jueves, 9 de mayo de 2013

La Batalla de la Pradera



Imagen encontrada en la red



Agazapados entre los pocos matorrales de la pradera se acercaban lentamente a la avanzadilla de los soldados. Sus exploradores les habían avisado de la inminente llegada de este grupo reducido pero peligroso. Con sus pinturas de guerra y sus armas preparadas, estaban dispuestos a defender su territorio de la invasión de la gente del otro lado de la montaña.

Ojosdecristal tensó su arco y de un certero disparo atravesó la garganta del primer adversario. Acto seguido Osogordo saltó sobre otro enemigo y, con su largo cuchillo, degolló con un tajo seco la yugular del contrincante. Uno de ellos huyó despavorido al escuchar los gritos de guerra al comenzar el ataque. Pero Lobocanijo cogió su tomahawk, se lanzó tras él y le propino un golpe fuerte y sonoro que le destrozó las rodillas. Una vez con su enemigo en el suelo, lo agarró del pelo y sin miramientos le arranco la cabellera. Con ella en la mano le dio tiempo para ver como Aguilagranaína clavaba su lanza en las tripas del teniente del batallón.

Se escaparon algunos, pero los cuatro grandes guerreros habían logrado su objetivo y llevaban en sus cinturones los trofeos de la primera batalla de una larga guerra. Montados en sus mustang se aproximaron al cercano poblado y a las afuera de este se encontraron con la bella hermana de Ojosdecristal que los esperaba.

-Venid bravos guerreros, venid y descansad del combate. Vuestras madres os esperan ansiosas en los tipis para que podáis disfrutar del Banquete de los Combatientes. Dejad vuestras andanzas por la Gran Pradera. Encomendaros a la Madre Tierra para que la próxima vez que el Sol empiece su descanso y la Luna ilumine los sueños de los hombres, os de fuerza para vencer a los usurpadores extranjeros.


Después de muchas lunas:

Ojosdecristal aprobó unas oposiciones y hoy en día da clase un Instituto donde sus alumnos no hablan de otra cosa que de Call of duty modern warfare 4.

Osogordo es conductor de autobús urbano y a través del espejo retrovisor interior ve como la chavalería usan sus teléfonos móviles para hablar con su amigo del asiento de atrás a través del  wassap.

Aguilagranaína se marchó a la ciudad de la Alhambra y poco más se supo de él desde que dejo de escribir cartas a los componentes de la avanzadilla cherokee.

Lobocanijo trabaja en una fábrica haciendo productos de primera necesidad (y por muchos años) y utiliza el ordenador para contar historias dejando en un cajón el boli y la libreta.

Ninguno de los cuatros ni eran, ni son violentos. Ni siquiera la cuadrilla de soldados a los que por cierto, les tocaba ganar al día siguiente. Alguna que otra brecha en la cabeza gracias a la mala o buena puntería. Algún que otro brazo partido por culpa de la endeblez de la rama de los árboles.  Todo se acababa al día siguiente antes de comenzar una nueva batalla o una final de futbol en la pradera.

Y la última consideración, lo que la bella hermana de Ojosdecristal  dijo:

¡Pepeee! Que dice mamá que te vengas ya a cenar. Que dejes de jugar en el descampao de la obra y no os peléis más con los niños del otro colegio.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Expedición a la jungla



Tenía el trabajo de gabinete hecho y todos los datos preparados. Equipado con la ropa adecuada y gracias a la información facilitada por los lugareños me encaminé a un punto determinado que previamente había marcado en mi GPS. El día amaneció con un tenue Sol y fresco viento del norte poco habitual en esta época del año. Mi objetivo merecía la pena y no me importaban las inclemencias. Hacía tiempo que las escuchaba, incluso, en alguna que otra ocasión, logré ver una bandada. Pero mi objetivo era conseguir la prueba definitiva y descubrir el nido comunitario. Si mi información era cierta a 37º 25’ N y 5º 58’ O, podría hacer la foto que definitivamente demostraría la inminente invasión de esta especie, la Myiopsitta Monachis. Estos invasores son extremadamente gregarios y construyen sus habitáculos con ramas entrelazadas, habitando en ellos muchas parejas. Cada pareja llega a poner de 5 a 8 huevos por puesta y en poco tiempo, ya que el periodo de incubación es de 26 días, logran una población numerosa. Para colmo se adaptan a cualquier tipo de clima y logran acabar con las especies autóctonas.

No sin esfuerzo, llegué al punto establecido. Miré entre los numerosos árboles buscando mi meta armado de mi vieja cámara de fotos (aún no tengo réflex), cuando hallé una especie nueva y desconocida. Mi asombro llegó a tal extremo que olvidé el objeto de mi expedición y me quedé escondido y sin moverme observando a este ser tan extraño.

Foto de un servidor, quiero decir hecha por mí.


Bueno, vale, que no he estado de expedición por la jungla tropical. Que esta mañana bajé a por churritos para el desayuno de mis churumbeles. Las coordenadas mencionadas son reales, en cristiano: calle Agricultores esquina a calle Sembradores. Después de mirar un rato, y viendo que el bicho no se movía, llegue a la conclusión de que era un tótem que habían puesto una de nuestras tribus urbanas, un tótem o un peluche, ¿Qué más da?.

Pero lo de la búsqueda de la Myiopsitta Monachis continua y nada más que me reponga del asombro de esta visión, conseguiré el objetivo marcado.     

sábado, 27 de abril de 2013

La fuente de la eterna juventud

Aviso a navegantes: esta entrada es "mu larga", pero como es fin de semana aprovechad el tiempo y poneros a leer.


El otro día un Amigo y compañero de trabajo, el Pibe al que conocéis de otra entrada (ojo, he puesto Amigo en mayúscula queriendo) me dijo muy serio:

-Gafas, el próximo diciembre a lo mejor no podemos quedar los tres para nuestra comida navideña, es que  voy a ser papá precisamente en esas fechas.

Después de los abrazos y besos que nos dimos alegrándonos de la buena nueva y deseando que sea un varón por una simple cuestión de complicidad masculina, le dije aquello de “ojú quillo, se te acabó el cachondeo, los partidos de pádel, los partidos de furbo con la camiseta de las gloriosas trece barras, tus visitas a los sitios de flamenquito y bares cofrades y en Navidad vete convenciendo a los abuelos para que se queden con el churumbel y puedas salir  con el Breva y con un servidor a tomarnos, con nuestra habitual moderación, los gintonic de Yimijendrix, o como se llame esa ginebra. Se te acabó la buena vida, compañero”.

¡Ea!, seguimos trabajando y, para variar, a este humilde tasquero le toca ser responsable de una línea de producción que se compone de una persona: el Naranjito. En la soledad de mi puesto de trabajo una de mis neuronas, la otra está 100 x 100 pendiente de mis obligaciones laborales, faltaría más, se da vueltas por la rotonda de mi cabeza y empieza a reflexionar. Resulta que esta neurona es más simple que la receta del rebujito por lo que llegó, seguramente acordándose de un gintonic en su buena copa de balón, a la siguiente cavilación.

Empezamos.   La ginebra la inventó un médico flamenco (¿flamenco? En Triana y en Jerez saben mucho de esto)  el doctor Franciscus de la Boe.(…) Ya tenemos la ginebra inventada pero, ¿cómo llegamos al magistral gintonic? Una vez más, el afán por cuidar de la salud tendrá la clave en este proceso. Los soldados ingleses destinados a las colonias tropicales ingerían quinina a diario para prevenir la malaria y demás enfermedades propias de esas latitudes. Y el principal componente de la tónica, por aquella época, era la quinina. De esta forma, comenzaron a mezclar la tónica con la ginebra para matizar el sabor amargo de la quinina y para beneficiarse de las propiedades de la tónica como digestivo (recordemos que ingerían alimentos muy ricos en especias y sus estómagos no estaban acostumbrados a estos condimentos). Esto mi neurona lo saco de  lasmusas.com

Vale, seguimos no sin antes agradecerle a D. Paco él de la Boa tan gran descubrimiento.  Mi célula nerviosa se acordó de, Elizabeth Ángela Marguerite Bowes-Lyon, (1900-2002), esposa que fue del difunto rey Jorge VI. ¿Quién es esta augusta señora? Po la reina Madre de Inglaterra, si, aquella abuelita británica que salía siempre con su sonrisa, sus perros y su buen gintonic en copa de balón. Murió longeva, con 101 años. Las buenas lenguas dice que su larga vida fue gracias al consumo “moderado” del combinado mágico que le trajeron los soldados desde sus colonias.

Y puede que sea cierto porque nada más hay que ver a su descendencia. Veréis. Su hija mayor, Elizabeth Alexandra Mary, la actual reina de todos los ingleses y de la  Commonwealth,  Isabel II, tiene 87 tacos. El hijo de esta, Charles Philip Arthur George Windsor, el orejas, el sucesor al trono, tiene 65. Curioso por cierto, con edad de jubilarse y aún no ha empezado a trabajar. Seguiría contando pero la eternidad es demasiado corta para esta Real Familia.

En resumen, que supuestamente gracias al gintonic logran, los hijos de la Gran Bretaña, prolongar su existencia como quería nuestro Ponce de León en su búsqueda de la fuente de la eterna juventud por tierras de Florida.

Pero ahora entra en juego mi neurona la inteligente. Enga, al lío, que esto se alarga más de la cuenta. Llego del curro, aparco y me encuentro con esto:


Foto del Naranjito (!sin reflex!)

Como este hay por las calles de Sevilla 30.000 arbolitos, en principio con fines ornamentales y aromáticos, ya que el azahar es su flor. Para los instruidos se trata de  un híbrido  entre Citrus maxima y Citrus reticulata,  ¡vamos un naranjo de toda la vida!  Los guiris, nuestros ilustres visitantes foráneos, piensan que somos unos afortunados porque tenemos los árboles frutales en la puerta de casa al alcance de la mano. Eso lo piensan hasta que cogen una fruta del árbol y la prueban. ¡Están más amargas que el culete de un pepino! La naranja amarga es el fruto de los Citrus estos. ¿Y qué hacemos los sevillanos con esta fruta?. Nada, pero nuestro querido ayuntamiento, una vez que ha terminado de recoger las poquitas luces que adornan las calles sevillanas en época navideña procede a la recogida de las naranjas que ya tienen el tamaño y la madurez necesaria. ¿Y que hace con ellas? Pues se las ¿da? o se las ¿vende? a ciertas empresas para elaborar la famosa 'Seville Orange Marmalade', en cristiano, mermelada de naranja sevillana. Ya está mi neurona tirando de investigación y rebuscando por interné.

Resulta que aprovechando el transporte del mineral de hierro de las minas de Riotinto en la provincia de Huelva, la naviera MacAndrew empezó a enviar naranjas amargas al norte de Inglaterra. Con ellas, los británicos, hacían una mermelada para la gente con pocos recursos. Pero la calidad y el sabor de esta confitura llego hasta el palacio de Buckingham, y de esto hace más de 150 años. Desde entonces no falta en el desayuno ni en el té un buen tarro de mermelada color anaranjado. Todos los días y sin falta, el de Gales, el de Edimburgo, la de Cornualle o la Middleton, disfrutan de este manjar de dioses.

Por Sevilla hay una leyenda urbana (que raro) que dice que las mejores naranjas amargas son las del Palacio de Las Dueñas, propiedad de la Duquesa de Alba y que con ellas se elabora la mermelada de la casa real inglesa. Puede que sea cierto, nada más que hay que ver a la descendiente de Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, azote de los herejes europeos. Ochenta y siete tacos tiene María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, la esposa del anticuario-funcionario conocida vulgarmente como la doña Cayetana de los programas del corazón y revistas de peluquerías. Sin embargo me extraña que esta señora, que tiene más títulos nobiliarios que la Isabelita segunda esa, le envíe naranjitas del patio donde se crió Manuel Machado.

Bueno, que mi neurona ha dejado de dar vueltas, que se ha aburrido en la rotonda de mi cerebro, pero yo he llegado a las siguientes conclusiones:

a)¿Qué tienen en común los componentes de la Casa de Windsor con la Casa de Alba? Años, lo que tienen son muchos años. Bueno, muchos años y más libras esterlinas y euros que los españolitos de a pié juntos, pero esto es secundario.

b)¿Qué alimento tienen en común en desayunos y meriendas? Mermelada de naranja amarga sevillana.

Está claro ¿no? juventud lo que se dice juventud como que no, pero larga vida un taco. Y la prueba final de que todo esto es cierto:

y c)¿Alguien ha encontrado en las tiendas, o en el supermercado del corteinglé que tiene cosas mu raras, tarros de auténtica mermelada de naranja amarga sevillana? ¡A que no! Como lo vais a encontrar si lo acaparan ellos para durar más que un martillo enterrado en manteca.

Foto sacada de una página de buenos gurmeses

P.D. Que los datos son ciertos, que no me he inventado nada. Y cuando visitéis Sevilla y veáis los naranjos en flor, no tocarlos, no sea que tengamos un conflicto internacional con los hijos de la Gran Bretaña.

martes, 23 de abril de 2013

Un Compañero




 Fotográfia de ABC de Sevilla



Por lo visto hoy es San Jorge, él de los libros y él del dragón que hecha fuego. Y de fuego hablamos hoy en La Bodeguita. De fuego y de compañeros de trabajo.

Veréis, resulta que el miércoles pasado, día 17, festivo en Sevilla, casi ecuador de la Feria; cuando miles de sevillanos, sevillanas, visitantes foráneos y televisiones cutres de medio mundo que retratan bajo su particular visión una de nuestras Semanas Grandes, disfrutaban de la fiesta y la alegría, se produjo un incendio en la fábrica donde “presto” mis servicios como currante. Si, festivo y una fábrica sevillana trabajando, que no me canso de decir que Sevilla no se detiene para irnos todos al Real a bailar sevillanas y tomarnos copitas de manzanilla. 

El fuego fortuito afectó a una de las plantas de fabricación, que gracias a los medios pasivos de seguridad, al plan de emergencia establecido ¡que funciona! y la rápida intervención de los bomberos fue atajado rápidamente. Yo tengo la suerte de pertenecer al Equipo de Emergencia y conozco los protocolos de actuación (jefe, que presto atención en los cursos, me leo los manuales y hago las prácticas ¿vale?) y dentro de estos protocolos está la localización de las personas responsables cuando ocurre un suceso de estas características.  Se localizó a los mencionados responsables, que seguramente (repito, día festivo en Sevilla) estaban disfrutando de nuestra Feria acompañados de familia y amigos, que rápidamente se personaron en las instalaciones. Y fue entonces cuando ocurrió el suceso. 

Acompañando a los bomberos en la inspección posterior al incendio ocurrió el accidente que  ocasionó heridas graves a los compañeros. Jesús, que no sé el cargo que tiene pero es uno de los jefes “gordos” fue el menos perjudicado. Javier, creo que es ingeniero de procesos, sufrió quemaduras y afortunadamente esta en planta en el hospital y, de pasada, diré que está bien porque me ha contestado a un mensaje de ánimo que le envié. Jorge, Ingeniero jefe de mantenimiento de fabricación, es el más perjudicado. Permanece en la Unidad de Quemados del Hospital Virgen del Rocío, referente mundial en esta especialidad, aunque esta evolucionado favorablemente y espero verlo lo antes posible “dándonos la lata”.

A mí no me ha afectado mucho el accidente, de hecho trabajé normalmente ese día en mí querido turno de noche. Bueno, Rafael me ha llamado varias veces para cambiar mis horarios y mis merecidísimos días de descanso por causa de fuerza mayor, que yo comparto. De pasada diré que “me toca” trabajar el fin de semana, la programación hay que cumplirla y los desperfectos ya están arreglados a pesar de lo aparatoso del incendio. Los pedidos hay que servirlos y en Sevilla, los poquitos que trabajamos, TRABAJAMOS, que se entere la Merkel y la madre que los parió.

Y ahora otra cosa a mis compañeros que sé que se pasan por La Bodeguita, pero no tienen lo que hay que tener para hacer comentarios. ¿Os acordáis cuando quise hacer un homenaje a La Susi y todos los currantes que se ha jubilado últimamente? Personalmente me felicitasteis, cosa no merecida por cierto, pero ahora me pregunto:

Jesús, Javier y, sobre todo Jorge, ¿no son compañeros? No he visto en vuestros en vuestros Facebook ninguna reseña al respecto. Ni un solo comentario. Que pasa ¿qué porque sean ingenieros no los consideramos “uno de los nuestros”? Y de los “compañeros” del Comité ni hablo, enmarañados en las negociaciones del convenio no tienen tiempo para publicar un pequeño mensaje de ánimo, pero si para ofertar viajes al Caribe… solo para afiliados.

A lo mejor me señalo por el párrafo anterior, aunque los que me conocen saben lo que pienso. A lo mejor estoy un poco sensible porque mi hijo está a punto de terminar su carrera de Ingeniero y espero que encuentre trabajo pronto y lo comparo, salvando las distancias, con estos tres “compañeros”. A lo mejor, como hice el curso de bombero con Jorge, sé, salvando otra vez las distancias, lo que es capaz de hacer el fuego. A lo mejor, como soy un currante, como Jesús, Javier y Jorge,…

Bueno Jorge,  espero verte pronto por la fábrica, aprovecho para felicitarte en tu onomástica y desearte una pronta recuperación.