflexión que haré más abajo. El Profesor D. Fernando, dice en la entrevista: “El haiku es muy parecido a la seguidilla, algo breve e impactante”.

Entre los innumerables visitantes que afortunadamente tengo, existe una gran cantidad que son fervientes lectores de haikus, no por moda literaria, sino por sensibilidad poética. Buscando en esa magnífica enciclopedia que tenemos a disposición pulsando solo una pestaña de la barra de favoritos, descubrí que:

El haiku es una forma de poesía tradicional japonesa. Consiste en un poema breve, generalmente formado por 7 versos, o 5 ¿moras? respectivamente. Comúnmente se sustituye las ¿moras? por sílabas cuando se traducen o componen en otras lenguas. La poética del haiku generalmente se basa en el asombro y el arrobo que produce en el poeta la contemplación de la naturaleza.

El haiku describe generalmente fenómenos naturales, el cambio de las estaciones y la vida cotidiana de la gente. Su estilo se caracteriza por la naturalidad, la sencillez (no el simplismo), la sutileza, la austeridad, la aparente asimetría que sugiere la libertad y con esta la eternidad”

Este último párrafo es importante y después sabréis porque. Ahora unos ejemplos ilustrativos de Haiku: 

-Kono michi ya yuku hito nashi ni aki no kure
(Nadie que vaya
por este camino.
Crepúsculo de otoño)

-Koi koi to iedo hotaru g atonde yuku
(ven ven; le dije,
pero la luciérnaga
se fue volando)

-akikaze no ishi o hirou
(con viento de otoño
Recojo una piedra)

Podría seguir, pero al final la gente se cansa, quieren ir al grano y no siguen leyendo. Así que a lo que vamos.

Allá por el siglo XVII la expedición japonesa Keicho, capitaneada por el samurái Hasekura Tsunenaga arribó, presuntamente por casualidad o por una avería en la embarcación, al puerto de la ciudad sevillana de Coria del Rio en su largo periplo hacia Roma para una alianza con el Papa de la época. Estos lejanos visitantes se sintieron a gusto en esta tierra y muchos de ellos se quedaron e incluso se casaron con corianas y tuvieron descendencia. Como pronunciar o traducir sus apellidos al castellano les resultaba muy complicado, optaron por adoptar el nombre de su país. De esta forma, hoy en día existen muchas personas en la zona que llevan el apellido Japón con orgullo.  Algunos de los hijos del país del sol naciente regresaron para cumplir con el motivo de su expedición y rendir cuentas al daimyo de Senday, Date Masamune. También, lógicamente como buenos japoneses, se llevaron, al objeto de ¿imitar?, parte de la amplia y grandiosa cultura de nuestro querido valle del Guadalquivir, como por ejemplo el almirez, la pandereta, la guitarra, el cántaro, la alpargata,... 

Ahora viene la pregunta del millón: ¿también copiaron los embajadores japos la poesía española? Juzguen ustedes mismos. Tiramos otra vez de Wikipedia.

“Seguidilla: su origen se encontraría en los años previos a la época de los Reyes Católicos (antes de la visita nipona), en unas composiciones que eran conocidas como “seguidillas castellanas”, con el tiempo evolucionaron y se fueron aflamencado, añadiéndose el baile en el siglo XVIII hasta llegar a los cantes y bailes con que son nombradas actualmente.

La seguidilla es una estrofa de cuatro versos, los impares heptasílabos y los pares pentasílabos, por tanto arte menor. La rima es asonante (7a 5b 7a 5b). Ha sido usada en la literatura española desde la Edad Media (siglo XI) hasta nuestros días. Hay muchos tipos, la más común es la simple, pero también nos encontramos con la arromanzada, la compuesta, la chamberga, la gitana, la real y la manchega”.

¿Que los haikus tratan del asombro, la naturaleza y la vida cotidiana con naturalidad y sencillez?, vamos a compararlos con  tres ejemplos de seguidillas.

El Quijote, II parte, cáp. XXIV
A la guerra me lleva
Mi necesidad.
Si tuviera dineros,
No fuera, en verdad.

Autora anónima:
María la morena
Puso un potaje
Y le salieron duros
Vaya malaje.

Otra autora anónima:
Me casé con un enano, salerito
Pa jartarme de reí
¡ole ahí ese tío que va hí!

Vale, de acuerdo, la métrica no es muy ortodoxa pero estos son los verdaderos haikus, se ponga Akihito y toda la familia Imperial Japonesa como se ponga. Y ahora un último haikuseguidilla muestra de la fusión hispano japonesa.

A tu tejao que la di-
Cho la gata riapitá mira
Que larañao que la di-
Cho la gata, batibé. ¡jéi!

Y para finalizar, un video de una película de Carlos Saura, donde las autoras del anterior haiku nos muestran la fusión de la poesía y la música. Y si no entendéis la letra haber estudiado un poco más, porque esto sí que son haikus de Lebrija.



P.D. Los datos historicos, poéticos y musicales, asi como los nombres de personas que aparecen en esta entrada son reales.

viernes, 12 de abril de 2013

Fue tal día como hoy

 Cartel de Feria 2013, (la cara es de trabajar en el turno de noche)



Fue tal día como hoy. Acaeció en un sábado del mágico Abril sevillano, vísperas de una semana donde las farolas dejan paso a farolillos y el asfalto se deja cubrir por un sutil lienzo de albero alcalareño. El aire limpio, el Lorenzo, nuestro astro rey, entibiándonos después de aletargados días de frio invernal. Las mujeres impacientadas por la búsqueda de abalorios con que ataviar sus trajes de flamenca, bien planchados y preparados para su lucimiento ante los ojos asombrados de visitantes. Dispuestas a ronear  y fascinar las miradas de cuantos hombres se dejan embaucar por los giros de volantes y mantoncillos ceñidos al talle de sus cinturas.

Habíamos dejado atrás  días de sentimientos. Otro tipo de sentimientos, esos que te ponen la piel de gallina cuando, a la vuelta de una esquina, te encuentras con el aroma a incienso, la fragancia de la cera y el color tan especial que tiene esta ciudad. Crujido de madera cuando treinta y pocos hombres suben sobre sus pescuezos las andas donde descansas las imágenes policromadas de su devoción y de su fe. Sentimientos de escalofrió cuando te dejas alucinar por el sonido de cornetas y tambores que retumban dentro de ti, aunque no seas creyente.

Fue tal día como hoy y allí estaba yo, esperando bajo los arcos de la puerta de la Iglesia de San Román que entonces era la sede de la Hermandad de Los Gitanos. Rodeado de familia y amigos y con mi cara de pasmarote como siempre. En el lejano reloj del coso maestrante la manecillas señalaban las seis de la tarde y los espectadores miraban al cielo nublado esperando que no se les fastidiara el festejo taurino. Yo también miraba el cielo plomizo que durante todo la mañana nos había intimidado con descargar una tenue lluvia. No quería que el día se fastidiara, sobre todo por ella. Pero ella llegó.

El Sol, nuestro bendito Sol sevillano, no quiso perdérselo y se asomó iluminando la pequeña plaza del mismo nombre que la iglesia. Tembloroso me acerqué al coche, abrí la puerta y allí estaba ella.

El corazón me latía tan fuerte que no dejaba escuchar las campanas que sonaban en el campanario barroco…
                                                                             (*)

                                                             (**)

Resulta que ayer uno de mis innumerables jefes me dijo, dos puntos y al loro

-Mira Naranjito, es que tenemos un pedido muy gordo de (un cliente nuevo, tela de importante) y he pensado, porque eres de los pocos que sacan la producción de estas líneas adelante, si a ti no te importa, y como tú me pediste el viernes para disfrutarlo como “día de asuntos propios para ir en mi aniversario de bodas con mi sufrida esposa a visitar el Alcázar sevillano, bajo la luz de la Luna, en una visita guiada por actores y representaciones de las diversas época que han pasado por este lugar tan emblemático de nuestra ciudad” que también descanses el lunes y el martes, pero tienes que venir el Sábado.

-Illo, Rafaé, explícamelo tranquilito, que no me entero.

-Veras: tú el viernes no vienes, ya lo tienes concedido. Tampoco el sábado ni el domingo. También descansas el lunes y el martes.  Entonces curras el miércoles (festivo en Serba La Bari), el jueves, el viernes y el sábado de la semana próxima. ¿Vale? Y te debo seis horas para que la disfrutes…

-¡Cuando a mí me salgan de las narices! Rafalito de mi arma. ¡Que llevo cinco años trabajando en el turno de noche en la semana de Feria! Y después dicen las lenguas viperinas y mal informadas que en Sevilla estamos to el día con el sombrero de ala ancha y el caballo amarrao a la puerta.

Enga, llego a mi casa y se lo cuento a mi parienta. En principio mosqueá, pero luego, no sé si pensando en que somos unos afortunados que, con los tiempos que corren, tenemos la suerte de tener un trabajo estable (yo me lo é currao) o pensando en lo bien que se lo pasa con sus amigas sin “el Saborío” (un servidor) de su marío, me dice:

-Bueno, pero saca las invitaciones de tu Caseta, que tus hijos quieren ir a tomarse unos filetitos, un rebujito, unas papas aliñas, una de pescaito frito, una de …

(*) Aquí pensaba publicar una foto de mi mujer llegando a nuestra boda. Mi Santa se casó vestida de flamenca, un blanco y radiante traje de novia, pero de flamenca, con peineta y todo, y hasta el Sol salió para iluminar la coqueta plaza de San Roman. Si no publico la foto es culpa de Rafael, que como lo vea en la Feria lo voy a jartá de rebujito y no lo voy a dejar hasta que…

(**)Después de la foto tenía previsto seguir desglosando las horas de aquel día. Solo a mi mujer se le ocurrió elegir la fecha de nuestra boda para el sábado antes de Feria. He tenido que cambiar la entrada porque no me inspira mucho el turno de noche, no me inspira mucho currar mientras escucho a lo lejos eso de “! Quillo, llena aquí! No me inspira mucho que lleguen los mam..nes de mis compañeros y me digan eso de ¡que ambientazo Naranjito! ¡Lo que te estás perdiendo! Pero bueno, Sevilla no es solo fiesta y jarana, también hay que trabajar y sacar esto pa´lante. Y si mi gente, mi rubia y mis churumbeles principalmente, se lo pasan bien y disfrutan de estos días sin el Saborío (un servidor) que estará haciendo “saquito” pa un cliente nuevo, tela de importante, pues bueno, venga, a currar.

Es larga la entrada ¿verdad?, po la culpa es de Rafael.