martes, 23 de febrero de 2016

El rock de la soledad



Con lo raro que soy no es de extrañar que, en plena cuaresma sevillana, no se me ocurre otra cosa que hablar de chirigotas. Seguro que conocéis de sobras el concurso que se hace en el Gran Teatro Falla, las televisiones ya se encargan de ello. Ahora bien,  si paseáis por la Tacita de Plata en época carnavalera, os podéis encontrar en cualquier calle, plaza o  bar con las chirigotas ilegales. ¿Qué son las chirigotas ilegales? Pues simplemente aquellas que no concursan de manera oficial. Pero inventiva, salero, crítica y todo lo que se le pide a una chirigota para reflejar con buen y sano humor la actualidad más rabiosa, les sobra por los cuatrocostaos.

¿Y qué ocurre cuando un grupo de amigos se juntan para cantar en una chirigota? Po que la lían. Pero ¿y si en vez de ser amigos es un grupo de amigas?  ¿y de Cádiz? ¡Ofú pisha! Aquí os dejo un pequeño trozito de una actuación de “Las Talegueras”.


El enlace me lo ha mandado una amiga que dice que está sola y si se le pasa el arroz….



sábado, 13 de febrero de 2016

Azucarillo reflexivo V



<<Todo lo que se come sin necesidad, se roba al estómago de los pobres>>
(Mahatma Gandhi)

Bueno, pues nada, aquí estamos otra vez con una frasecita para reflexionar mientras saboreas un cafelito acompañado de entera con mantequillayjamón  y miras de reojo la contraportada de un conocido periódico deportivo.

A estas alturas ya sabréis quien fue Gandhi, ¿verdad?, él que logro la independencia de la India del Imperio Británico,  pero algunos no se acordarán de detalles curiosos de su vida. Y seguro que tampoco tenéis idea de cuando se le ocurrió el enunciado de hoy. Tranquilo que os refresco e ilustro una mijilla.

Este señor hindú, que tenía to la cara de  Ben Kingsley, de joven se llamaba Mohandas Karamchand, pero Rabindranath Tagore (de este también tengo frases), le otorgó el nombre de Mahatma que, más o menos, quiere decir “alma grande”. Y él nota era, entre otras cosas, abogado y político. Como abogado apenas tuvo    curro porque por lo visto era poco “dinámico”. Más tarde lideró el movimiento nacionalista indio y se le ocurrieron métodos tan novedosos de lucha social como la no violencia,  las huelgas de hambre y rechazaba la lucha armada. Encima era vegetariano, hacía ayuno voluntario y estaba casado, claro. Cuando tenía trece años, sus padres apañaron su matrimonio con Kasturba Makhanji. Tuvieron cuatro hijos, Harilal, Manilal, Ramdas y Devdas. Hay quien sostiene que tuvieron una niña más de nombre Mestoica, pero esto no está suficientemente documentado.

Como con lo de la independencia de la India le estaba dando mucho porsaco a los ingleses, a estos no se les ocurrió otra cosa que detenerlo y encerrarlo, pero no en la cárcel de la capital, no, lo condenaron a dos años de arresto domiciliario en el palacio del Aga Khan. A él, a su parienta y a algunos de sus más íntimos colaboradores.

Ya por aquella época Gandhi llevaba tiempo practicando brahmacharia, que no son asanas de yoga del maestro Swami Sivananda, no, la brahmacharia es ni más ni menos que el celibato duro y puro. ¿He dicho antes que era mu rarito? Consiguió la independencia de la India pero era mu rarito. A la Kasturba no le hacía mucha gracia esto de ni pan, ni agua, ni de , y le resultaba difícil aceptarlo pero nunca le fue infiel. Lo que si hacía de vez en cuando es ponerle ojitos, morritos, arrumacos, palabras cariñosas como “canijo, vente a la cama, que hace frío” o “¿te apetece una ensaladita de mi huerto?” “mira qué libro me he comprado de un autor antiguo que se llama Vatsiaiana, y trae dibujitos y todo”

Pero nada, que el “Almagrande” se hacía el longui y no quería saber nada del tema. Y cuando ya estaba muy jartito le decía eso de “todo lo que se come sin necesidad….





domingo, 7 de febrero de 2016

Aventura en SIMOF


--Quillo, Pitarra, no veas los guayabos que hay en el taller de trajes de flamenca. Si, en esa nave donde llevo los carteles de la nueva colección de este año. Están ensayando para la presentación en el SIMOF ese. Vaya modelos, pero modelos de las buenas, nada de esas canijas escuchimichás que salen en la tele, no, mujeres de verdad, de carne y hueso.  Todas guapísimas y espectaculares. Yo creía que para ser modelo tenían que tener menos carnes quel puchero de un parao, pero estas no, estas son de verdad, de esas que miramos de reojo cuando vamos con las parientas, aunque las nuestras no tienen nada que envidiarle. Porque digo yo una cosa, Pitarra, al final ¿Quién se ponen los modelitos esos raros de alta costura? Nadie, pero ¿los trajes de flamenca? Po se lo ponen todas las mujeres, altas, bajas, gorditas, canijillas, rubias, morenas, todas. Y lo que yo te diga Pitarra, que se han buscado a modelos reales  y mujeres normales, de las que nos gustan a ti y a mí. ¡Y como están, tío, como están¡

Antonio el Pitarra siguió cortando carteles en su guillotina trilateral para una nueva entrega y pensando en la suerte que tenía el repartidor que siempre le tocaba lo mejor. Veinticinco años en la imprenta y no había salido ni un solo día. Esto no me lo pierdo, pensó mientras empaquetaba en papel kraft la última entrega de carteles. Pensado y hecho, al día siguiente el repartidor iría a FIBES que es donde se celebra el Salón Internacional de Moda Flamenca y el entregaría otra parte del pedido en el local donde estaba la empresa que había contratado  a las espectaculares modelos reales.

Lo que no sabía el bueno del Pitarrita, es que la colección de trajes de flamenca se había terminado de confeccionar, que las modelos ya habían ensayado los distintos pases, que la empresa había aprovechado estos días que toda su actividad se centralizaba en el Palacio de Exposiciones y Congresos de Sevilla para hacer una reforma de su local y echar un suelo nuevo que falta le hacía después de tantos zapateaos.

Antoñito, llegó a local al mediodía. La puerta estaba abierta. Con paso firme y ganas de alegrarse la vista entró decidido a platicar un rato con las modelos reales. Pero estas ya estaban desfilando, bailando y asombrando a la gente. Y en el local de los trajes de flamenca…

Que conste que esta foto es de interné. El albañil no se dejó hacerse una.


Mientras el Pitarrita se quedaba enortao con la imagen del solador real y autentico, a mucha distancia de allí, el repartidor aprovechó que estaba dentro del Palacio de Exposiciones y se quedó un ratito,   disfrutando del espectáculo y embobao con las modelos reales y normales.

Foto tomada prestada de interné. No me dejaron entrar.
Esta foto también es prestada de interné.

































También aprovechó la clarita para echar un vistazo   a otro tipo de modelos que tampoco estaban tan mal.

 Aquí tampoco me dejaron entrar.



martes, 26 de enero de 2016

Azucarillo reflexivo IV


¡Anda que no!

<<Todos somos genios pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar árboles vivirá toda su vida pensando que es inútil>>

(Albert Einstein)



Que voy a contar que no sepáis de Einstein. Si, el de E=mc2, que más o menos viene a decir que la energía es igual que si multiplicas la masa por la velocidad de la luz al cuadrado. Él nota era un genio, pero un genio de los buenos. Y para que nadie se aburra diré de pasada que nació en Alemania, que era mu listo, que escribió, entre otras cosas,  sobre el efecto fotoeléctrico, el movimiento browniano, la equivalencia entre la masa y energía, la teoría de campo unificada y como no, la teoría de la relatividad. Un genio, con todas las letras. Tan genio que cuando Hitler empezó a dar por saco, emigró a Suiza y se nacionalizo suizo, entre otras cosas porque era judío y empezó a mosquearse con la situación. Más tarde, de Suiza se piró a los Estados Unidos de norteamérica del norte y como no, se cambió de nacionalidad y se hizo estadounidense. Lo dicho, un genio y mu listo él nota. Un genio sí que debió de ser porque dicen los expertos que solo un diez por ciento de la gente comprende sus ideas y estudios. ,  a mí no me entiende nadie y genio lo que se dice genio como que no soy.

En principio admitamos que Albertito era un genio, ¿pero listo?. Me parece que de listo no tenía nada, en todo caso enteraillo, veréis.

Se casó dos veces. La segunda esposa fue su prima Elsa, pero esta no cuenta, vamos a la primera, Mileva, de soltera apellidada Mariç. Esta señora era un peaso de matemática, campo en el que su marido flaqueaba una mijilla. Fue de gran ayuda para el genio, incluso hay quien afirma que los trabajos científicos los tenían que haber firmado ambos.

¿Cuándo se le ocurrió la frasesita? Nunca. Si, nunca, la frase reflexiva de hoy se le ocurrió a Mileva. Y se le ocurrió antes del divorcio. ¿Qué porque se divorció del supuesto padre de la energía atómica? Pongámonos en situación. Estaba hasta el moño. Hasta el moño de cumplir con el contrato matrimonial que Albert le hizo firmar antes del bodorrio. Un pequeño resumen del mismo (fuente: historiasdelahistoria.com)
  1. Deberás asegurarte de:
    • mantener mi ropa y la del hogar en buen estado.
    • servirme tres comidas en mi habitación.
    • mantener mi dormitorio y el estudio limpios, y debe quedar claro que mi mesa de trabajo es para mi uso exclusivo.
  2. Renunciarás a cualquier tipo de relación personal conmigo en la medida en que no sean estrictamente necesarias por razones sociales. En concreto, renunciarás a:
    • sentarte en casa junto a mi.
    • pasear o viajar juntos.
  3. Tendrás en cuenta los siguiente puntos:
    • no mantendremos relaciones íntimas, ni me reprocharás nada.
    • dejarás de hablarme si yo te lo pido.
    • abandonarás mi dormitorio o estudio inmediatamente, y  sin protestar, si te lo pido.
  4. Te comprometerás a no menospreciarme delante de nuestros hijos, ya sea con palabras o hechos.
Hasta el moño de sentirse inútil como un pez subiéndose a los árboles, hasta el moño de las genialidades del genio, hasta el moño de que nadie la viese como una de las primeras mujeres que cursara una carrera de ciencias, hasta el moño de…


Por cierto, para finalizar, el importe económico del premio Nobel concedido a Einstein (120.000 moneas de las antiguas coronas suecas) se lo quedó ella con un escueto ¡anda y que te den! y ¡que te peines y te peles que falta te hace!



martes, 19 de enero de 2016

La Cruz del Juramento.



Muchos de los que han tenido la suerte de visitar mi ciudad y la mayoría de los habitantes de esta “muy noble, muy leal, muy heroica, invicta y mariana ciudad de Sevilla”, desconocen uno de los monumentos con más simbolismo que tenemos por nuestras calles. Ante la fachada norte del actual Archivo de Indias, se encuentra una sobria  cruz de mármoles rosas y grises. Es conocida como La Cruz de los Juramentos.    




Un poquito de historia, poquito para no aburrir más de lo habitual. Resulta que hasta el final del siglo XVI los mercaderes y comerciantes a gran nivel, colocaban sus trastos y cachivaches en las gradas que existían y aún existen, entre la fachada de la Catedral y las cadenas que la rodean. Un lugar céntrico y bien comunicado ideal para los negocios. Pero tenían el problema de la inclemencia del tiempo. Cuando el frio y la lluvia arreciaba se colaban dentro del templo dando lugar a disputas con el Cabildo. Disputan que llevaron a un arzobispo a excomulgar a muchos de estos comerciantes.

Todo esto llegó a oídos del rey de la época, D. Felipe II, que, con su peculiar visión del cristianismo, decidió “expulsar a los mercaderes del templo”. Este monarca encargó a su arquitecto de cabecera, Juan de Herrera, él del Escorial, un edificio para albergar a todos los negociantes de la época.  Hay que recordar que en aquellos años, Sevilla era la capital del mundo de los negocios porque tenía el puerto exclusivo para el comercio con América. Expropiando y demoliendo unas viejas edificaciones ruinosas que había entre la Catedral y el Alcázar, construyeron lo que en un principio fue la  Casa Lonja de Mercaderes.

Pues nada, que ya tenemos un edificio digno y ahora a seguir haciendo negocios. Bueno, ¿y la cruz objeto de esta entrada? ¿Para qué servía? Pues nada más y nada menos que para cerrar los tratos de palabras entre comerciantes. Aquí, tras un estrechón de manos, se juraba el cumplimiento de los convenios entre compradores y vendedores que se anticipaban a la llegada de barcos al floreciente puerto fluvial sevillano, tratos que se cumplían a rajatabla porque para eso eran hombres de palabra.

Os preguntareis a que viene esto que parece un reportaje del canal Historia. Pues porque digo yo que nuestros electos políticos y políticas ¿sabrán ellos y ellas que el pasado 20 de diciembre hicieron un pacto de juramento con todos nosotros? ¿Sabrán cumplir lo prometido? ¿Sabrán mantener lo que han dicho?  Ellos y ellas ¿saben lo que es un trato de palabra? Sí, lo saben, pero seguro que ninguno ha dado un estrechón de manos de verdad a sus votantes, mirándoles a la cara y diciendo eso de cuenta conmigo que no te fallaré.

Bibliografía:
Foto: la he rebuscado por interné.
Díaz Buiza, Fernando. Itinerarios Monumentales de Sevilla, Programa Cicerones de Sevilla. Sevilla, 1994, Área de Juventud, Ayto. de Sevilla

Y mi extensa biblioteca